Qué feliz me hizo la portada del IDEAL de ayer, un especial #GranadaPuede centrado en ‘nuestro’ poderío en el mundo de las Bellas Artes.Y es que Granada es, efectivamente, una fábrica de artistas que funciona a pleno rendimiento.

A veces, en esta columna, durante mis conversaciones al calor de unas Cervezas Alhambra bien frías para el suplemento Gourmet de los viernes o escribiendo El rincón oscuro, me da miedo fliparme por encima de mis posibilidades con cuestiones que considero capitales en la Granada contemporánea y en la que aspira a la capitalidad de 2031: el ifmif-dones, el IAA y el resto de organismos del CSIC entregados a la difusión de la cultura científica; el trabajo de nuestras y nuestros artistas plásticos, las galerías de arte, las exposiciones del Guerrero o Condes de Gabia y La Madraza, las novelas y poemarios de la gente aquí afincada y las ‘artes mixtas’, del cómic al cine documental y de animación, la magia, etc.

La siguiente afirmación se la escuché a mi buen amigo, el catedrático Eduardo Ros, y se la robé impunemente. “El petróleo, el oro de Granada, nuestras ‘tierras raras’ más valiosas; es el talento que surge de la UGR”.

Y de ciertas escuelas, como las de hostelería y turismo, modélicas. Si le sumamos la capacidad de atracción de talento foráneo de la que puede presumir nuestra tierra, sólo nos falta una auténtica industria de las artes y las letras que permita retener el talento y atraer más aún. De ahí lo importante de ir a las galerías y ferias de arte y otros centros expositivos y comprar la obra de la gente más o menos joven que está trabajando y exponiendo por aquí. Les aseguro que no hace falta ser un potentado para empezar a atesorar una pequeña e íntima colección, empezando por el papel y la obra gráfica. ¡Loor y gloria al arte de la serigrafía!

Y máxima atención a los libros objeto, tan bellos.Los catálogos de exposiciones y los libros de artista. Miren lo de Tinta Blanca, por ejemplo. No tienen que ser necesariamente armatostes ni libros aparatosos. Un mundo repleto de posibilidades. ¡Y para todos los bolsillos! Asómense a La Escondida y a EL silo eléctrico —las dos galerías que más frecuento, y ya me cuentan.

Y a las librerías del Guerrero, del Centro Lorca y de la Alhambra. Uno de mis objetivos a corto plazo es ampliar mi espectro galerístico. Poco a poco. Y miren joyas del noveno arte de la gente de Granada. ¡De traca!
Jesús Lens



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