Del huerto a la olla: Los escolares de Jun aprenderán a cultivar en el Huerto Escolar de Jun con el Taller de Empleo de la Junta de Andalucía


Lo hablaba en días pasado con el Consejero de Empleo de la Junta de Andalucía, Manolo Recio: «Los talleres de empleo de la Junta de Andalucía son un gran acierto» y se puede constatar no solo en la preparación de los alumnos para afrontar nuevos retos y encontrar trabajos ya formados sino en la gran ayuda que proporcionan a los municipios en donde están ubicados como en el caso de Jun. Hoy acabamos de inaugurar nuestro umbráculo, una especide de cobertizo determinado para la siembra de plantas pero que se encuentra protegido de los rayos directos del sol así como de la lluvia y del aire y que en el caso de nuestro municipio va a servir para mostrar a los mas pequeños como se plantan las flores y todo el proceso en general. Los elementos fundamentales del desarrollo de los niños y de sus futuros medios de vida son una educación y una nutrición adecuadas. Estas prioridades se reflejan en la primera y segunda metas de los objetivos de desarrollo del Milenio. Sin embargo, la realidad a la que millones de niños se enfrentan es que estas metas están lejos de alcanzarse.

Las inversiones en nutrición y en educación son esenciales. La FAO considera  que los huertos escolares pueden ayudar a mejorar la nutrición y la educación de los niños y de sus familias, tanto en las zonas rurales como en las urbanas. A este aspecto, es importante hacer hincapié en que los huertos escolares constituyen una plataforma de aprendizaje. El huerto escolar no debería ser considerado como una fuente de alimentos, rentas o ingresos, sino como un medio para mejorar la nutrición y la educación.

La FAO alienta a las escuelas a crear huertos de aprendizaje de tamaño mediano que puedan ser manejados por los mismos escolares, profesores y padres, pero que incluyan una variedad de hortalizas y frutas nutritivas. Los métodos de producción que se exponen en el manual que vamos a crear son sencillos, de modo que los escolares y sus padres puedan reproducirlos fácilmente en sus hogares.

Los sistemas alimentarios constituyen el concepto estructurante. «Del huerto a la olla»: los escolares aprenden a sembrar, cuidar, cultivar, cosechar y preparar productos nutritivos de estación en el marco educativo del aula, el huerto, la cocina, el comedor de la escuela y sus propias casas. Esta experiencia promueve el bienestar medioambiental, social y físico de la comunidad escolar y favorece una mejor comprensión de cómo la naturaleza nos sustenta. El vínculo con el huerto familiar refuerza el concepto estructurante y abre el camino para el intercambio de conocimientos y experiencias entre la escuela y la comunidad.

Las estrategias basadas en la alimentación tienen la ventaja de ser sostenibles: crean hábitos alimentarios saludables a largo plazo y ofrecen al consumidor alimentos diversificados. Un sólido componente educativo asegura que los efectos trasciendan el tiempo y el lugar inmediatos y alcancen a las familias de los niños y a futuras familias. Desde aquí, felicito al Taller de Empleo de Jun, a su Director, Juan Castro, un excelente profesional y a todos y todas los alumnos y alumnas del Taller y a nuestra vecina María, que nos ha prestado con mucho cariño el huerto de su esposo Juan de Dios, un espacio que mimó con mucho cariño como huerta de Jun y que ahora servirá para que los niños y niñas de Jun aprendan de su legado.

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