EL CASO DE LAS DOS CIUDADES

Me da que esta reseña de «El caso de las dos ciudades», de Qiu Xiaolong, publicado por Almuzara, os va a sorprender.

Dejo el comienzo:

Nunca he sido capaz de practicar eso de la relajación, la respiración abdominal en ocho tiempos, el yoga o la meditación. Alguna vez que me he acercado a esas disciplinas, desde lejos y con mucho pudor, he acabado en un bar, tomando una caña y pidiendo tapa de panceta.

Y, sin embargo, tiene que ser algo muy grande, eso de sentir paz espiritual y demás zarandajas que nos suenan a chino mandarino y oriental. Porque, cada vez que siento algo de ansiedad, angustia o agobio, me voy a mi biblioteca, cojo una de las novelas de Qiu Xiaolong, me tumbo a leer y las pulsaciones bajan, la respiración se serena y, en pocas palabras, me siento mejor.

Y otro parrafillo de enmedio, más zen:

Disfruto leyendo proverbios de la ancestral cultura china: “Habrá un camino por el que los carros puedan alcanzar las montañas” o “A veces no decir expresa mucho más que el mero decir”.

El resto AQUÍ, que nos encanta tener webs y blogs, hermanos de sangre, en los que publicar nuestros desvaríos. Venga. Pinchen y que comience la Balacera…

Jesús «Bullets» Lens

LA VIDA ES UNA NOVELA

No sé la razón por la cuál, ayer, se nos fastidió la entrada cinéfila sobre los Oscar. AQUI la tenéis, en perfecto estado de revista, con las reseñas de las pelis. Pero quiero hablar del nuevo libro de Manuel Pimentel, «El libro de la escritura vital», que parte de una frase genial de Raymond Carver: «Tú no eres tu personaje, pero tu personaje sí eres tú».

A partir de ahí, Pimentel desarrolla la tesis de que «el personaje es lo que tú haces y al personaje lo ven los demás. Tú escribes la vida con tus actos, al igual que el escritor escribe su novela con palabras. Tú escribes con tus actos la novela de tu vida. El ideal es que tu personaje tenga una coherencia razonable con tu persona. Hay personas que no se sienten identificadas  con su personaje y eso es fuente de conflictos psicológicos graves.»

 

En fin. Que creo que me va a gustar este libro. Mucho. Pero mucho, mucho.

 

Jesús Lens, buscando su personaje.  

LA FIESTA DE ORFEO

Estas semanas, meses, hemos estado leyendo, aunque menos de lo habitual. Pero apenas había reseñado nada. Antes de volver a perderme en el limbo del silencio trabajador, hemos sacado adelante unas cuantas notas literarias, que hemos repartido por varias webs hermanas y que iremos rescatando poco a poco.

 

Comenzamos:

 

Vamos, en este arranque de 2010, muy en plan British total, tras el estreno de «Sherlock Holmes» ahora reseñamos una novela que, si bien temporalmente no tiene que ver con la época, a mí me recuerda a toda esa Inglaterra victoriana que tan atractiva me ha resultado siempre.

 

«La fiesta de Orfeo» cuenta una atractiva historia, repleta de meandros, disgregaciones y recovecos que terminan por encajar perfectamente y que comienza de una forma brutal, con el despiadado asesinato en masa de todos los habitantes de un pequeño pueblo.

 

(Para seguir leyendo, VENTE A LA BALACERA, por favor, pero deja también aquí tus comentarios y sugerencias, por supuesto. A fin de cuentas, solo es un click.)

Jesús Lens.

 

Gracias.

BENEGAS

Novela negra, de raíz andaluza. ¿Quieren conocer los entresijos de la Córdoba actual, muy parecidos a los de tantas ciudades de tamaño medio de nuestro entorno? Universidad, Internet, (Des)Memoria histórica, Premios literarios turbios, entidades financieras y pelotazos inmobiliarios…

 

Pinchando AQUÍ accedéis a la reseña que escribimos de «Benegas», de Francisco José Jurado, publicada por la Editorial Almuzara.

 

Recomendable hasta ser necesaria.

 

Jesús Lens.

 

PD.- Estamos urdiendo una entrevista al autor. Si habéis leído la reseña y/o el libro y os suscita alguna curiosidad o inquietud, a tiempo estamos de trasladársela a su autor.

 

¡Animaos!

 

PD 2.- ¿Estáis siguiendo ese desquiciado «Asesinato creativo»?

 

¡Animaos igualmente!

CIUDAD SANTA

Apocalíptica. Surrealista. Inédita. Imposible. Y, sin embargo, real. Así es la Buenos Aires que Guillermo Orsi nos cuenta, narra y describe en su última, poderosa y potentísima novela: «Ciudad Santa», recién publicada por la editorial Almuzara.

 

Vaya por delante que no estamos ante una novela fácil. Y no porque el Flaco Orsi intente emular a James Joyce, sino porque la realidad que nos cuenta en su libro es tan poliédrica y contradictoria que, además de para degustadores de la mejor literatura, blanca, negra o de colorines; será un plato de gusto para los amantes de esos Sudokus en los que un aparente caos numérico sin sentido acaba encajando como las piezas de un puzzle.

 

Además, la novela tiene dos lecturas, tan distintas como complementarias. Por un lado, la historia de fondo. La trama. La anécdota. Por otro, cada página, cada capítulo, cada personaje, cuyas andanzas se pueden leer de forma independiente, como si fueran relatos individuales coherentes y cargados de sentido.

 

Saber de qué va «Ciudad Santa», en realidad, no importa. Digamos que el turismo y la globalización de este siglo XXI son el trasfondo de una historia en la que la auténtica protagonista es la corrupción generalizada del ser humano, basada en una ambición sin límites, en una descarada falta de escrúpulos y, también, en una idiocia generalizada que no deja de sorprendernos.

 

De una Reina de la Belleza boliviana que huye de una existencia miserable a un guía turístico que quiere satisfacer todas las necesidades de los exigentes pasajeros de un crucero de lujo varado en Baires. Y un gran capo de la droga. Y un poli bueno (¿o no?) y muchos polis malos. Y ex-torturadores buscando su lugar bajo el sol de una democracia bastante poco democrática, en realidad, socavada por la gangrena de la corrupción rampante.

 

Una novela intensa, sin concesiones, para leer despacio, con detenimiento y delectación. Escrita con una prosa cadenciosa e hipnótica, cada frase de «Ciudad Santa» te transporta a una Buenos Aires que se parece a las de las guías de viaje como Bush a un buen Presidente de gobierno. Una novela necesaria para conocer lo que pasa, de verdad, en uno de los países más excitantes del mundo, de los que siempre nos llega una información parcial y sesgada.

 

Porque, aunque a algunos no les guste, Buenos Aires es, efectivamente, la Ciudad Santa que, con sus proverbiales acidez y contundencia habituales, Guillermo Orsi nos viene narrando desde hace años. Impagable.

 

Jesús Lens Espinosa de los Monteros.