En lo que seguimos

Hace ahora justo un año me tomé unos días de vacaciones. Ya estaba trabajando en mi libro de cine y África.

Cogí la maravillosa edición de Lumen que recopila los cuentos de Ernest Hemingway y leí:

“Francis Macomber era muy alto, muy bien formado si no te importaba que tuviera los huesos tan largos, atezado, con el pelo rapado como un galeote, labios bastante finos, y se le consideraba un hombre apuesto. Llevaba la misma clase de ropas de safari que Wilson, solo que las suyas eran nuevas. Tenía treinta y cinco años, se mantenía muy en forma, era buen deportista, poseía varios récords de pesca mayor, y acababa de demostrarse a sí mismo, a la vista de todo el mundo, que era un cobarde”.

 

Ahora estoy repasando los algo más de 400 folios que, a lo largo del 2012, he escrito sobre cine en el continente negro. Un año sin apenas viajar en que prácticamente todas mis vacaciones las he consumido escribiendo. Por eso ayer estábamos en esto.

Pero merece la pena.

Porque me estoy volviendo a leer a mí mismo, y me gusta lo que he escrito.

Espero que, finalmente, el libro salga adelante, se publique y tú lo compres. Y lo leas. Y te guste. Está escrito con los dedos, claro, aporreando un teclado. Pero, sobre todo, con las entrañas y el corazón.

 

Porque África y el cine así me lo han exigido.

Y así lo he hecho.

Sábado. 29 de diciembre. 17.08 pm. Si quieres saber más: lee.

Jesús Lens

¡Seguimos!

A ver los 29 de diciembre de 2008, 2009, 2010 y 2011.