Buenas, soy Emilio Calatayud. Carlos, mi padre, asistió a varias de mis conferencias cuando yo ya era juez. Recuerdo su alegría discreta y su cara de felicidad. «Vaya con la oveja negra», pensaría. Lo recuerdo y me emociono. Con la de disgustos que di a mis padres de niño… y ahí estaba el hombre viendo y escuchando a su oveja negra.








Deja un comentario