Accidentes de tráfico: motor del Noir

“Crash”, ganadora de un polémico Oscar a la Mejor Película en 2006, comienza con un accidente de tráfico en una autopista de Los Ángeles que desencadena una sucesión de acontecimientos que alterará la vida de decenas de personajes.

Accidentes Noir crash

Dirigida por un debutante Paul Haggis, “Crash” es una película fascinante que defiende la tesis de que todo el universo está conectado e interrelacionado y que cada acción tiene unas consecuencias de alcance impredecible. Así, la investigación del accidente termina relacionando cuatro historias diferentes que involucran a personas que, en principio, nada tienen que ver entre sí: una pareja de afroamericanos ricos con otros pobres. Policías de tráfico y detectives con cerrajeros hispanos. Comerciantes persas provenientes de Irán con esclavos asiáticos. Damas de la alta sociedad angelina con abogados corruptos…

Un accidente de tráfico puede suponer uno de esos cambios disruptivos en la vida de las personas que transforman radicalmente su existencia. Y son mucho más habituales que los asesinatos, por cierto. Y por desgracia. No es de extrañar, pues, que la narrativa negra y criminal los introduzca en sus tramas como elemento dramático y como desencadenante de la acción.

Accidentes Noir Crash movie

Lo hemos visto en la más reciente novela del novelista sevillano Andrés Pérez Domínguez, “Los dioses cansados”, publicada por Alianza editorial, que arranca con una pareja que vuelve a casa tras haber disfrutado de una estupenda cena. Es de noche. Conduce él. Ha bebido. Ella también. El vino hace su efecto. Se excitan. La carretera está despejada. Se dejan llevar. El vértigo de la velocidad. El sexo. Unas luces de frente. El chirrido de los frenos. Y el silencio.

A partir de este planteamiento, Andrés Pérez Domínguez desarrolla una apasionante trama de quinientas páginas en las que el accidente provoca una serie de reacciones que obligarán a los protagonistas a enfrentarse a las consecuencias de sus actos. Además, despertarán fantasmas del pasado que parecían dormir el sueño de los justos. Y no era así.

Accidentes Noir Los dioses cansados

“Los dioses cansados” es una novela negra, realista y contemporánea en la que también se investiga la muerte accidental –o no- de una persona de reconocido prestigio que podría ser candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía por uno de esos partidos que representan a la nueva política. Una novela imprescindible en el universo negro y criminal, con la crisis económica, social y moral que nos acosa como marco para una historia adictiva, coral y de rabiosa actualidad.

Accidentes Noir Andrés Pérez Domínguez

Y un accidente de tráfico tiene un papel igualmente trascendental en la gran novela negra del año 2015, “Subsuelo”, de Marcelo Luján, publicada por Salto de Página y una de las candidatas al Premio Hammett de Semana Negra de este año. Un libro que ha sido alabado y reivindicado por lectores y críticos como una de las joyas del Noir contemporáneo, un extraordinario tour de force narrativo que deja con la boca abierta a todo el que lo lee.

Accidentes Noir Subsuelo

“Subsuelo” de desarrolla en el paraíso.  El paraíso entendido al modo de esa clase media para la que una parcela en el campo, un chalé, una barbacoa y una piscina son el equivalente al éxito social, a la consecución y materialización del Gran Sueño Español. Y en ese espacio, una noche de agosto, se encuentran tres matrimonios, compartiendo una velada de cena y copas que se alarga hasta bien entrada la madrugada. Y están sus hijos, dobles parejas de preciosos hermanos postadolescentes que pasan las horas con un ojo puesto en sus gráciles cuerpos y, el otro, en sus smartphones.

Hablan, tontean, rozan sus piernas, se insinúan, juguetean… hasta que se acaba el hielo. ¡Ay, el hielo! ¡Sin hielo no hay paraíso! Porque las copas, para que la fiesta continúe, precisan de cubitos de hielo.

“Subsuelo” es una novela terrible y perversa que dinamita los sueños de esa clase media española, media-alta, que todos sabemos que existe, pero que no suele ser sujeto narrativo. Una burguesía que, por ejemplo, ha sido cinematográficamente masacrada sin piedad, en Francia, por el más ácido y vitriólico Claude Chabrol. Y, en Alemania, por ese otro destroyer que es Michel Haneke. Una clase media-alta que choca con una realidad que torna sus sueños en pesadillas.

Accidentes Noir Marcelo Luján

Y es que, como vemos, más allá de protagonizar esas fantasiosas e imposibles persecuciones cinematográficas, los coches también son el motor de un género negro y criminal realista, sincero y creíble.

Jesús Lens

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¡Qué gobiernen ellos!

Empiezo a percibir un runrún entre algunos comentaristas políticos: ¡qué gobiernen ellos! A Unidos Podemos, se refieren. El planteamiento: si le pegan el zarpazo al PSOE, que Pedro Sánchez les apoye. Y que, de golpe y porrazo, se encuentren en La Moncloa. A ver cómo se apañan.

El ejemplo que invoca esta corriente de opinión es el de Tsipras. ¿Se acuerda el lector de aquellas semanas en las que Tsipras y Varoufakis iban a poner de rodillas a la Unión Europea y a sus instituciones? Días en los que las redes sociales echaban humo, glorificando al pueblo griego que, a la vuelta de los siglos, parecía llamado a recuperar el espíritu originario de los padres fundadores de la democracia.

Tsipras

Poco tardó en desmontarse aquella ilusión. Varoufakis dimitió y, desde entonces, hace lo que mejor se le da: hablar y cobrar por dar lecciones. Mientras, Tsipras, la Gran Esperanza Blanca de la Nueva Izquierda Europea, tuvo que tragar con las imposiciones de la Europa comunitaria, seguir haciendo recortes y, en consecuencia, soportar la ira de su pueblo, en forma de huelgas y manifestaciones.

Hoy, el peor enemigo de Iglesias, es Tsipras. Porque personifica el fracaso de una ilusión. De hecho, la situación de Grecia me recuerda a la célebre frase de Mike Tyson, esa que no verán en el sobrecillo de azúcar de su café de hoy: “Todo el mundo tiene un plan… hasta que le das la primera host…”, digo, el primer puñetazo en la boca.

Tyson plan

“¡Qué gobiernen ellos!”, empiezan a pedir algunos. Que Rajoy, Sánchez y Rivera permitan que Unidos Podemos lleguen a La Moncloa y se vean obligados a convertir la retórica en hechos. A ver qué tal les va. Que se den un baño de realidad. Y de realismo. Dentro de la legalidad vigente, por supuesto.

Estos comentaristas están convencidos de que, en seis meses o un año, el Pablismo se vendría abajo, como un castillo de naipes, deshaciéndose como el azucarillo en el café.

Castillo de naipes

Extrapolando la teoría al ámbito granadino, quienes le conocen, sostienen que Alberto Matarán es un buenazo. En todos los sentidos de la expresión. Un espíritu libre y un alma cándida que, si tuviera que poner los pies en el suelo, no tardaría en enredarse y hocicarse, perfecto ejemplo de una izquierda ilusionista que parece vivir en los mundos de Yupi.

Jesús Lens

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