Buenas, soy Emilio Calatayud. Durante su visita a España, un niño preguntó a León XIV que si de pequeño quería ser Papa y Prevost respondió que no, que no lo pensó ni de joven ni de viejo, pero «cuando el Señor llama hay que decir que sí». Yo tampoco quise ser juez, oposité para tener un sueldo fijo, ¡qué poco espiritual era entonces, ja, ja, ja!








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