El im-pulso de la ciencia

El pasado domingo, en el seno de la Feria del Libro, se estrenó ‘Territorio Gravedad’, una serie científica creada por el Instituto de Astrofísica de Andalucía de una calidad apabullante. Ni que decir tiene que no comprendí algunos conceptos sobre la Teoría de la Relatividad, pero la serie es tan potente que salí enfervorecido, presto y dispuesto a ampliar mis conocimientos en la materia. Lo que tampoco tiene mérito alguno, dado lo exiguos que son. 

Pulso entre letras y ciencias. Foto Javier Martín.

Lo he contado muchas veces. Entre los días más felices de mi vida, aquel de segundo de BUP, cuando aprobé Matemáticas y Física y Química. Yo era de letras puras, como decíamos entonces, y había cruzado mi Rubicón particular. ¡Au revoir, fórmulas compuestas! ¡Bye bye, paralelas y derivadas! ¡Sayonara, bencenos! Renegué tanto de números y cifras que, para mi vergüenza, cuando había que pagar las cañas, me escabullía con eso de “haz tú las cuentas, que yo soy de letras”.

Lo hablaba con Antxon Alberdi, tras el memorable concierto de Rocío Márquez y Bronquio frente a la Alhambra. El director del IAA sonrió al escuchar un poema de Carmen Camacho convertido en letra de una canción: “Toda ciencia trascendiendo / que uno más uno es uno / desde que te estoy queriendo”. Hay que trascender la vieja separación entre Ciencias y Letras y poner fin al pulso entre la cultura humanística y la científica. Debemos abogar por esa tercera cultura que las aúna, integra y fusiona. En ese sentido, la labor de la Unidad de Cultura Científica del IAA que capitanea Emilio García es impagable.

El impulso de la ciencia. Foto Javier Martín

El festival Gravite patrocinado por CaixaBank nació de esa filosofía. Nos animó mucho que la primera fotografía de un agujero negro supermasivo, en cuya consecución tuvo tanta importancia el trabajo de nuestro IAA, esté colgada en una de las salas del MOMA. O aquella conversación con Isabel Márquez, la vicedirectora del IAA, en la presentación de ‘Hola Tierra’, el disco galáctico de Antonio Arias.

La amistad entre ciencias y letras. Jesús Lens y Antxon Alberdi, director del Instituto de Astrofísica de Andalucía. Foto: Javier Martín.

Este año, el Premio Viajero en el Tiempo de Gravite es para el IAA. Lo entregamos en próximo lunes en el Teatro CajaGranada, a las 20 horas, y tendremos la suerte de que Antxon nos hable del último hallazgo en que ha participado la institución: la fotografía del centro de nuestra galaxia que abrió las portadas de los periódicos hace unos días. El auténtico impulso de la ciencia. 

Jesús Lens

Camino de Madrid Fusión

Más o menos a la hora a la que usted lea estas líneas yo estaré en el AVE, camino de Madrid, o ya en IFEMA, dando mis pasos iniciales por mi primer Madrid Fusión. No les negaré que voy con un cierto regomello al que es, por derecho propio, el evento gastronómico más importante del mundo: marcarme un Paco Martínez Soria. Es lo que tiene ser debutante.

Este año, Diputación de Granada lleva un stand al evento, donde lucirá Sabor Granada y mostrará al mundo mundial los productos de la tierra: aceites, vinos, hortofrutícolas, las salsas Sierra Nevada, las más picantes de Europa, etc. Lo he escrito en otras ocasiones: si Granada quiere competir en las grandes ligas gastronómicas, tiene que salir fuera de los límites regionales y sacar pecho donde se corta el bacalao, empezando por Madrid Fusión. (AQUÍ, la agenda de actividades que presenta Sabor Granada en Madrid Fusión).

Me dicen quienes la conocen que a la cita madrileña, que lleva adosado a su nombre un inequívoco ‘Alimentos de España’, va lo mejor de lo mejor de cada casa gastronómica, sin medias tintas. Que Granada haya apostado por estar ahí es esencial, un importante paso adelante. Por eso me he agarrado el tren esta mañana: toca ir, mirar, escuchar, comparar y contarlo. Predicar con el ejemplo, o sea.

El lema de este año de Madrid Fusión, que cumple su vigésima edición, es ‘Más allá del producto’. El retorno al oficio de cocinar, la transformación del género, la elaboración meticulosa. Como señala su web, “a lo largo de tres días, revisionaremos las técnicas de cocina ancestrales, tradicionales y futuras, desde los asados al fuego a la cocina con microondas o con el empleo de ultrasonidos, base de grandes platos del futuro”. Un reto importante. Por allí pasarán de Dabiz Muñoz a René Redzepi, dos de los mejores cocineros del mundo, para impartir sus esperadísimas ponencias. Y en Madrid Fusión se batirán el cobre nuestros Antonio Lorenzo, Jorge Matas o Chechu González. Un orgullo.

Lo escribía a comienzos de este año: le tengo mucha fe al 2022 gastronómico en Granada. A lo largo de los últimos años se ha hecho un trabajo muy bueno en diversos ámbitos. De tener 1 Sol Repsol, la provincia ha pasado a tener 5. Es síntoma de que las cosas están cambiando. Que Sabor Granada presente sus mejores galas en Madrid Fusión es otro hito que, ojalá, se consolide en el tiempo.

Jesús Lens

La vida sigue, pero no igual

Me impresionó leer en ABC a la historiadora ucraniana Natalia Yakovenko, que decía sentirse “ansiosa y con mucho miedo” en Kyiv, mientras esperaba la llegada de los rusos encerrada en su apartamento de la capital. “Lo que más me ayuda es mi trabajo de traducción. Llevo dos años traduciendo ‘Ab Urbe condita’ del historiador Tito Livio al ucraniano. Livio es mi pareja, mi acompañante en estos días de zozobra, es un poco imperialista, pero su trabajo es enorme”, terminaba bromeando.  

Mientras seguimos los partes de guerra y las declaraciones de Biden en las que menta la Tercera Guerra Mundial, tomo cervezas, como cochinillo, veo baloncesto y hago planes culturales. Así es. Estamos ultimando el programa del festival Gravite, por ejemplo. Con el patrocinio de CaixaBank, irá del 22 de mayo al 2 de junio. Al menos, así lo hemos programado.

Pero no hay que mirar tan lejos. Esta misma semana, Granada puede presumir de una actividad cultural desbordante. El miércoles, y ahí tengo el corazón ‘partío’, coincide la presentación de lo más reciente de mi querido Enrique Bonet en el Ateneo con una charla a la que le tengo muchas ganas: ‘La primera página del Quijote’, a cargo de Pedro García Martín, catedrático de Historia Moderna de la Universidad Autónoma de Madrid. Será en el Teatro CajaGranada y mañana le dedicaré ‘El rincón oscuro’, mi sección semanal sobre cultura negrocriminal.

El jueves acompañaré a mi amigo Juan Antonio Malo en una conversación a propósito de su sorprendente novela, ‘La colonia tiria. Siervo de Sapas’. Será también a las 19.30, en la librería Troa del Zacatín. Digo sorprendente porque de Juanan me hubiera esperado una guía montañera de rutas por Sierra Nevada, el Geoparque o la Almijara. O un libro de cuentos sobre mitos y leyendas de La Alpujarra. ¿Pero una novela histórica sobre los fenicios, tan bien documentada y mejor escrita? Eso nos lo tendrá que explicar el autor, con pelos y señales. 

Y ojito a la temporada de exposiciones. Sobre la de Fortuny tenemos que hablar, largo y tendido, y a no mucho tardar, que le queda poco. Pero ojo a la de Javier Seco en Arrabal & Cía. Le descubrí, años ha, en Orce y me quedé flipado con su propuesta. Deseando estoy ver esta: seguro que es provocativa, imaginativa y deslenguada, marca de fábrica de un artista irreverente, libérrimo y desprejuiciado. Y el próximo viernes vuelve Juan Vida a Condes de Gabia con ‘Vida entre amigos’, una selección de su obra repartida entre la gente de su entorno y que, por tanto, es un lujo ver expuesta al público. 

De conciertos no hablo, que sigo sin ir a las salas y no entiendo por qué, de verdad se lo digo. No sé si todo esto tendrá sentido, con lo que pasa ahí fuera. Imagino que tan poco como traducir a Tito Livio en Kyiiv, esperando la llegada de los tanques y misiles rusos. 

Jesús Lens.   

       

De máscaras, caretas y anonimato

Estuve viendo ‘The Batman’ el fin de semana de su estreno y qué alegría, oigan, volver a una sala de cine llena. Con la excusa de las palomitas, hay espectadores que no se pusieron la mascarilla en las tres horas que dura la película, pero como ya se avanza que su uso va a desaparecer en interiores, ¿qué sentido tiene quejarse? Yo, para contrarrestar, no me quité la mía un instante. 

Es curioso llevar una mascarilla que te tapa nariz y boca mientras ves una película en la que el protagonista se cubre justo la otra parte de la cara. El villano se cubre por completo, eso sí, mientras que los diseñadores de producción han hecho encaje de bolillos para que Selina luzca lo más posible su felino rostro… incluso cuando luce enmascarado. 

El estreno de ‘The Batman’ ha llegado en las cercanías del Carnaval, una festividad que le da todo el sentido al uso pagano y liberador de la máscara, un símbolo fascinante con cantidad de connotaciones. Me acuerdo ahora de la fascinante exposición que el barcelonés CCCB le dedica: ‘La máscara nunca miente’. Ya desde el irónico enunciado propositivo, la muestra juega con las muchas posibilidades de un elemento bajo el que se han ocultado tanto los racistas del Ku Klux Klan como los héroes de la lucha libre mexicana o los miembros de Anonymous, luciendo la careta de Guy Fawkes popularizada por David Lloyd es su mítico cómic ‘V de Vendetta’, que nos visitó el pasado Salón del Cómic de Granada.

Bajo la máscara perdemos nuestra identidad, pero a la vez, nos sentimos más libres. Yo, por ejemplo, me había acostumbrado a mascullar bajo la mascarilla cuando caminaba por la calle, hablando solo, diciendo paridas, cantando chorradas… Ahora que voy sin, me tengo que cortar. 

Bajo una máscara dejamos de ser nosotros mismos. A cambio, podemos elegir ser cualquier otro personaje. De ahí que los disfraces de Halloween resulten tan divertidos… como amenazantes o aterradores, según las circunstancias. Precisamente así arranca la estupenda nueva vuelta de tuerca al hombre-murciélago de Matt Reeves, en clave noir. 

Una persona enmascarada lo mismo es un héroe justiciero, como El Zorro, que una mente criminal de alto voltaje, como Fantômas. En este mundo cada vez más invadido por cámaras de vigilancia, la máscara es a la vez una oportunidad de liberación que una amenaza para el sistema. Como nuestros perfiles en las redes sociales, pura fachada, una completa mascarada. De ahí que, a veces, cuando nos quitamos la careta antes de irnos a dormir, nos cueste trabajo reconocer a la persona que nos mira desde el otro lado del espejo del baño. 

Jesús Lens

Granada, capital del cómic

No sé cómo tendrán la agenda de cara a este fin de semana, pero les recomiendo que mañana sábado se reserven algo de tiempo para salir de librerías y comprar tebeos, que es el Día del Cómic.

Alicientes no van a faltar, desde luego. En Picasso Cómics, por la mañana, estará firmando Gabriel Hernández Walta, uno de los grandes genios del cómic mundial, ganador del prestigioso Premio Eisner, el más importante del mundo. Y por la tarde lo harán Xian Nu Studio y Antonio Horno, referencias imprescindibles del anime. Además, el simpar Francis Porcel estará en Cómic Store, pinceles en ristre, a las doce. 

Poco se habla de Granada como superpotencia mundial del cómic. Ni que decir tiene, eso nunca se valora en los rankings de las ciudades culturalmente más activas y potentes de España. En gran parte es culpa nuestra, ojo, que no sabemos aprovechar el lujazo, el auténtico privilegio que supone para nuestra provincia contar con una pléyade de dibujantes talentosos, famosos y venerados en el mundo entero.

Una galería de arte que se especializara en cómic podría estar tres, cuatro o cinco años exponiendo el trabajo de los artistas granadinos sin necesidad de repetir. Y hablamos de dibujantes que compiten en Champions League, nada de medianías, y cuya obra original se cotiza a precios altísimos en el mercado mundial. 

Hace unas semanas leía ‘Oficio de dibujante’, una no-novela no-gráfica, reeditada por Astiberri, en la que José Luis Munuera repasa su trayectoria, habla de arte y creatividad y da consejos prácticos a los amantes del dibujo. Su lectura es una gozada y el autor, huyendo de cualquier tipo de arrogancia, se muestra tal y como es: una genial máquina de trabajar que combina talento, inteligencia, desparpajo, osadía y trabajo. Mucho y esforzado trabajo.

Lo tengo muy escrito. De todas las etiquetas que nuestra ciudad se ha empeñado en coleccionar, ninguna estaría tan justificada como la de ‘Granada, capital del cómic’. Alguna vez alguien se caerá del guindo y se dará calamonazos contra la pared por el tiempo perdido y las oportunidades desaprovechadas. 

Jesús Lens