Buenas, soy Emilio Calatayud. Resulta que hoy, 25 de agosto, es el día internacional de los peluqueros/as. Me acabo de enterar y voy a celebrarlo con un recuerdo. En 2017, condené a ser peluquero a un chaval que había robado un secador y dinero en una peluquería. Le gustaba el oficio y se ‘licenció’ en peluquería después hacer un curso integral de barbería de 800 horas. Como examen final, tuvo que cortarme el pelo. Salió bien. Este chico estudió por ‘lo criminal’ porque cometió un delito y la justicia decidió que lo mejor para él y para la sociedad era que se formase. Luego tuve noticias de que había puesto una peluquería en otra ciudad de España y me alegré por él, por su familia, por la sociedad y por mí. Feliz día de los peluqueros y peluqueras.
En la fotografía que ilustra este comentario, un servidor tras el pelao por ‘lo criminal’.








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