Buenas, soy Emilio Calatayud. Ya está aquí un clásico de los veranos: el reto marrón. Dicho así, sin más aclaraciones, puede sonar a una competición o un concurso más o menos normal. Pero no, es una cosa asquerosa: consiste en cagarse en la piscina del pueblo o la ciudad con el único objetivo de hacer daño. La piscina se cierra hasta que sea desinfectada y el vecindario que se fastidie. Un aviso: si dejas que a tu hijo lo eduquen en TikTok, o cualquier otra ‘escuela’ de parecido ‘prestigio’, corres el riesgo de que acabe haciendo el reto marrón.








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