En dos palabras: Nueva-York

En la comedia “Canción de Nueva York” hay un momento en que los personajes hablan sobre la Nueva York contemporánea y la de antes, más peligrosa y violenta, pero también mucho más auténtica y excitante.

 

“¿Qué echas de menos de aquella Nueva York? ¿Que te atracaran en Central Park?”, pregunta de forma retórica uno de los contertulios. “No. Pero sí creo que Nueva York ha perdido su esencia. El barrio más divertido de la ciudad ahora mismo es… Filadelfia”, ironiza el joven protagonista, sin mucho éxito, por otra parte.

 

Después de disfrutar la intensa serie “The Night Of”, de la que hablábamos la semana pasada en esta sección, la simpática comedia de Marc Webb, una mezcla entre el Woody Allen más verborreíco y el Paul Auster de antes; me hizo volver a la Capital del Mundo, metafóricamente hablando, que no hay dos palabras que a un buen cinéfilo le traigan tantos recuerdos como Nueva York.

 

Desde que tengo uso de razón, siempre quise viajar a Nueva York. Y, cuando por fin lo hice, mi libro de cabecera, mi guía de viajes imprescindible fue “El Nueva York de El Padrino y otras películas de la mafia”, de Pau Llavador y María Adell, publicado por Lunwerg.

Por supuesto, pasé por Chinatown y por Little Italy, tomando café en Mulberry St., en un local en el que se habían filmado secuencias de Los Soprano, por ejemplo. Y del imperecedero clásico de Coppola, por supuesto.

 

La realidad de la Nueva York contemporánea, efectivamente, nada tiene que ver con la imagen que nos hemos hecho de la Gran Manzana a través del cine. El viajero mitómano tiene que poner mucho de su parte para ir en el ferry de Staten Island y, al pasar frente a la Estatua de la Libertad, imaginarse cómo la veía el pequeño Vito Andolini, proveniente de Corleone, Sicilia, a comienzos de los años veinte del pasado siglo.

 

(Sigue leyendo esta estrada de El Rincón Oscuro en nuestra revista hermana: Calibre 38)

 

Jesús Lens

Film Noir

¿Te acuerdas que hace un par de días te invitaba a votar, AQUÍ, en una encuesta sobre cine negro, para ayudarnos a definir el ciclo que estamos preparando en CajaGRANADA para el primer trimestre del 2015?

Film Noir

Lo mismo no estás ducho en la materia. Y te gustaría saber un poco más.

Este libro, pienso, puede saciar tu ansia de conocimiento. Y de disfrute. Que los libros de Taschen son una gozada para los sentidos.

Toda la información, AQUÍ.

Son libros que, siempre, valen mucho más de lo que cuestan.

Jesús Lens

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LIBROS CAPITALES

¡Hemos cambiado el aspecto de la Margen Derecha del Blog! Por lo que a los libros que hay que leer se refiere. Entre ellos está éste:

Si queréis más información sobre él, nada mejor que ver ESTE vídeo. Porque el arte es uno y la fotografía, el cine, el vídeo y la música no son más que distintas manifestaciones de un ser creativo y total.

 

Jesús Lens y sus libros capitales 

100 CLÁSICOS DEL CINE

A mí me gustan los libros que son para leer. Pero adoro los libros que son para ver, tocar y acariciar. Los libros que te hacen soñar, recordar, imaginar y viajar con la mente. Libros objeto. Libros aparatosos, preciosos, hermosos.

 

Libros como éste, “100 clásicos del cine”, de la editorial Taschen, cada una de cuyas páginas es una invitación a sumergirte en la magia del cine.

 

He visto buena parte de las películas que vienen reseñadas en él, pero a cada página que paso, los recuerdos de cada visionado se mezclan con las ganas de volver a verlas. Todas. Una detrás de otras. Sin excepción.

 

Este prodigioso libro es un capricho que vale más, mucho más de lo que cuesta.

 

Si tienen ustedes aprecio y cariño por una persona, aunque pese un montón y sea bastante trasto, regalarle este doble libro es una inmejorable demostración de dicho afecto.   

 

Jesús Lens, libro-adicto.