Quizá sea su última aventura. Espero que no. El caso es que el tándem conformado por el guionista Martin Quenehen y el dibujante Bastien Vivés vuelven con una nueva entrega del Corto Maltés del siglo XXI, el que transita por el mundo contemporáneo. Publicado por Norma Editorial, el álbum ‘El día antes’ nos devuelve a un Corto muy aventurero que busca liberar a una amiga detenida en un remoto confín de los Mares del Sur.

Así conoceremos lo que pasa en Tuvalu, un archipiélago de la Polinesia que, por culpa de la emergencia climática que sufrimos, está condenado a hundirse bajo las aguas por siempre jamás.
Y allí, Corto se topará con unos feroces enemigos: las triadas de la mafia china. ¡Menos mal que no viaja solo! Además de en compañía de una joven ambientalista, va con toda una agente antiterrorista y con un piloto de hidroavión adicto a algunas sustancias psicotrópicas. ¡Pedazo de equipo!
Ustedes saben que me encantan las precuelas y las secuelas, los spin offs y las continuaciones, las actualizaciones de mitos y personajes, etc. No sé qué pensarán los puristas y fieles seguidores de Hugo Pratt de este Corto Maltés del siglo XXI que, además de pirata contemporáneo, se mete en berenjenales que algunos tildarían de woke, como lo del cambio climático. Y es que Corto siempre ha tenido su corazoncito.
Ya verán, cuando el hidroavión en el que se desplaza se vea obligado a amerizar en un par de plásticos. De botellas flotantes y demás mierdas contaminantes. ¡Y cuando los protagonistas se las vean y se las deseen para embarcar en un buque que les lleve a puerto seguro!
Y siempre con la amenaza de la mafia china. Y con los problemas de adicción de Marcus, tan buena gente como irascible. Y nervioso. ¡Y enganchado, además! Y la ternura de la amistad del ‘viejo’ pirata con la joven Lan-Shi-Hu. Y el culto con el que topan. Y el concepto de ‘Pasifika’ y su relación con el poema fiyiano ‘Somos el océano’. Y es que Corto, además de luchador, siempre ha tenido alma de poeta, además de ser un espíritu libre.
Según señala la propia Norma Editorial, “Después de ‘Océano negro’ y ‘La reina de Babilonia’, el extraordinario tándem formado por Martin Quenehen y Bastien Vivès pone fin a su personal visión de las aventuras de Corto Maltés, a quien trasladan al siglo XXI manteniendo intacto el espíritu de la célebre creación de Hugo Pratt”.

Espero que no. Además de esperar una nueva entrega del Corto Maltés ‘clásico’ en la versión de Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero, me gustaría leer más aventuras de este Corto contemporáneo tan bien adaptado a estos tiempos tan complicados, pero sin perder su alma ni su espíritu.
Si a usted le apetece viajar por todo el mundo y vivir mil y una aventuras, póngase en manos de Corto Maltés. Es uno de mis ritos veraniegos. Empezar con las entregas clásicas de Hugo Pratt y seguir con las nuevas, tanto las de nuestros compatriotas como las de este par de franceses tan valientes y aguerridos. Corto, que carga con una pesada mochila en la que lleva “la cabeza de oro de un viejo español”, nada menos. ¿Se puede molar más?

Pocos personajes más icónicos de la historia del cómic que Corto Maltés. Somos afortunados de tener los clásicos de Pratt y esas nuevas aportaciones de fenómenos como Díaz Canales, Pellejero, Martin Quenehen y Bastien Vivés. ¡Salud y felices lecturas! Y relecturas, por supuesto, que Corto Maltés, como los grandes clásicos, no se termina nunca.
Jesús Lens



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