Entendería que pusieran los ojos en blanco cuando les diga que les voy a contar lo que soñé anoche. Lo sé, lo sé. No hay nada más aburrido que escuchar los sueños —reales, no metafóricos, aunque éstos puede que también, de otra persona— pero trataré de hacerles digerible el mal trago.

El caso es que llegaba a casa y me encontraba con que Christopher Nolan había destrozado, en sentido literal, mis ejemplares de ‘La Odisea’. Estaban hechos fosfatina, tirados por el suelo, desencuadernados y las páginas rasgadas. ¿Cómo y por qué? ¡Ni idea! El caso es que me entró un enorme desasosiego. ¡Maldita sea! Ahora que iba a leer a Homero sin temor al spoiler, que ya he visto la película… ¡así me lo agradece su director!

¿Qué hacer? La respuesta fácil: pues ir a tu querida Librería Picasso y comprar nuevas ediciones. Que, por cierto, me dicen que llevan miles de ‘Odiseas’ vendidas en todos los formatos. Y ni les cuento desde el estreno de la película. La versión ilustrada por el mítico Milo Manara, por ejemplo, recién publicada por la editorial Lumen en una espectacular edición. Todo un libro objeto para atesorar, regalar y agasajar a quienes ustedes quieran. En los dos sentidos de la acepción.
Pero como en los sueños nada es fácil ni previsible, ¿adivinan cómo ‘decidí’ desfacer el entuerto? Pidiéndole ayuda a la IA. No sé cómo lo hizo, pero en un pispás, la denostada Inteligencia Artificial puso en mis manos un ejemplar perfecto e impoluto de ‘La Odisea’. En papel, ojo. Y con sus tapas. Como si hubiera recogido todos los recortes del suelo y se hubiera entretenido en pegarlos. ¡La vin qué ilusión me hizo!

Y ya está. Hasta ahí mi sueño. Está claro que estoy leyendo críticas de la película de Nolan por encima de mis posibilidades. Y como tanta gente le acusa de haber destrozado el original literario, mi subconsciente hizo el resto. Me imagino a Nolan llegando al Zaidín, accediendo a mi caótica covacha y, tijeras en mano, emprendiéndola contra mis ‘Odiseas’. ¡Maldito seas! ¡Quita tus zarpas de mis libros y limítate a hacer tus versiones fílmicas, respetando más o menos el material literario de partida! Ya sabes que a mí me ha gustado, y mucho, tu película. Cuando homenajeas a Goya y su Saturno, por ejemplo.

Dicho lo cuál, ¿no te animarías ahora a adaptar El Quijote, Christopher? ¡Verás qué pechá reír!
Jesús Lens



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