Lorca como personaje literario, la ilustración y la poesía criminal protagonizan el lunes de Granada Noir

En la jornada de Granada Noir que se desarrolla en la Diputación de Granada, los novelistas Fernando Marías y Alejandro Pedregosa y los guionistas e ilustradores Enrique Bonet y Juanfran Cabrera hablarán de por qué han elegido a Lorca como personaje literario  

 

En ErranT, duelo de ilustradores, dibujando en vivo sobre el cristal

 

El Encuentro Cerveza Alhambra Especial de la jornada acogerá en el bar La Goma un recital de poesía Noir de Alejandro Pedregosa

 

Domingo, 1 de octubre de 2017

La jornada del lunes de Granada Noir se desarrolla en el Palacio de los Condes de Gabia principalmente, centro neurálgico de Diputación de Granada en su vertiente artística y cultural. La jornada comenzará a las 18 horas, con la proyección del documental “Lorca, memorias de un poeta”.

 

A las 19 horas, en el mismo Palacio de los Condes de Gabia, una interesante mesa redonda, presentada por la diputada de cultura, Fátima Gómez Abad, en la que se hablará de Lorca como personaje literario. La conversación correrá a cargo de dos novelistas, Fernando Marías y Alejandro Pedregosa, y de dos guionistas e ilustradores, Enrique Bonet y Juanfran Cabrera.

En “La luz prodigiosa”, primera novela de Fernando Marías, posteriormente adaptada al cine, el escritor fabula con la posibilidad de que Lorca no hubiera muerto tras su fusilamiento a manos de los sublevados fascistas y que, insomne y perturbado por el balazo recibido, deambulaba por las calles de Granada.

 

Alejandro Pedregosa, por su parte, está ultimando una novela en la que fabula con la improbable, aunque no imposible idea, de que Federico García Lorca y Kafka hubieran coincidido en algún momento de su vida. Una novela cuya escritura, Pedregosa avanzó durante su estancia en Praga, gracias a una beca promovida por Granada Ciudad de Literatura UNESCO.

 

Enrique Bonet es el autor de “La araña del olvido”, un libro prodigioso en que se cuenta la investigación llevada a cabo por Agustín Penón sobre la muerte de Lorca, en la Granada de los 50. Se trata de un tebeo prodigioso que, en la tercera edición de Granada Noir, ha sido el obsequio que el festival ha hecho a los autores invitados, además de que la imagen de Penón protagoniza el cartel de GRN3, gracias a la generosidad de Bonet para con el festival.

Y Juanfran Cabrera, junto a Javierre, están embarcados en un proyecto imaginativo, irreverente y divertidísimo: “Los caballeros de la Orden de Toledo”, una serie de cómics, del que ya está ultimando la quinta entrega en la que se cuenta la vida de Lorca en la Residencia de Estudiantes y las trapisondas que organizaba junto a Dalí, Buñuel, Pepín Bello y otros piezas por el estilo.

 

Para Jesús Lens, director de Granada Noir, “reivindicar la figura de Lorca como fuente de historia y fabulación para novelas, guiones y tebeos es contribuir a expandir el alcance de una figura universal al que, afortunadamente, podemos acercarnos desde mil y un ángulos y disciplinas diferentes”, tal y como explicaba en unas reflexiones publicadas hace unos meses: Lorca, fuente de inspiración del Noir y que se puede leer a través del siguiente enlace, con referencias a todos los participantes en la mesa redonda de mañana lunes en Diputación:

 

http://www.granadablogs.com/pateandoelmundo/lorca-fuente-de-inspiracion-noir/

 

Tras la charla, a las 20.30 horas, el espacio de Coworking ErranT acogerá un encuentro creativo muy estimulante: Agustín Penón y Federico García Lorca podrán encontrarse por fin, gracias al talento de Juanfran Cabrera y Enrique Bonet, que dibujarán en vivo y en directo sobre las cristaleras de ErranT.

Encuentro Cerveza Alhambra Especial

 

La velada del lunes terminará a las 22 horas en el Bar La Goma (C/Gracia, 40) con el Encuentro Cerveza Alhambra Especial que contará con el propio Alejandro Pedregosa, reconocido poeta además de novelista y cuentista, que protagonizará un recital de poesía muy especial: los grandes crímenes en la historia de la poesía.

 

“Los crímenes líricos, podríamos decir, -señala Pedregosa-. Se puede hacer un recorrido tan interesante como Noir. Por ejemplo, podemos repasar los siguientes episodios: La Odisea y la matanza de los pretendientes; el Romancero tradicional castellano y la  historia de aquel noble adultero al que meten vivo en un ataúd junto a una compañía poco recomendable, los Cantares de Ciego que iban de pueblo en pueblo relatando los asesinatos de la época, Antonio Machado y la tierra de Alvargonzález, romances de Lorca, la milonga de los dos hermanos de Borges… y es que, como podemos ver, la poesía no tiene que ser solo bucólico pastoril”, concluye Pedregosa con un guiño pícaro e irónico.

 

El Encuentro Cerveza Alhambra Especial transcurrirá entre poesía, cañas, tercios… y la explosiva Tapa Noir diseñada por el local: Cabeza Montalbano, en recuerdo del comisario siciliano Montalbano y su pasión por los pimientos y la pasta. El nombre de la tapa viene inspirado por simular una cabeza cortada donde podemos ver los sesos.

 

Toda la información sobre los invitados al Granada Noir y el programa de actividades, día por día, la tenéis en www.granadanoir.com y, aquí, un completo dossier de prensa sobre el festival:

 

http://granadanoir.com/wp-content/uploads/2017/09/Dossier-de-Prensa-de-GRN3.pdf

 

 

 

Desolación y rabia

A las 12 del mediodía me tocaba presentar una charla entre Carlos Salem y Agustín Martínez en el Cuarto Real. Una de las conversaciones de Granada Noir. Y comencé diciendo que era extraño estar ahí, hablando de literatura, con lo que estaba pasando allá.

La ansiedad, tensión y estrés que conlleva organizar un festival hace que los nervios me despierten temprano. Domingo. 9 am. En el campo de fútbol de cerca de mi casa, en el Zaidín, hay un partido de fútbol. Escucho las voces de los entrenadores gritándoles consignas a los espectadores, el silbato del árbitro, las exclamaciones de los espectadores.

 

Pongo la radio. Allá abren los colegios electorales. O no. Los periodistas hablan de zarandeos, de personas arrastradas por el suelo, de tensión. De violencia.

 

Mediodía. Comemos en el Realejo, diez escritores de novela negra. La televisión, sin sonido, muestra imágenes dolorosas, trágicas, terribles. Hablamos de literatura, de viajes, de cine, de series de televisión, de proyectos creativos. Y todo ello me parece más cercano que lo que está pasando allá.

 

¿Por qué aquí y allá, de pronto, son dos lugares tan alejados? Sí. Es cierto. No ha sido de pronto. Lo que ocurrió ayer se ha venido fraguando a lo largo de los años, una mezcolanza de emociones que nos han desbordado a todos.

A estas alturas, en el reparto de culpas y responsabilidades, se mezclan la pasión nacionalista, la abulia y la apatía de una inmensa mayoría de gente con el odio y el desprecio de unos pocos. El hartazgo y el aburrimiento frente a la emoción a flor de piel.

 

¿Qué hemos hecho tan mal, todos, para que hoy hablemos de aquí y allá como lugares tan diferentes y alejados, humana y emocionalmente?

 

Nunca he sido proclive a la asunción de responsabilidades colectivas. Siempre me ha parecido una excusa cobarde para enmascarar cuestionables comportamientos individuales. Pero después de escuchar, ver y leer todo lo que ha pasado en Cataluña el domingo 1 de octubre, es necesario que reflexionemos sobre cómo hemos llegado a este punto de fractura. Para tratar, en la medida de lo posible, de restañar heridas y tender puentes sólidos y duraderos.

 

Sé que decir esto y no decir nada es exactamente igual. Pero es que, en estos momentos, no tengo palabras. Solo siento una enorme impotencia paralizante que me llena de desolación y rabia.

 

Jesús Lens