Es raro que caiga bien un juez, pero a mí me ha pasado. ¡Qué le vamos a hacer!

 

Lo digo todas las veces que me dejan: no me considero ni un juez estrella ni un juez estrellado. Muchas veces me planteo qué es lo que habré hecho para que alguien piense que soy un juez estrella o estrellado, que también hay quien lo dice. Y siempre me respondo que soy un producto de los medios de comunicación, que he caído bien. Y en este país, si caes bien y sales alguna vez en la ‘tele’, parece que existes. Es verdad que es raro que caiga bien un juez, pero a mí me ha pasado. ¡Qué le vamos a hacer! Eso de que un juez firme autógrafos o le pidan un ‘selfie’, pues es como raro. Cuento esto porque me pasa cada vez que doy una conferencia. Y me sigue dando apuro, pero lo agradezco.

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