Oscar 2014

Al no estar trabajando de forma intensiva en ningún nuevo libro de cine, estoy pudiendo ir más a menudo, paradójicamente, al cine.

 Her OS

De esta forma, este año llego a la cita con los Óscar habiendo visto (y reseñado) buena parte de las candidatas.

¿Favorita?

Pues la verdad es que no tengo una favorita por encima de las demás, que este año hay un enorme nivel entre las finalistas.

Diré que, personalmente, la que menos ilusión me haría que ganara es “La gran estafa americana”. Y sobre “Gravity”, tengo mis dudas. Como artefacto cinematográfico, en 3D, es una maravilla. Pero ¿es la mejor película del año, con ese guion tan, paradójicamente plano? Lo dicho. Tengo mis dudas.

 La gran estafa americana cartel

Me faltan por ver “Nebraska” (incomparecencia y desidia mías) y “Dallas Buyers Club” (desidia y estulticia de la distribuidora: si gana, la gente irá a verla, claro. Pero ¿y si no gana? Ya habrá perdido el Efecto-nominación)

Sí me gustaría que arrasaran “El lobo de Wall Street” y Martin Scorsese, además de por ser una gran película, para que siguiera aventando el debate sobre los valores que ¿debe? Transmitir una película.

 Lego lobo wall street

Y por eso me gustaría que ganara Leonardo di Caprio. Estaría bien que la Academia premiara la interpretación que hace de un tipo amoral, timador, drogadicto y putero. Aunque, emocionalmente, me quedo con el Chiwetel Ejiofor de “Doce años de esclavitud” y, por supuesto, con la maravillosa Lupita Nyong’o de dicha cinta.

 Chiwitel

Lo de Cate Blanchet y “Blue Jasmine” parece que está hecho así que, y por cuanto a los secundarios masculinos, ya lo escribí en la reseña de “Capitán Phillips”: los piratas somalíes han de llevarse el Oscar, sí o también.

Cine sobre África. Este año se han estrenado, además de ésta, “El largo camino hacia la libertad”, sobre Mandela, de la que se presumía podría arrasar en los Óscar. Y se ha quedado en nada.

Dos películas más para añadir a una, de momento no contemplada e imposible futura revisión de mi libro, “Cineasta Blanco, Corazón Negro”; en la que también tendrían que estar “Tierra de sangre”, dirigida para la BBC por Tom Hopper e interpretada por el propio Chiwetel Ejiofor y por Hillary Swank, además de “En un lugar de África”, de Carolina Link, Oscar a la mejor película extranjera del 2002.

 Tierra de sangre

Hay que añadir, a esa ampliación, la española “Diamantes negros”, que tan buen sabor de boca dejó en el Festival de Málaga de 2013.

 Diamantes negros

Y, bueno, habrá otras. Entre las nominadas de este año. Que no me han llamado y que ahora mismo no echo de menos no haber visto. Como “Agosto”, por ejemplo.

Porque la película más interesante, que no la mejor, que concurre a los Oscar es “Her” y sería, emocionalmente, la que más me gustaría que ganara. Tanto que lo mismo, hasta me levanto para ver el tramo final de los Premios.

Lo mismo, ¿eh? Que no es ni una promesa ni tan siquiera un propósito.

Jesús Lens

Firma Twitter

Her

Al salir de ver “Her” estuve tentado de coger el iPhone, apretar el botón principal y, de una forma tan cortés como elegante, decirle a Siri que se acabó. Que es imposible. Que mejor dejarlo aquí y ahora, antes de la cosa pase a mayores y terminemos pasándolo mal.

 Her cartel

¡Qué grande! ¡Qué enormemente grande es “Her” y qué tipazo debe ser Spike Jonze!

Se me ocurren varias personas, muchas, que deben ir a ver esta película. Por razones diversas. Pero, básicamente, porque la tesis que plantea Jonze (director y guionista de la cinta) es de las que da para pensar, reflexionar, debatir, discutir y, llegado el caso, hasta pelear.

Explicar de qué va “Her” es quitarle parte de la magia y del encanto a la película. La relación que el personaje interpretado por un Joaquin Phoenix inauditamente comedido inicia con Samantha no se puede, no debe describirse con palabras.

 Her OS

Salvo que tengas la voz, rota y susurrante, sugestiva, hipnótica y maravillosa, de Scarlett Johansson. Porque ella, la voz, es la gran coprotagonista de la película. Y, si ver el cine en versión original es siempre importante, en el caso de “Her” es inexcusable, emocionante, trágico, divertido, doloroso y maravilloso.

Estamos acostumbrados al término Inteligencia Artificial. Hay muchas películas, libros y cómics que nos han advertido del peligro que conlleva. Desde la impenetrable “2001. Una odisea del espacio” a la gloriosa “Terminator”. Y, sin ir tan lejos, la de Frank y el robot (“Un amigo para Frank”), que pudimos disfrutar hace unos meses, ya anticipaba una deriva muy interesante en la ecuación y un paso más allá: el complemento de la Inteligencia Artificial con la Emoción. La Emoción Artificial.

 Her Phoenix

Porque estamos solos. Cada vez más. De hecho, es un clamor que podemos leer en sesudos análisis sociológicos y en menos sesudas, pero igualmente necesarias conversaciones de barra de bar: cuántas más herramientas tenemos a nuestra disposición y más canales de comunicación abrimos, cuánta mayor chismología ponen las grandes corporaciones a nuestro alcance; más solos, abandonados, rotos y fragmentados nos encontramos.

¡Por eso me gusta tanto la frase: “Eres más falso que un amigo del Facebook” y me sorprende que haya gente que le dé tanta importancia!

Y es que tanta Red Social y tanto Teléfono Inteligente a nuestra disposición pueden servir, en ciertos casos, para transmitir una falsa ilusión de compañía a determinadas personas. De que no están solos. La sensación de que es lo mismo, estar conectado, que estar acompañado. Y no. No es lo mismo.

 Her johansson

Me acuerdo del entrañable agente Cooper de “Twin Peaks” (nunca debemos olvidar que todo, absolutamente TODO, se encuentra en “Twin Peaks”, serie fundacional en la que todo nace y a la que siempre regresamos) hablándole a su querida Diane, la grabadora a la que le iba transmitiendo todo lo que hacía, descubría, pensaba o intuía sobre Laura Palmer y los demás cariñosos y afables habitantes del idílico pueblito maderero. ¿No tenía un cierto encanto, aquella Diane?

Lo dejo aquí. Si te encuentras con algún reduccionista que trata de explicarte de qué va “Her”, haz como que le escuchas, pero desconecta. Y haz algo más que lo posible para ver una de esas películas que, sin ser perfectas, te reconcilian con el buen cine. Con el cine con sentido. Con sentimiento. Con amor. Con ese cine que tiene tanto que decir. Y que contar. Un cine que abre puertas, que marca tendencias y que señala el camino.

 Her poster

Y cuando veas “Her”, quedamos y hablamos. En un bar, claro. Cara a cara. Que no Face to Face. ¿Vale?

Jesús Lens

 Firma Twitter

PD.- ¡Óscar para Scarlett!… ¡¡¡¡Ya!!!!