Emilio Calatayud

Blog del Juez de Menores de Granada jubilado y del periodista Carlos Morán

  • Lección de hermano mayor del futbolista Iñaki Williams: «En la vida se pierde más que se gana»

      Buenas, soy Emilio Calatayud. Gracias a Dios, hay muchos deportistas de élite que tienen un comportamiento impecable (los Gasol, Rafa Nadal…) y que son muy conscientes de que son el espejo en el que se miran muchos chavales, que es una gran responsabilidad. Iñaki Williams, delantero del Atletic de Bilbao, es un ejemplo de ello. Ayer, después de perder la Supercopa ante el Real Madrid, Nico, el hermano pequeño de Iñaki, se quitó la…

  • Hay padres que me piden hacerse un selfi conmigo después de condenar a sus hijos

      Buenas, soy Emilio Calatayud. Hay padres y madres que me piden hacerse un selfi conmigo después de juzgar y condenar a sus hijos. Es en serio. Y yo me presto a esas fotos sin problemas. De bien nacidos es ser agradecidos. A los que no les hace gracia es a los niños. Ellos no quieren salir en los selfis. ¡Qué raro, ja, ja, ja!

  • Cuando tenía seis años, me metieron en un internado: lloré algunas noches, pero después seguí adelante

      Buenas, soy Emilio Calatayud. Cuando tenía seis años, me llevaron a un internado de monjitas francesas. Lógicamente, estaba mejor en mi casa. Así que los primeros días fueron duros. Lloré algunas noches. Pero después seguí adelante.  Muchos niños de entonces pasaron por lo mismo. Y no nos pasó ‘na’.

  • Tenemos que enseñar a nuestros hijos a frustrarse

      Buenas, soy Emilio Calatayud. Debería haber una asignatura obligatoria en los colegios y los institutos: aprender a frustrarse. Pero como no lo hay, ni creo que la haya nunca, nos toca a los padres impartirla. Tenemos que enseñar a nuestros hijos a frustrarse, es decir, a cometer fallos  y a asumirlos, y a tener muy claro que no siempre se consigue lo que se espera. De lo contrario, tendremos hijos consentidos que no sabrán…

  • Las bravuconadas de un niño pijo: «Usted no sabe quién es mi familia, prepárese…»

      Buenas, soy Emilio Calatayud. Veo un noticia en la tele. La policía de un país sudamericano llama la atención a un joven que se ha saltado el toque de queda contra el covid. Es un niño pijo y suelta bravuconadas: «Usted no sabe quién es mi familia, prepárese, son abogados…», amenaza a los agentes. En esto aparece el padre de la criatura y, delante de los policías, le echa una bronca a su hijo…

  • Lo malo de ser una buena persona es que se les hace poco caso, pero aún así merece la pena

      Buenas, soy Emilio Calatayud. Lo malo que tiene ser una buena persona es que se les hace poco caso. Es un defecto que tenemos los humanos. Da lo mismo. Siempre merece la pena ser una buena persona. Si les hiciéramos más caso igual llegaría un día en que no seríamos necesarios los jueces.

  • Animo a los diputados a que se solidaricen con los niños y maestros y hagan las sesiones con las ventanas abiertas

      Buenas, soy Emilio Calatayud. Ya se ha producido la vuelta a los colegios e institutos. Pero como el ‘bicho’ sigue acechando, las clases se dan con las ventanas abiertas. Y es invierno. Y el invierno en ‘Graná’ no es cualquier cosa. Aquí tenemos Sierra Nevada al lado. Pero vamos que los inviernos de Burgos o Ciudad Real también son de abrigo, y nunca mejor dicho. Pues nada, que animo a los  diputados nacionales y…

  • Nadie está libre de que sus hijos cometan una barbaridad y da lo mismo que vayan al colegio más caro del mundo

      Buenas, soy Emilio Calatayud. Lo he repetido mil veces y voy a reincidir: Nadie está libre de que sus hijos cometan alguna barbaridad. Me pudo ocurrir a mí cuando mis hijos eran menores y os puede ocurrir a vosotros que ahora tenéis hijos adolescentes. Y os digo por experiencia que la inmensa mayoría de los padres no están preparados para afrontar que su hijo es un delincuente. Hay algunos a los que les da…

  • Hay deportistas que se creen dioses, pero son seres humanos y algunos casi ni llegan

      Buenas, soy Emilio Calatayud. Existen el deporte y el deporte-negocio. El primero es el que practican los paralímpicos, por ejemplo. El segundo es un disparate: millones, egos inflados a más no poder… No es extraño que haya deportistas que se crean dioses, pero son seres humanos. Y algunos casi ni llegan. Sí, me refiero a Djokovic, pero no solo a Djokovic. Por desgracia abundan.