Lecciones magistrales de cine

Impresionantes lecciones magistrales las recibidas en el seminario “Cautivos del cine” que, organizado por la UGR, impartió Juan de Dios Salas, magnífico responsable del Cine Club Universitario; acompañado para la ocasión por el pintor Jesús Zurita y el dibujante y escritor Enrique Bonet, del que tanto hemos hablado este año gracias a su memorable “La araña del olvido”.

La sesión estaba dedicada al director japonés Hayao Miyazaki y, cuando llegué al Palacio de la Madraza, apenas quedaba un asiento libre. Llenazo absoluto para disfrutar de tres horas de magisterio sobre cine, animación, cultura japonesa y un largo etcétera. Y de ello hablo hoy en IDEAL, además de invitaros a descargar AQUÍ, el cuadernillo que ha editado la UGR, para conocer mejor la obra del genio japonés.

 

Quiso la casualidad que acudiera a esta cita justo después de haber visto “Silencio”, la película de Scorsese en la que se cuenta la historia de los misioneros jesuitas portugueses en Japón, para los que no fue fácil la vida en el país del sol naciente. Una película que habla sobre las diferentes formas de entender a Dios, sobre el sintoísmo y la dimensión mística de las fuerzas de la naturaleza.

Si ustedes han visto “El viaje de Chihiro” o “La princesa Mononoke” sabrán de la importancia de la naturaleza en el cine de Mizayaki. Y su querencia por mostrar el viento. Y la presencia de infinidad de elementos mitológicos. Que Miyazaki es el padre de Totoro, Ponyo y Nausica, entre otros.

 

Pero al director nipón también le fascina la cultura occidental, igualmente presente en sus películas y conformando un luminoso sincretismo que alumbra personajes maravillosos, como los gángsteres de “Lupin III: El castillo de Cagliostro”.

El viernes, primera proyección en Antigua Medicina

Y están los barcos, los trenes, la industria y, por supuesto, la aviación, auténtica obsesión de Miyazaki y leit motiv de dos de sus películas más reconocidas, “Porco Rosso” y, la más reciente, “El viento se levanta”, que tanto me entusiasmó cuando la vi en el estreno, hace ya tres años largos.

 

Y es que, el trabajo en el Studio Ghibli es lento y premioso. Un trabajo concienzudo y artesanal en el que Miyazaki se implica desde el principio hasta el final. Menos mal que, desmintiéndose a sí mismo, el Maestro no se ha retirado y parece estar trabajando en una nueva película.

Un cerdo que no vuela es solo un cerdo…

Enhorabuena a Juan de Dios Salas por programar un ciclo dedicado a uno de los grandes genios del cine y a Enrique Bonet y Jesús Zurita por su magistral lección.

 

¿Y de lo (mucho y bueno) que hablasteis en las cañas de después? En otro momento lo comentamos…

 

Jesús Lens

Negocios en reinvención

Vaya por delante que no me gusta la palabra reinventarse, convertida en uno de los mantras de la autoayuda empresarial más en boga. En general, cuando te aconsejan reinventarte es porque alguien, antes, te ha reventado.  Primero te revientan y, luego, vas tú y te reinventas. Dicho lo cual, hoy quiero hablarles de dos negocios y de tres personas que son buena prueba de que otra forma de hacer las cosas es posible.

Foto: Silvio G. Uruss
Foto: Silvio G. Uruss

Hace unos meses, preparando Granada Noir, hablaba con Enrique Bonet sobre el grandioso Agustín Penón cuya biografía ha escrito y dibujado en “La araña del olvido”, novela gráfica editada por Astiberri y convertida en el libro del año para nuestro festival, de la que hablé extensamente en este artículo. Un Penón que debería ser más conocido, además de merecer mucho más reconocimiento. Y así surgió la idea de crear una Cofradía que reivindique su figura y la importancia de su detectivesca investigación sobre Lorca.

Hablando de ello con Raquel, la librera de Agapea, y con la empresaria Mercedes Salvador, surgió uno de esos mágicos “¿Y si…?” que desembocaron, el pasado sábado, en una memorable jornada de encuentro, descubrimiento, conversación y disfrute en torno a la figura de Penón, celebrada en el encantador restaurante “El Envero”, de Beas de Granada.

Mercedes Salvador, presentando el acto. Foto: Silvio G. Uruss
Mercedes Salvador, presentando el acto. Foto: Silvio G. Uruss

Porque Raquel podría haber optado por organizar una presentación al uso de “La araña del olvido” en su librería, para sus asiduos, sin complicarse la vida. Pero decidió que la cosa saldría mucho mejor en clave de maridaje gastronómico. Y ahí entraron Mercedes y Jose, su marido. Que han transformado el histórico “Bar Serafín” de toda la vida en el delicioso “El Envero”, convertido ya en lugar de referencia para los Gastronómadas más exigentes… y en centro de irradiación de cultura.

Mercedes y Jose vistieron de época parte del restaurante con diferentes aparatos de los años 50, incluyendo periódicos originales, radios, televisiones, tocadiscos, etcétera. Y diseñaron un suculento menú, servido en formato cóctel, que nos hizo relamernos de gusto mientras conocíamos a un montón de gente nueva.

Enrique Bonet, dedicado su maravilloso libro Foto: Silvio G. Uruss
Enrique Bonet, dedicado su maravilloso libro
Foto: Silvio G. Uruss

Gracias a Raquel, Mercedes y Jose, cerca de cincuenta personas nos dimos cita, el sábado, para poner las bases de la Cofradía de Penón (de la que ya hable en este artículo, tras el acto de Granada Noir en Diputación) mientras disfrutamos del magisterio de Enrique Bonet. Uno de esos encuentros que, además de convertirse en memorable, tendrá continuidad y dará frutos próximamente, dada la cantidad de ideas, propuestas y planes que surgieron en “El Envero”.

Jesús Lens

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Cofradía Penón-Osorio

El pasado jueves, cuando se encendieron las luces del salón de actos del Palacio de los Condes de Gabia, había un montón de gente secándose las lágrimas de los ojos. Y cuando digo un montón quiero decir un montonazo: el documental de Isabel Martínez Reverte sobre la maleta de Penón nos había conmovido y afectado hasta lo más hondo. Y de ello hablo hoy domingo en IDEAL.

Cofradía Penón Osorio

Búsquenlo en A la carta de RTVE. Está a su disposición. Pero ya conocen ustedes una de mis máximas: no es lo mismo ver una película que ir al cine. Y en la oscuridad de la sala, con decenas de personas en silencio sepulcral, volver a recordar la historia de Marta Osorio, Agustín Penón y su investigación sobre la muerte de Lorca en la Granada de los cincuenta, nos taladró hasta el tuétano a todos los que tuvimos el privilegio de disfrutar de una de las jornadas más emocionantes de Granada Noir.

Laura Muñoz y Agustín Penón

La presencia de la propia Isabel, del realizador Manuel Guerra y del poeta Juan de Loxa, amigo personal de Marta Osorio, le confirió al acto una emotividad muy especial. Máxime porque en la sala, además de Fátima Gómez, la diputada de cultura de Granada, estaban Virginia, íntima amiga de Marta, que la acompañó hasta que falleció el pasado agosto; uno de sus hermanos y un sobrino.

A Marta Osorio, depositaria de la maleta de Penón y la persona que escribió el libro que Agustín nunca pudo culminar, no le gustaba la palabra homenaje. Por eso, lo que hizo Granada Noir fue recordarla. Con respeto, cariño, emoción y admiración.

Además, esa velada tan especial, permitió que la Diputación y la familia más cercana de Marta pudieran hablar de forma amable, cordial y distendida sobre el legado de Marta. Estamos seguros que el material recopilado por Agustín Penón en aquella Granada oscura de los cincuenta y que Marta custodió con tanto celo como cariño, encontrará acomodo en la casa de Lorca de Fuente Vaqueros, y se convertirá en lugar de peregrinación para la Cofradía de Penón-Osorio.

Así empezó mi 2016...
Así empezó mi 2016…

Una cofradía que le deberemos, cuando surja, a una persona que este año se ha convertido en uno de los tipos más importantes de mi vida y gracias al que organizamos la velada del pasado jueves en Granada Noir: Enrique Bonet, cuyo libro “La araña del olvido” está en el origen de todo esto y del que tanto hablamos en este artículo.

¡Gracias Enrique!

Jesús Lens

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Escenarios reales de la Granada Noir

En la sección de IDEAL de El Rincón Oscuro de hace unas semanas escribíamos sobre los escenarios de la Granada Noir de ficción. Pero es que Granada, además de haber servido como escenario para novelas, relatos y película de ficción de género policíaco, también atesora una particular historia negra basada en hechos reales, por desgracia. Y de eso hablamos en nuestra colaboración semanal, negra y criminal, en el diario IDEAL de hoy…

La famosa y mítica serie de televisión “La huella del crimen” tenía como lema que la historia de un país es también la historia de sus crímenes. Además de ser una gran frase publicitaria, dicha aseveración está cargada de razón. Porque los crímenes, más allá de lo escandaloso, lo amarillista y lo morboso, tienen mucho de social y psicológico, no en vano hay toda una ciencia, la Criminología, destinada a estudiar el delito y sus causas, las formas de evitarlo y el modo de actuar de los delincuentes.

Escenarios Granada Noir Huella del Crimen

A nada que lo pensemos, buena parte de los grandes crímenes de la historia, además de haber sido prolijamente documentados, han sido utilizados como argumento de diversas manifestaciones artísticas en cuadros y pinturas o en novelas, dramas, películas, tebeos e incluso poesía; desde las “Bodas de sangre” de Lorca al Pascual Duarte de Cela, sin ir más lejos.

Escenarios Granada Noir Bodas de sangre

Crímenes como el de los marqueses de Urquijo o la terrible matanza de Puerto Hurraco han tenido su reflejo en novelas premiadas y películas de gran presupuesto, de autores como Mariano Sánchez Soler y directores como Carlos Saura.

En Granada, el horripilante asesinato de una niña de nueve años sacudió a toda la ciudad, convocando a 20.000 personas en una de las manifestaciones más emocionantes que recuerdan nuestras calles. El crimen fue perpetrado el 29 de octubre de 1987 y sumió a la ciudad en un lógico estado de psicosis hasta que, siete meses después, en mayo de 1988, la policía detuvo a un joven de 21 años como principal sospechoso del crimen.

Escenarios Granada Noir Muerte Aixa

Para la resolución del caso fue vital la declaración de otra niña a la que el mismo individuo había asaltado, siguiendo parecido modus operandi: secuestro a punta de navaja en el portal de su casa y conducción hasta una zona especialmente arbolada del bosque de la Alhambra, lugar en que fue detenido este trabajador del mercado que sostenía que, en noches de luna llena, sentía una extraña pulsión que le obligaba a atacar a las chicas.

Diez años después del asesinato, el novelista Antonio Muñoz Molina publica “Plenilunio”, una durísima novela que recrea el crimen y la investigación llevada a cabo por un policía que había pasado varios años destinado en el País Vasco. Una reflexión sobre la violencia, contemplada desde diferentes puntos de vista y que fue adaptada al cine por el director Imanol Uribe, en el año 2000, con guion de Elvira Lindo, a la sazón, pareja del novelista y que había seguido muy de cerca todo el proceso de gestación y escritura del libro.

Escenarios Granada Noir Plenilunio

La filmación de la película se trasladó a Palencia, con una ambientación que consigue captar muy bien el ambiente de una ciudad de provincias, sus calles y bulevares, los cafés, el mercado, etcétera. El cambio de los bosques de la Alhambra por la ribera de un río resulta igualmente afortunado, impresionando sobremanera la secuencia de la niña superviviente que, helada, aparece cruzando un vetusto puente de piedra, en una secuencia muy parecida a otra de la serie Twin Peaks, de David Lynch.

Escenarios Granada Noir Plenilunio película

Viajemos a un pasado más lejano para visitar otro local con mucha historia a sus espaldas: el Hotel Reina Cristina. Y es que, parafraseando a Churchill, la Granada negra y criminal tiene un acertijo oculto en un misterio encerrado en un enigma. Y su nombre es Federico García Lorca.

Una de las (pocas) cosas que sí están claras, documentadas y acreditadas en torno al asesinato del poeta es que fue en este edificio, antigua casa de la familia Rosales, donde Lorca pasó sus últimos días en libertad y donde fue prendido por Ramón Ruiz Alonso para ser llevado al Gobierno Civil.

Escenarios Granada Noir Rincón de Lorca

Lean, lean la fascinante novela gráfica “La araña del olvido”, de Enrique Bonet, (a la que dedicamos este otro Rincón Oscuro) para sumergirse en la Granada de los años 50 y pasear por sus calles, avenidas y plazas. Déjense guiar por Agustín Penón, la primera persona que investigó sobre la muerte Lorca y trató de encontrar su tumba.

Escenarios Granada Noir Agustín Penón

Entren en los cafés, los bares y los restaurantes de entonces. Un emocionante viaje al pasado de una historia que dista mucho de estar resuelta.

Jesús Lens

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¿Qué estás leyendo?

Porque hoy tampoco va a hacer uno de los mejores días del año, precisamente. Y teniendo en cuenta que aún está por llegar la parte mollar de la Semana Santa, ¿qué mejor plan que quedarse en casa, leyendo? Ese es mi consejo en mi artículo de IDEAL de hoy. Leer.

Los caballeros orden toledo

La pregunta con la que abro esta columna es típica de las entrevistas de verano. ¡La de postureo intelectual que permite! Aún recuerdo a un entrevistado, sosteniendo que iba a releer el “Ulises”, de Joyce. ¡Ahí, ahí! Con un par. ¡A releerlo! Y es que, si leer viste mucho, releer te reviste de un hálito intelectual que no se puede aguantar.

Dicho lo cual, les confieso que yo también voy a aprovechar estos días para releer. ¡En serio! ¡De verdad, de verdad de la buena! Y no es postureo. Voy a releer “La araña del olvido”, la imperial novela gráfica de Enrique Bonet publicada por Astiberri.

Los surcos del azar humillación

Y es que la historia de Agustín Penón y su investigación lorquiana con la que abrí el año literario vuelve a llamarme a gritos, tras la excelente presentación que su autor hizo en Salobreña uno días atrás. Quiero leer de nuevo ese tebeo y reparar en los mil y un detalles de un libro que, como los buenos vinos, va a mejorar con el tiempo.

Quiso la casualidad que a aquella presentación también acudiera Juanfran Cabrera. Y tuve la fortuna de que me regalara unos tebeos a los que llevaba tiempo queriendo echar mano. Que su saga de “Los caballeros de la orden de Toledo”, editada por Arian, ganó hace unos meses el premio a la mejor obra nacional en Expocómic. Con guion de Javierre, las tres entregas de la serie nos conducen a aquella mítica Residencia de Estudiantes en la que coincidieron Lorca, Dalí y Buñuel. Entre otros.

Los caballeros orden toledo Dalí

¡Aquello sí que fue un acontecimiento histórico e interplanetario! Y divertido, si hacemos caso a los tebeos. Que debemos hacérselo. Que Antonio Orejudo Utrilla ya lo contó en su mágica e inolvidable “Fabulosas narraciones por historias”. Dos he devorado. Me queda el tercero. Y me apunto al crowdfunding por el cuarto, pero ya.

Y como el talento literario granadino no se agota, también les recomiendo “La botella de Bukowski”, de Rafael Ruiz Pleguezuelos, publicada por IAO Arte Editorial.

La botella de Bukowski portada

Una novela iniciática sobre la pulsión creativa y la necesidad de escribir, de la que pronto hablaremos más en extenso.

Jesús Lens

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