Buenas, soy Emilio Calatayud. Escribo desde mi refugio climático en Graná, o esa, mi casa, del que no salga hasta la noche para ir a otro refugio climático: el bar. Y a veces ni eso. Y no me consuela que en el centro y norte de Europa, donde que la temperatura se pusiera en 40 grados eran antes era ciencia ficción, también las están pasando canutas. Y allí no tienen aire acondicionado porque no les hacía falta. Los cruceros por el Danubio se hacen en bús porque el río se está secando; el Hyde Park de Londres parece un desierto… Creo que ya sé para qué quería Trump Groenlandia, pa quitarse la ‘caló’.








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