Scorsese, ¿asesino del cine?

La noticia cayó como una bomba: dados los problemas que Martin Scorsese estaba teniendo para encontrar financiación de cara a su siguiente película, Netflix ha puesto a su disposición 120 millones dólares para que filme, por fin, la ansiada “The Irishman”.

Neflix es una plataforma de cine y televisión que funciona a través de Internet y que llegó a España hace escasamente un año, habiendo cosechado un éxito arrollador, sobre todo, entre el público seriéfilo. Pero lo más importante de dicha plataforma es que, además de servir como vehículo de difusión de miles y miles de series y películas, Netflix también produce sus propios contenidos. Cada vez más. Y cada vez mejor.

“Narcos”, “Stranger things”, “House of cards” u “Orange is the new black” son algunas de sus series de cabecera. Extraordinarias. Y, como película más representativa, “Beasts of no nation”, una estremecedora joya  sobre los niños-soldado en África.

Pero, ni que decir tiene, el salto que va a dar Netflix al producir a Scorsese, lo va a cambiar todo, marcando un antes y un después en la historia del cine.

 

Porque “The Irishman” es una película muy especial: no solo supone el regreso de Scorsese al cine negro y de gángsteres que tan famoso le hizo; es que, además, el reparto de la película incluye a Robert de Niro, Al Pacino, Joe Pesci, Harvey Keitel y Bobby Cannavale. O sea, la crème de la crème, lo mejor de lo mejor. Una película, por cierto, que Scorsese lleva tratando de rodar nada menos que la friolera de veinte años.

Tanto por el reparto como por la historia que va a contar “The Irishman”, nos encontramos ante la quintaesencia de uno de los grandes maestros de la historia del cine. Y no olvidemos que Scorsese tiene ya 74 años, por lo que esta cinta está llamada a ser su gran testamento fílmico.

 

Sin entrar en detalles, Scorsese contará la historia de Frank Sheeran, un soldado que, tras volver de la II Guerra Mundial, se convirtió en uno de los más letales asesinos de la mafia, con más de veinticinco asesinatos confirmados e involucrado en la muerte del corrupto líder sindical Jimmy Hoffa, en la del miembro de la familia Colombo, “Crazy” Joe Gallo e incluso relacionado con la muerte de John F. Kennedy, nada menos.

El guion de Steven Zaillan, autor de los libretos de “American gángster” y “Gangs of New York”, entre otros, está basado en un mítico libro de Charles Brandt, “I heard you paint houses”, editado en España por Crítica con el mucho más aséptico título de “Jimmy Hoffa. Caso cerrado”. Un documento esencial de la No Ficción negra y criminal subtitulado como “El poder de la mafia norteamericana”, y que compendia cientos de horas de conversaciones grabadas entre el mismísimo sicario, Frank Sheeran, y el abogado e investigador Charles Brandt, autor de trabajos sobre Donnie Brasco, por ejemplo, y una autoridad en todo lo referente al crimen organizado en los Estados Unidos.

¿Qué ha pasado para que una película de unas dimensiones tan colosales como esta haya tenido problemas de financiación por la vía tradicional? Pues, básicamente, que en Hollywood vales tanto como vale tu última película. Y “Silencio”, la cinta más reciente de Scorsese, ha sido un fiasco en taquilla, algo que, por otra parte, resultaba bastante previsible. Con un presupuesto de 40 millones de dólares, el filme religioso del director italoamericano no ha recuperado, ni de lejos, la inversión realizada por la Paramount, lo que le ha costado el puesto al directivo que aprobó el proyecto.

Ni siquiera el hecho de que la anterior película de Scorsese, “El lobo de Wall Street”, fuese un pelotazo de taquilla, ha animado a la Paramount a invertir en “The Irishman”, cinta que necesita de mucho dinero para rejuvenecer digitalmente a Robert de Niro y dar credibilidad a su personaje, algo esencial y capital a la vista de, por ejemplo, los lamentables resultados conseguidos por Clint Eastwood en su decepcionante película sobre Hoover, con un Leonardo DiCaprio infecto, sepultado bajo toneladas de maquillaje.

120 millones pedía Scorsese para “The Irishman”. Y, tras la negativa de la Paramount, a Ted Sarandos, el máximo ejecutivo de Netflix, no le ha temblado el pulso a la hora de firmar el cheque. A fin de cuentas, con sus ya casi 100 millones de suscriptores en todo el mundo, la plataforma va a dedicar este año la nada desdeñable cantidad de 5.606 millones de euros a la producción de contenidos, para ofrecer 1.000 horas de realización propia.

Dado el prestigio de Scorsese, el elenco actoral de la película y la más que previsible lluvia de premios y galardones que atesorará con “The Irishman”, Netflix está a punto de cambiar las reglas del juego de Hollywood con esta producción, parafraseando a Robert Altman. Y lo va a hacer de forma radical. Porque la gran incógnita es si la película más ansiada de Scorsese se podrá ver en los cines o si el Grupo Salvaje conformado por Fernando Marías, Javier Márquez, Juan Ramón Biedma y un servidor nos tendremos que reunir en la casa de alguno de nosotros para verla directamente en televisión, la noche del estreno, en la compañía virtual de más de cien millones de internautas hermanados por Netflix, Scorsese, De Niro, Pacino, Keitel y Pesci.

 

La respuesta, en 2018.

 

Jesús Lens

“A pleno sol”, thriller mediterráneo en AulaCine CAJAGRANADA

Con la proyección de “A pleno sol”, dirigida en 1960 por René Clément, continúa el martes, 21 de marzo, en el Teatro CAJAGRANADA, el ciclo de AulaCine que, en este primer trimestre, bucea entre algunos clásicos producidos por la cinematografía de esa Francia inspiradora, tal y como se ha denominado a esta nueva cita con el mejor cine de la historia.

Adaptación de la novela de Patricia Highsmith, titulada originalmente “El talento de Mr. Ripley”, la película cuenta la relación establecida entre dos jóvenes norteamericanos que se encuentran en Europa: Dick y Tom, con el azul del Mediterráneo como escenario en el que se desarrolla su historia.

 

Tal y como explica Rafael Marfil, profesor en ESCO y autor del estudio correspondiente a “A pleno sol”, la historia habla tanto de la belleza de la amistad como de su cara más amarga. La vida y la muerte, por sintetizar de forma un tanto simplista, la luz y oscuridad que todos/as llevamos dentro.

René Clément es un grande del cine francés al que la historia no ha hecho justicia y “A pleno sol” es, seguramente, su mejor película, aunque ya había ganado el Óscar con “Juegos prohibidos” en 1952. La historia le debe casi todo a la base de la novela de la estadounidense de Patricia Highsmith y al trabajo fino del polifacético Paul Gégauff, guionista habitual de Claude Chabrol.

A través de este enlace podéis consultar más información sobre “A pleno sol”:

 

http://blog.cajagranadafundacion.es/index.php?listEntrada=191

 

 

El ciclo Francia Inspiradora

Continúa el ciclo de AulaCine CAJAGRANADA, “Francia inspiradora”, programado conjuntamente por CAJAGRANADA Fundación y por Granada Noir, con el apoyo de Alianza Francesa Granada y la colaboración de ESCO, algunos de cuyos profesores y alumnos prepararán guías de visionado para cada una de las películas.

El ciclo Francia inspiradora viene conformado por una selección de diez películas francesas filmadas entre finales de los años cuarenta y principios de los años sesenta del pasado siglo, una década prodigiosa para la filmografía gala.

 

La Alianza Francesa de Granada

 

En 2017, la Alianza Francesa de Granada cumple 30 años de presencia en la provincia. Para conmemorar este aniversario, está preparando un completo y atractivo programa de actividades. La Alianza Francesa de Granada forma parte de la red lingüística y cultural de la Embajada de Francia. Es la tercera Alianza Francesa en España en importancia. Por sus aulas y centros de exámenes han pasado decenas de miles de personas.

 

Su objetivo es la promoción y difusión de la lengua y cultura francesas. Dispone de un amplio centro de documentación y organiza varias manifestaciones culturales  dentro de la ciudad en colaboración con las entidades locales provinciales y regionales: exposiciones, ciclo de cine, conferencias, conciertos, etcétera.

 

En colaboración con la Alianza Francesa de Madrid, organiza por otra parte estancias lingüísticas en Francia y Canadá.

 

El festival Granada Noir

 

Granada Noir es un festival multidisciplinar de carácter popular dedicado al género negro y policíaco, puesto en marcha en 2015 por Gustavo Gómez y Jesús Lens y que cuenta con el patrocinio de Cervezas Alhambra y la colaboración de Diputación de Granada, CAJAGRANADA Fundación, Alianza Francesa de Granada, Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Granada, además de otras empresas, comercios y particulares.

GRN es un festival que promueve un variado maridaje de propuestas culturales de calidad contrastada; una cita de carácter abierta, creadora, innovadora, participativa y gratuita, que saca la cultura a la calle, a los barrios y a los pueblos y que, además, la lleva a bares, bibliotecas, clubes, cines y cafés.

 

Un festival cuyo programa está abierto a todas las artes y que permite maridar las disciplinas más diferentes, posibilitando el contacto y la relación directa entre autores, creadores, público y aficionados.

Espectacular y realista, “Zona hostil”

No sé si es buena o mala señal, pero no se está hablando mucho de la película “Zona hostil”, fuera de los ámbitos puramente cinematográficos. Y de eso me apetecía hablar hoy, en IDEAL.

Pensando que, tras el boicot a “El guardián invisible” y, antes, a “1898: Los últimos de Filipinas”, los ánimos podían estar encendidos, me organicé para ser uno de los primeros espectadores en ver otra película española que habla de la guerra, de nuestro ejército y de sus misiones en Afganistán.

 

La película es magnífica: hora y media de puro cine bélico en la que se cuenta la historia de un rescate. Y punto. Los personajes están muy bien trazados, la tensión perfectamente mantenida y el guion es claro y conciso, sin digresiones que distraigan al espectador de lo que la película quiere narrar. Que es, como ya he dicho, la historia de un rescate.

Es cierto que hay algún diálogo sobre el papel de los militares españoles en el concierto internacional y sobre el sentido de las misiones en el extranjero. Sobre su componente humanitario enfrentado al puramente belicista, pero la esencia de la película es la operación de rescate de un contingente de médicos y soldados que había acudido a socorrer a unos militares norteamericanos heridos tras la explosión de una mina.

 

Adrenalina, acción, tensión y nervios son los grandes atributos de una cinta que, al empezar, me hizo temer lo peor, con unas aspas de helicóptero que recordaban al arranque de “Apocalypse Now” y con una secuencia trágica filmada a cámara lenta que olía a lágrima fácil.

 

Por fortuna, el excelente guion de Luis Arranz y Andrés M. Koppel y la modélica dirección de Adolfo Martínez utilizan ese punto de partida para explicar quiénes son los protagonistas, una oficial médico interpretada por Ariadna Gil y un piloto de helicóptero al que da vida Roberto Álamo, y cuál su papel en el acuartelamiento de Herat.

En apenas unos minutos sabemos quiénes son, qué hacen y en qué punto de sus vidas personales están. Y, a partir de ahí, la acción. Hasta el final. Sin análisis ideológicos ni metáforas impostadas. Sin épica de opereta ni escenografía de baratillo. “Zona hostil” rezuma realismo por los cuatro costados. Un realismo austero que no está reñido con la espectacularidad de muchas secuencias y que, gracias a la decidida implicación del ejército en la producción, resulta físico y creíble.

 

Jesús Lens

 

¡Bien, Trainspotting 2!

Señalan muchas críticas que la segunda parte de la mítica Trainspotting, de Danny Boyle, no era necesaria. ¡Cómo si el 95% del cine actual sí lo fuera! Del actual y del de toda la vida, tampoco vayamos a ponernos estupendos.

¿Era innecesaria “Trainspotting 2”? Pues échenle un vistazo a la cartelera, comparen… y ya me contarán. En fin. Dejando al margen la cuestión de la pertinencia (o no) de la película, digámoslo desde el principio, alto y claro: ¡Sí! ¡”Trainspotting 2” es muy buena y, además, resulta coherente con su primera parte!

 

Y es que, entre ambas cintas, ha pasado la friolera de veinte años. Que dependiendo del humor, las circunstancias y la suerte de cada uno, veinte años pueden ser toda una vida… o pueden no ser nada.

 

Y en esa dicotomía se mueve el brillante guion de T2: mientras que para algunos personajes, sobre todo para Renton, el protagonista de la película, el traidor que robó a sus amigos; veinte años han podido ser toda una vida, para los otros tres miembros de la pandilla, veinte años no es nada.

 

Porque Renton cambió de vida, se instaló en Ámsterdam, encontró un buen trabajo, se casó…¡y hasta se hizo runner! Renton, finalmente, eligió la vida, traicionando su famoso e irónico discurso anarco-nihilista, contestatario y asocial del arranque de “Trainspotting”. Sickboy, Spud y Begbie, sin embargo, siguen en lo de siempre. Más o menos. O peor.

 

Para una generación entera de cinéfilos, estos cuatro tipos fueron algo especial y significativo. Por eso, el reencuentro con ellos, veinte años después, ha sido tan coherente como dolorosamente crudo. Y realista. ¿Qué podíamos esperar, más allá de que hayan conseguido sobrevivir? Si a los 25 años eran carne de cañón, a los 45 deben contentarse con ser los restos del naufragio, tratando de no ahogarse en un asfixiante y opresivo presente.

 

Y, llegados a este punto, ¿qué nos queda? Cuando el presente es vacuo e inane -atentos a la imprescindible actualización del monólogo elige-la-vida de Renton- y el futuro no se contempla; la única posibilidad es, por supuesto, retornar al pasado. Y hacerlo… a través de la nostalgia.

Y eso es lo que, creo, irrita a tanta gente. Que T2 es el espejo de nuestra derrota. Y el reflejo de nosotros mismos, veinte años después, resulta incómodo, triste, patético y doloroso.

 

Jesús Lens

Negritud cinematográfica

En las últimas semanas se han estrenado tres películas con un denominador común: su negritud. Y no en el sentido policíaco del término.

Como reacción a la polémica que sacudió los Oscar del pasado año, en la edición de 2017 compiten varias cintas escritas, dirigidas e interpretadas por afroamericanos que cuentan historias de ciudadanos negros obligados a enfrentarse al sistema. Y de ello hablo hoy en IDEAL.

La canóniga “Figuras ocultas” muestra a tres mujeres de color que trabajaban en la NASA y que, además de demostrar su enorme valía, tuvieron que romper mil y un prejuicios hasta conseguir incorporarse a proyectos a la altura de sus altísimas capacidades.

“El nacimiento de una nación”, aunque cuenta con algunas secuencias impactantes, como la de los rebeldes colgados al son de la estremecedora canción “Strange fruits”, interpretada por Nina Simone; es un desastre a la hora de narrar la historia de Nate Parker, un instruido esclavo, buen conocedor de la Biblia, al que los propietarios de las haciendas del sur de los Estados Unidos usaban para amansar a los demás cautivos… y que terminó protagonizando una sangrienta rebelión.

La película quiere huir de tal manera de los clichés y de los lugares comunes que acaba resultando fría como el hielo, sin transmitir emoción alguna a un espectador que asiste incrédulo a cómo Nate Parker, en su excesivo triple papel de guionista, director y protagonista, destroza una historia que debería haber resultado emocionante y sobrecogedora.

Y nos queda “Moonlight”, la mejor de la terna, a la espera de ver “Fences”, con Denzel Washington. Dirigida por Barry Jenkins, cuenta la historia de Chiron, centrándose en tres momentos concretos y definitorios de su vida: cuando es niño, de adolescente y ya mayor.

Chiron, apodado Little, es un niño tímido y apocado que vive en una barriada pobre de Miami, con una madre adicta al crack, acosado en el colegio y protegido por un narcotraficante. A través de magníficas elipsis y de una opresiva narración basada en expresivos primeros planos, asistiremos a la evolución y al crecimiento de Chiron y a su forma de enfrentarse al complicado entorno en que vive.

Una narración que, de forma brillante -en este caso, sí- huye de los tópicos al uso y convierte a “Moonlight” en firme aspirante a arañarle algunos Oscar a la favorita “La La Land”… ¡con permiso de “Comanchería”, mi mejor apuesta perdedora para esta noche!

Jesús Lens