Si leen hoy -que lo harán- nuestro suplemento Gourmet, conocerán más de cerca a Miguel Ángel Santamarina, escritor y periodista cultural con mucho que contar. En Zenda, por ejemplo, donde fue dejando esas ‘Efemérides de la historia’ que después ha compilado en formato libro. Pero antes de seguir: ¿qué es Zenda? “Zenda es una web literaria y cultural fundada por Arturo Pérez-Reverte; que la definió hace ya diez años como un ‘territorio de libertad’. Y eso sigue siendo: un espacio para la creación y la divulgación de los libros en la que participan jóvenes poetas que todavía no han podido publicar y autores con un porrón de premios”, nos cuenta Miguel Ángel, que siendo de Burgos, se ha instalado en Almuñécar.

Aprovecho para tirar con bala: ¿Cómo ve el momento del periodismo cultural? “Lo veo muy bien. Sé que vende más decir que todo es un desastre, pero mentiría. Cada vez hay más fórmulas para difundir la cultura —redes sociales, pódcasts, vídeos en Youtube…— y eso está provocando que los medios tradicionales se quiten el corsé poco a poco”, dice Miguel Ángel con optimismo.
Sigamos hurgando en la herida: ¿se lee tan poco como se dice? Yo tengo otra percepción… Lo mismo soy un iluso. “Qué va. Nos encanta el derrotismo y decir que todo va mal y que no se lee. Estamos viviendo un gran momento con la eclosión de las recomendaciones en redes sociales y los clubes de lectura. Sí que es cierto que lo que llamamos ‘alta literatura’ va en retroceso, pero antes la gente tampoco leía a Proust, Turguénev o Bernhard. El problema es que tenemos muy poco tiempo para nosotros, vivimos condenados al estrés, y eso nos impide intentar una lectura como el Ulises de Joyce con paciencia y calma. Necesitamos leer el libro en una hora para contar en nuestro perfil de Instagram que lo hemos leído”, tira con retranca Santamarina.
¡Más madera! ¿Lee la gente joven? “Sí. Claro. La literatura infantil y la juvenil representan el 20 % de las ventas”, responde Miguel Ángel con contundencia. Otro día seguimos la conversación para saber qué lee esa juventud que, según los boomers, tan leídos todos y todas (modo ironía on 😉 no le quita el ojo al móvil. Y es que, como reza la sabiduría popular, dato mata relato. Y ni unos somos tan estupendos ni los otros tan chungos. ¡No al conflicto ni al enfrentamiento generacional por sistema!
Jesús Lens



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