Genialidades en cartelera

Perdonen que esté tan insistido con el cine estos primeros días del año, pero es increíble el nivel de excelencia de varias de las películas que coinciden en cartelera. Por ello, y en previsión de tiempos más sombríos, déjenme que aproveche esta época de bonanza fílmica para seguir recomendándoles que vayan al cine. De ello hablo hoy en IDEAL.

En La La Land también van al cine

Por ejemplo, tienen que ver “La La Land”. Lo sé. No soy muy original con esta recomendación, que la gente está yendo a verla. Pero es que, y no siendo yo muy aficionado a los musicales, hablamos de una película deslumbrante, en el sentido más literal de la expresión.

 

“La La Land”, convertida por nuestros originales distribuidores en “La ciudad de las estrellas”, permite disfrutar de dos horas de luz y color, de música, baile y alegría, de sueños y decepciones. De la magia del cine, en su más pura esencia.

El argumento no es muy original, pero no importa: una actriz y un músico tratan de alcanzar sus sueños en Los Ángeles. La película cuenta lo que hacen para intentar triunfar y, sobre todo, incide en lo mucho que se ven obligados a renunciar en tan proceloso camino. Hasta llegar a uno de esos finales que ya forman parte de la historia del cine. Como el comienzo de “Up”, por ejemplo.

 

Y está “Frantz”, en el Madrigal, ese templo a la numantina resistencia cultural que, enclavado en el centro de Granada, nos sigue regalando joyas del cine más alternativo y a contracorriente. Como esta obra maestra de François Ozon que está enamorando a (casi) todos los que la ven.

Recién terminada la I Guerra Mundial, en un pueblo de Alemania, una muchacha acude todos los días al cementerio, a cumplimentar a su prometido, muerto en combate. De repente, un extranjero, un joven y atildado francés, empieza a hacer lo propio. ¿Quién es y por qué lleva flores a la tumba de un soldado enemigo?

 

A partir de ahí, todo lo que ustedes ya están imaginando… puede pasar. O puede que no. Porque la relación que se desarrolla entre los protagonistas tiene tantas dimensiones, es tan de ida y vuelta, que maravilla, sobrecoge y emociona.

Apenas llevamos quince días de 2017 y ya hemos disfrutado de “Comanchería”, “La La Land” y “Frantz”, tres obras maestras que nos reconcilian con el mejor cine de estreno. ¡Que siga la racha!

 

Jesús Lens

“Pickpocket” da el pistoletazo de salida a Francia inspiradora

“Pickpocket” da el pistoletazo de salida a Francia inspiradora, nuevo ciclo de AulaCine CAJAGRANADA             

 

Organizado en colaboración con el festival Granada Noir y con la Alianza Francesa de Granada, el ciclo Francia inspiradora arranca mañana martes, a las 19 horas, en el Teatro CAJAGRANADA, en versión original subtitulada y con entrada gratuita hasta completar aforo

 

“Pickpocket”, el famoso Carterista de Robert Bresson, es la película que da pistoletazo a un ciclo de 10 títulos selectos de la filmografía francesa

 

Con la proyección de “Pickpocket”, dirigida en 1959 por Robert Bresson, arranca mañana martes, 17 de enero, en el Teatro CAJAGRANADA, el nuevo ciclo de AulaCine que, en este primer trimestre, buceará entre algunos clásicos producidos por la cinematografía de esa Francia inspiradora, tal y como se ha denominado a esta nueva cita con el mejor cine de la historia.

 

Robert Bresson presenta en “Pickpocket” a un carterista, a un ladrón de guante blanco, que no roba ni por vicio ni por cleptomanía; ni por necesidad ni por voracidad. Lo hace como declaración de principios, como rebeldía frente al orden social imperante, buscando conferirse a sí mismo un determinado valor como persona.

 

Tal y como explica el profesor Rafael Marfil, profesor de la ESCO y autor del  estudio correspondiente a “El carterista” que se entregará a todos los espectadores que acudan al Teatro CAJAGRANADA a ver la película, es una magnífica manera de comprender la importancia del legado fílmico de Robert Bresson, un modo extraordinario de salirse de una contemporaneidad del siglo XXI que, en ocasiones, hace demasiado evidente el mal, al mostrarlo de forma despiadada. Para eso ya tuvimos más intensidad en el pasado ciclo, dedicado a luchar con monstruos. No hay nada de eso en esta película, que es una versión inspirada, de forma más que libre, en Crimen y Castigo, de Dostoievski. La clave es el reflejo de nuestra propia soledad y desesperación, representadas claramente en las rejas de la cárcel.

 

A través de este enlace podéis consultar más información sobre “Pickpocket”:

 

http://blog.cajagranadafundacion.es/index.php?listEntrada=184

 

El ciclo Francia Inspiradora

Con “Pickpocket” arranca el nuevo ciclo de AulaCine CAJAGRANADA, “Francia inspiradora”, programado conjuntamente por CAJAGRANADA Fundación y por Granada Noir, con el apoyo de Alianza Francesa Granada y la colaboración de ESCO, algunos de cuyos profesores y alumnos prepararán guías de visionado para cada una de las películas.

El ciclo Francia inspiradora viene conformado por una selección de diez películas francesas filmadas entre finales de los años cuarenta y principios de los años sesenta del pasado siglo, una década prodigiosa para la filmografía gala.

 

Años que no solo permitieron abrir nuevas puertas a la narrativa cinematográfica, sino que alumbraron a directores de la talla de René Clément, Jean-Luc Godard, Jean-Pierre Melville o Eric Rohmer y posibilitaron que otros directores consagrados como Jaques Becker, Luis Buñuel o Robert Bresson filmaran algunas de sus obras maestras más memorables.

El cine francés, más allá de corresponder a una nacionalidad concreta, es sinónimo de cine de autor, cine europeo, cine de calidad. Un cine intimista que, lejos de la pirotecnia del cine más comercial, pone el acento en las emociones e invita a la observación y a la reflexión.

 

Un cine que apuesta por el guion, por la profundidad en el desarrollo de los personajes, por mostrar una mirada analítica y escrutadora a la realidad del momento. Un cine crítico y comprometido con la sociedad que abrió nuevas vías de expresión a géneros clásicos como el Noir.

 

Francia, acogiendo a cineastas de todas las nacionalidades, se convirtió en refugio para artistas con una sensibilidad diferente y original, reivindicó a directores norteamericanos maltratados en Hollywood, impulsó carreras injustamente varadas y propició nuevas narrativas cinematográficas.

 

Y AulaCine CAJAGRANADA, la Alianza Francesa de Granada y el festival Granada Noir, con la colaboración de ESCO, reivindican ese cine francés que tanta importancia tiene en la construcción de una identidad europea, integradora y universalista.

 

Las películas que componen el ciclo Francia inspiradora son:

 

17 de enero: Pickpocket de Robert Bresson (1959)

24 de enero: La evasión de Jaques Becker (1960)

31 de enero: Ascensor para el cadalso de Louis Malle (1958)

7 de febrero: Belle de jour de Luis Buñuel (1967)

14 de febrero: El silencio de un hombre de Jean-Pierre Melville (1968)

21 de febrero: Accidente sin huella de Claude Chabrol (1969)

14 de marzo: Los ojos sin rostro de Georges Franju (1960)

21 de marzo: A pleno sol de René Clément (1960)

28 de marzo: Al final de la escapada de Jean-Luc Godard (1960)

4 de abril: Mi Noche con Maud de Eric Rohmer (1969)

 

La Alianza Francesa de Granada

 

En 2017, la Alianza Francesa de Granada cumple 30 años de presencia en la provincia. Para conmemorar este aniversario, está preparando un completo y atractivo programa de actividades. La Alianza Francesa de Granada forma parte de la red lingüística y cultural de la Embajada de Francia. Es la tercera Alianza Francesa en España en importancia. Por sus aulas y centros de exámenes han pasado decenas de miles de personas.

 

Su objetivo es la promoción y difusión de la lengua y cultura francesas. Dispone de un amplio centro de documentación y organiza varias manifestaciones culturales  dentro de la ciudad en colaboración con las entidades locales provinciales y regionales: exposiciones, ciclo de cine, conferencias, conciertos, etcétera.

 

En colaboración con la Alianza Francesa de Madrid, organiza por otra parte estancias lingüísticas en Francia y Canadá.

 

El festival Granada Noir

 

Granada Noir es un festival multidisciplinar de carácter popular dedicado al género negro y policíaco, puesto en marcha en 2015 por Gustavo Gómez y Jesús Lens y que cuenta con el patrocinio de Cervezas Alhambra y la colaboración de Diputación de Granada, CAJAGRANADA Fundación, Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Granada, además de otras empresas, comercios y particulares.

 

GRN es un festival que promueve un variado maridaje de propuestas culturales de calidad contrastada; una cita de carácter abierta, creadora, innovadora, participativa y gratuita, que saca la cultura a la calle, a los barrios y a los pueblos y que, además, la lleva a bares, bibliotecas, clubes, cines y cafés.

 

Un festival cuyo programa está abierto a todas las artes y que permite maridar las disciplinas más diferentes, posibilitando el contacto y la relación directa entre autores, creadores, público y aficionados.

Frantz

Pocas veces, una película ha cosechado tantos, tan encendidos y unánimes elogios y aplausos. “Frantz”, de Françoise Ozon, está arrasando entre el público que, dos semanas después de su estreno, seguía abarrotando ese cine Madrigal al que tanto le debemos los cinéfilos del Granada.

Hace unos años, con “En la casa”, Ozon firmó una extraordinaria película que nos obligaba a reflexionar sobre la familia, la enseñanza y el poder de la imaginación y la fabulación.

En esta ocasión, el director plantea tantos temas y de una forma tan natural, sencilla y sin aspavientos, que apabulla. En el mejor sentido de la expresión. Situémonos en el tiempo y el espacio. Recién terminada la I Guerra Mundial, en un pueblo de Alemania, una muchacha acude todos los días a la tumba de su prometido, muerto en combate. De repente, un extranjero, un joven francés, empieza a hacer lo propio. ¿Quién es y por qué lleva flores a la tumba de un soldado enemigo?

A partir de ahí, todo lo que ustedes ya están imaginando, puede pasar. O puede que no. Porque la relación que se desarrolla entre los protagonistas tiene tantas dimensiones, es tan de ida y vuelta, que maravilla, sobrecoge y emociona.

Pero me quiero detener en la secuencia que transcurre en un café de Francia en el que entran unos veteranos de guerra y todos los parroquianos se levantan y empiezan a cantar la Marsellesa. Imposible no recordar, de forma automática, uno de los momentos álgidos de “Casablanca”. Y, sin embargo, es todo tan distinto… ¡Qué carga de profundidad, utilizando el metacine, la que lanza Ozon en una secuencia como esa!

“Frantz” es una película tumultuosa y tempestuosa en la que, sin embargo, todo es contención. Una película en la que hierven las pasiones, los recuerdos y el dolor; la necesidad de perdón y redención, el deseo de amar y de ser amado. Pero todo ello con una contención, insisto, que resulta conmocionante.

La base de todo ello, el prodigioso guion del propio François Ozon, en colaboración con el escritor Philippe Piazzo. Y, por supuesto, las interpretaciones de Paula Beer y Pierre Niney, en los papeles principales, y las de todos los secundarios.

Porque “Frantz” se sustenta en los diálogos y, sobre todo, en los silencios. En las miradas. En los gestos.

Vayan a ver “Frantz”. No le queda mucho tiempo en cartelera y tener la oportunidad de disfrutarla con otra mucha gente, no tiene precio.

Jesús Lens

Lecciones magistrales de cine

Impresionantes lecciones magistrales las recibidas en el seminario “Cautivos del cine” que, organizado por la UGR, impartió Juan de Dios Salas, magnífico responsable del Cine Club Universitario; acompañado para la ocasión por el pintor Jesús Zurita y el dibujante y escritor Enrique Bonet, del que tanto hemos hablado este año gracias a su memorable “La araña del olvido”.

La sesión estaba dedicada al director japonés Hayao Miyazaki y, cuando llegué al Palacio de la Madraza, apenas quedaba un asiento libre. Llenazo absoluto para disfrutar de tres horas de magisterio sobre cine, animación, cultura japonesa y un largo etcétera. Y de ello hablo hoy en IDEAL, además de invitaros a descargar AQUÍ, el cuadernillo que ha editado la UGR, para conocer mejor la obra del genio japonés.

 

Quiso la casualidad que acudiera a esta cita justo después de haber visto “Silencio”, la película de Scorsese en la que se cuenta la historia de los misioneros jesuitas portugueses en Japón, para los que no fue fácil la vida en el país del sol naciente. Una película que habla sobre las diferentes formas de entender a Dios, sobre el sintoísmo y la dimensión mística de las fuerzas de la naturaleza.

Si ustedes han visto “El viaje de Chihiro” o “La princesa Mononoke” sabrán de la importancia de la naturaleza en el cine de Mizayaki. Y su querencia por mostrar el viento. Y la presencia de infinidad de elementos mitológicos. Que Miyazaki es el padre de Totoro, Ponyo y Nausica, entre otros.

 

Pero al director nipón también le fascina la cultura occidental, igualmente presente en sus películas y conformando un luminoso sincretismo que alumbra personajes maravillosos, como los gángsteres de “Lupin III: El castillo de Cagliostro”.

El viernes, primera proyección en Antigua Medicina

Y están los barcos, los trenes, la industria y, por supuesto, la aviación, auténtica obsesión de Miyazaki y leit motiv de dos de sus películas más reconocidas, “Porco Rosso” y, la más reciente, “El viento se levanta”, que tanto me entusiasmó cuando la vi en el estreno, hace ya tres años largos.

 

Y es que, el trabajo en el Studio Ghibli es lento y premioso. Un trabajo concienzudo y artesanal en el que Miyazaki se implica desde el principio hasta el final. Menos mal que, desmintiéndose a sí mismo, el Maestro no se ha retirado y parece estar trabajando en una nueva película.

Un cerdo que no vuela es solo un cerdo…

Enhorabuena a Juan de Dios Salas por programar un ciclo dedicado a uno de los grandes genios del cine y a Enrique Bonet y Jesús Zurita por su magistral lección.

 

¿Y de lo (mucho y bueno) que hablasteis en las cañas de después? En otro momento lo comentamos…

 

Jesús Lens

Año nuevo con los Corleone

Quiso la casualidad que, este año, coincidieran las campanadas de Nochevieja con el momento en que Sonny Corleone era vilmente asesinado en un peaje de carretera. De esa manera, los cohetes y petardos que recibían al 2017 se confundieron con los disparos de las ametralladoras de los soldados de la familia Tattaglia.

Ciento cuarenta y cuatro disparos recibió Sonny y, por enésima vez, nada pude hacer para evitar su muerte. Ciento cuarenta y cuatro impactos de bala que dejaron su cuerpo como un colador. Y una postrer patada en la boca, cuando ya era un cadáver desmadejado sobre la carretera. Una patada que simbolizaba el enorme odio que le tenían los Tattaglia. ¿O fueron los Barzini?

 

Ciento cuarenta y cuatro disparos, récord en la historia del cine, en una secuencia que homenajea otra muerte famosa: la de Clyde Barrow, pareja de Bonnie Parker. Ciento cuarenta y cuatro disparos que desmienten el famoso adagio de “Vive deprisa, muere joven y dejarás un bonito cadáver”. De ahí que Don Vito tuviera que recurrir a los servicios de Bonasera, el funerario al que conocimos en el arranque de “El Padrino”, para que adecentara el cadáver de su hijo primogénito, caído en una guerra entre bandas.

Desde la primera vez que vi la película de Coppola, la secuencia más dura y difícil de admitir es el asesinato de Santino. Por eso odio con todas mis entrañas a Carlo Ricci, causante de su muerte. Y, aunque habré visto la película cerca de cincuenta veces, siempre pienso que, por una vez, conseguiremos salvar a Sonny.

 

Paradójicamente, el día dos de enero volví a disfrutar de una Nochevieja, histórica y mítica, trasladándome al Palacio Presidencial de La Habana. Es la noche del 31 de diciembre de 1958, Fidel derroca al régimen de Batista, yo estoy viendo “El Padrino II” y Michael acaba de descubrir la traición de Fredo, sintiendo cómo el suelo se abre a sus pies.

Si el lector ha visto la segunda parte de la saga de los Corleone sabrá que es el único momento en que Michael se muestra vulnerable. Le vemos mareado, a punto de desvanecerse. No lo puede creer. Y, sin embargo, no le queda más remedio que aceptarlo. ¿Y perdonarlo? Eso es más difícil. No es fácil ser un capo de la mafia y, a la vez, conjugar el verbo “perdonar”. Ni siquiera de forma reflexiva: es difícil perdonarse a sí mismo determinadas decisiones, órdenes y comportamientos.

 

De ahí que volvamos a encontrar a Michael Corleone, dieciséis años después, devastado por los remordimientos. Aunque igualmente peligroso. De hecho, tal y como le dice Kay, “ahora que eres respetable, eres más peligroso que nunca”. Pero vulnerable. Tanto… como nunca antes se había permitido serlo. Por el bien de su familia. La Familia, siempre.

Michael, efectivamente, había sacado a los Corleone del negocio del juego y la prostitución que tan buenos réditos le habían dado en el pasado. Porque en los años ochenta resultaba mucho más rentable invertir en el sector inmobiliario. Y si podía ser en una gran multinacional de capital europeo participada por el mismísimo Vaticano, mejor que mejor.

 

Pero la operación para tomar el control de Inmobiliari no resultará fácil. Ni pacífica. Por una parte, los nuevos socios no son trigo limpio. Por otra, los viejos amigos no dejarán que Michael les abandone, así como así. Y, cuando el Don pensaba que estaba fuera, vuelven a meterle dentro…

Y todo ello sin olvidar que Michael ya está mayor y hay que asegurar el futuro de la familia. Lo que tampoco será sencillo: Mary es demasiado joven. Y es mujer. Y eso, en la conservadora mentalidad de la mafia, pesa. Pesa mucho.

 

¿Y Anthony? Anthony ha dejado la carrera de Derecho y se ha hecho cantante de ópera. Y debutará en Sicilia. En Palermo. Con la “Cavallería Rusticana”, nada menos. Y allá nos vamos todos. La Familia. Y sus enemigos. A la tierra de sus ancestros. A la Sicilia de la que tuvo que huir Vito, siendo todavía un niño.

Sicilia, donde Michael se escondió tras el episodio con Sollozo y McCluskey. Sicilia, a donde regresó Vito, de mayor, para que Don Ciccio bendijera su negocio de exportación  e importación de aceite de oliva, puesto en marcha junto a Genco Abbandando, su vecino de Little Italy. Su amigo. Su socio. Su consejero. El consiglieri de una Familia que contaba con Tessio y Clemenza como caporegime. ¿Bendición, dijimos? Sí. Y otras cosas. Porque, con los Corleone, nunca se sabe.

Sicilia. Allí nos encontramos con Connie, con el hijo de Tom Hagen, con Don Tommasino, con Carlo; y con el benemérito Don Altobello, por supuesto. Sicilia. La isla en la que todo comenzó y donde Vincent Corleone ha de demostrar que está a la altura de su apellido, enfrentándose a Mosca, el asesino de Montelepre, para evitar que todo termine.

Pero, ¿puede terminarse la saga de los Corleone? Estoy convencido de que no. Al menos, mientras haya seguidores de la historia creada por Mario Puzo y Francis Ford Coppola que les acompañen por Nueva York, Nevada, Los Ángeles, La Habana y, por supuesto, Sicilia. Un apasionante viaje por medio mundo, en compañía de una de las familias más fascinantes y aterradoras de la historia del cine. Que no es cualquier cosa, comenzar el año con los Corleone…

 

Jesús Lens