Candidaturas Goya 2013

Aquí, todas las nominaciones. Y, ahora, por orden: “Blancanieves” es una joya. Que fue un error su selección para representar a España en los Óscar se ha demostrado al no pasar los primeros cortes realizados por la Academia norteamericana, pero sus 18 nominaciones a los Goya son más que merecidos y me alegro un montón de que la Academia española haya reconocido la valentía y la calidad de la cinta de Pablo Berger y de todo el equipo que participó en la gestación y producción de una cinta histórica.

Las 14 nominaciones de “Lo imposible”, sobre todo las de carácter técnico, igualmente impecables. Lógico es que el bombazo de taquilla que ha supuesto la cinta de Bayona tenga su justa correspondencia por parte de la Academia, aunque no sé si Torrente Segura estaría muy de acuerdo con esta afirmación.

Me alegro mucho, también, por el reconocimiento a “El artista y la modelo”, cuyo sugerente blanco y negro pasó más desapercibido que el de Blancanieves, pero que es otra maravillosa película sobre el proceso de creación y las relaciones, siempre íntimas, entre el arte y la vida.

Igualmente bien parada ha salido “Invasor”, con Antonio de la Torre como mejor actor secundario (también es candidato al mejor actor principal, como ahora veremos, lo que no hace sino redundar en nuestra afirmación de que, hoy por hoy y libra por libra, es el mejor actor español en ejercicio) y con varias nominaciones a Goyas de carácter técnico. ¡Y uno muy especial: al de mejor guion adaptado! Por este nos alegramos doblemente ya que, al estar basado en una novela de Fernando Marías, que venimos defendiendo con ahínco, lo sentimos más cercano.

Y no. No me he olvidado de “Grupo 7”, que es un peliculón. Lo que pasa es que, de las anteriores, ya habíamos hablado, como queda de manifiesto con todos los enlaces que ahí están incluidos. “Grupo 7”, por alguna extraña razón, no la vi en el cine. ¡Craso error! Prometo que, aun habiéndola visto ya, si la reestrenan en el cine haremos una Visión en Conjunto de la misma, en Neptuno.

Una película policíaca de ley. Seca y áspera, como un puñetazo en la boca del estómago, en la que se cuenta la lucha contra droga en la Sevilla de los años anteriores y posteriores a la Expo, a través de la vida de un grupo de polis que van por libre y no se amilanan, que actúan con decisión y contundencia cuando a otros les tiembla el pulso… y que terminan pagando las consecuencias. O quizá no. Depende del espectador.

Magníficamente interpretada por Antonio de la Torre y Mario Casas, con un elenco de secundarios de lujo, un diseño de producción brillante y una dirección portentosa, “Grupo 7” es una de esas películas de factura norteamericana, en el mejor sentido de la expresión, hecha en España, en Sevilla, y con participación granadina en la producción. ¡Enhorabuena por lo que os toca, José Sánchez Montes y Ático 7!

Y muy contento, también, por la nominación de “Hijos de las nubes” y su repaso a la historia del conflicto del Sahara como mejor documental. Ojalá tenga que añadir a mi libro de cine y África, recién terminado, una coda con la consecución del premio.

De “Carmina o revienta” aún tenemos que hablar. Pronto. Muy pronto.

Y tres decepciones. La primera y más importante, que el valiente y entregado enterismo de El Cabesa y El Culebra no haya tenido reconocimiento por los académicos por su fresca y necesaria, descarada y proverbial “El mundo es nuestro”  , que el prodigioso guion de “Con una pistola en cada mano” tampoco esté entre las nominadas. Menos mal que la grandiosa Candela Peña sí que ha obtenido nominación (la reseña, muy pronto) y que no haya ni rastro de “El cuerpo”.

Nunca llueve a gusto de todos, pero las nominaciones a los Goya de este año sí demuestran una cosa: ¡qué grande es el cine español!

(Y lo que nos queda, felizmente, por ver).

Jesús Lens

Invasor (la película)

Y el veredicto del jurado, por decisión tan entusiasta como unánime fue que… ¡”Invasor” es un peliculón!

Íbamos saliendo de la sala de Neptuno, con cuentagotas. Y reuniéndonos en “El Secreto del Buen Hacer”, un nuevo local que lleva abierto la nada desdeñable cantidad de… ¡dos días! Pero al que le auguramos larga vida ya que el servicio es tan profesional como impecable, cálido y cercano y las tapas que nos tomamos, estupendas.

 

A medida que nos íbamos sentando, todo eran loas y parabienes hacia la película. Que si los actores están fantásticos, que si el ritmo que le imprime Calparsoro, que si es un thriller trepidante…

Y llegaba más gente. Ya sabéis que, para ver “Invasor”, habíamos organizado una Visión en Conjunto y espontánea, en el cine. Y nos salió bien la cosa: 11 espectadores que, después, diseccionamos la película en torno a las Alhambras Especiales que nos esperaban en la nevera. (Abrazos para los amigos de Alcalá la Real y gracias a quiénes vinisteis. ¡Un placer! Próximamente, más)

Personalmente, insistía yo mucho en la conexión entre la película y la novela en que está basada, de Fernando Marías, que había leído apenas unos días antes de ir al cine. Más que leído, devorado. Porque es uno de esos libros-imán, adictivos, que te obligan a no soltarlo hasta llegar al final.

 

E insistía mucho porque, partiendo de los personajes, de determinadas circunstancias argumentales y de una secuencia clave; novela y película tienen derivas radicalmente diferentes.

Eso, queridos, os obliga a hacer un doble ejercicio: ver la película. Ya. Ipso facto. De inmediato. Volando. Corriendo. Y, sobre la marcha, os obliga a leer el libro, recién publicado por Imagine Ediciones. Os aseguro que vais a disfrutar de una doble experiencia, igualmente fascinante y enriquecedora. Palabrita de Niño Jesús.

Todo comienza en Irak. Porque España, si os acordáis, participó en aquellas misiones humanitarias emprendidas a rebufo de los Estados Unidos de Bush y sus halcones. Los protagonistas: un médico militar y un enfermero, interpretados por Alberto Amman y un majestuoso Antonio de la Torre, posiblemente, el mejor actor español del momento.

 

En el ejercicio de una misión, un incidente. Y vuelta a España. A Galicia. A Coruña. A reponerse. A recuperarse. Y a olvidar. Sobre todo, a olvidar; como se empeña en recordar Jesús Baza (imperial Karra Elejalde) al médico protagonista y a su sufrida y callada esposa, interpretada con una estupenda sobriedad por una contenida Inma Cuesta.

A partir de ahí, en clave Bourne, un thriller modélico que interacciona con el paisaje a la perfección, con esas transiciones del ardiente pedregal iraquí al tempestuoso Atlántico, que unas veces es imprescindible aliado de los personajes y, otras, una ominosa amenaza.

 

Con un montaje muy preciso, que alterna el presente con el pasado y el aquí con el allí; con secuencias de acción adrenalínicas, sobre todo la persecución en coche y la protagonizada por el que empieza a ser el malo más malo del cine español, el inquietante y desasosegante Luis Zahera.

Y la frase, claro. La pronunciada por ese Baza, tan siniestro como eficiente:

– “Cuanto más la cagan los políticos, más mierda me toca comer a mí”.

¡Sensacional!

“Invasor” es, por tanto, una de las películas del año, de las que provocan emociones y reacciones, tanto dentro de la sala como al salir.

 

¡Favor de verla y de leer el libro!

Si os acordáis, cuando propusimos la Visión en Conjunto de la película, decíamos que de la reunión posterior saldrían unas preguntas para Fernando. No salieron. ¿Por qué? Porque, como anunciaremos muy pronto, vamos a tener el privilegio de charlar con Fernando Marías, antes de Navidad, en esta Granada nuestra, de tú a tú; en vivo y en directo.

 

¿Preparados?

Pues vamos que… ¡seguimos!

Jesús Lens, el Invasor.

PD.- ¿Os parece que sigamos planteando este tipo de Visiones en Conjunto + Tertulia con Alhambras, después y remate en el Rembrandt Club?

De forma más ordenada, eso sí… 😉

Y con la imprescindible colaboración de mi tocayo Jesús Rodríguez, de Neptuno.

Ahora, a ver los 8 de diciembre de 2008, 2009, 2010 y 2011

Preparándome para “Invasor”

Era de lo poco que no había leído de Fernando Marías. (Aquí, enlazamos cosas de Fernando…)

“Invasor”.

¡Léela! Ya.

La edición que acabo de devorar es la publicada por Imagine Ediciones y que, en la portada, presenta los rostros de la versión fílmica que vamos a ir a ver el próximo viernes 7, a las 21.30, al Cinema 2000 de Neptuno para, después, tomar unas cañas en un nuevo local, El Secreto, que acaba de abrir las puertas en el centro comercial, mientras mantenemos una conversación cinéfila que, estoy seguro, resultará apasionante.

Y, si el cuerpo aguanta, ultimaremos la velada en el Rembrandt, sin movernos de Neptuno, que actúa Amandla Afrojazz, una fusión afro-caribeña que promete ser explosiva.

¿Te vienes?

 

Que esto del Internet, las Redes Sociales, Blogs, Mails y demás está muy bien, pero que no hay nada como compartir unas Alhambras bien frías al calor de los amigos. ¿Y qué mejor excusa que ir al cine, a ver una de las películas españolas más esperadas del año?

Pero no adelantemos acontecimientos. Porque al principio fue el verbo. El verbo surgido de la fértil imaginación de Fernando Marías y de su turbadora capacidad para generar tensión y desasosiego en el lector que, enfrentado a sus narraciones, siempre bascula en un terreno indefinido entre la realidad y la fantasía, entre la verdad y la mentira, entre lo ordinario y lo extraordinario, entre lo familiar y lo fantasmagórico.

“Invasor” es una de esas novelas atrapadoras que te condicionan la agenda: hasta que no terminas de leerla y llegas a su enigmático final, que no se resuelve hasta la última palabra de la última línea de la última página del último capítulo; no quieres quedar con nadie para hacer nada.

Solo quieres leer.

 

Me vais a disculpar si no entro en el “de qué va”. Sobre todo, porque lo vamos a descubrir, juntos, el viernes. En el cine. Pero te recomiendo que, antes, leas la novela. Ardo por comprobar cómo voy a reaccionar en la sala al ver en pantalla lo que acabo de terminar de leer y me he representado en la mente, en tan estrecho lapso de tiempo.

Y ardo por hablar con Fernando Marías para que me cuente esas mismas sensaciones, desde el punto de vista del autor de la novela que, además, en un cinéfilo empedernido y una enciclopedia cinematográfica andante.

¿Os parece que, a la salida de la película, al calor de las Alhambras, consensuemos cinco preguntas para Fernando Marías, en el convencimiento de que serán debidamente contestadas a través del correo electrónico?

Lo dicho. El viernes. A las 21.30. Neptuno.

¡Vente!

Jesús invadido Lens

Ahora, a ver los 4 de diciembre de 2008, 2009, 2010 y 2011