Buenas, soy Emilio Calatayud. Leo la noticia que dice que a un funcionario de Mérida le han amonestado por atender a personas que van a su oficina sin cita previa. Con la pandemia, parece que la cita previa llegó para quedarse en todas partes. Antes ya había, pero no recuerdo que ese trámite estuviera tan extendido. Hay veces que vas a alguna dependencia con tu cita previa y no hay nadie esperando: el resto de los citados no ha ido. Igual había que darle una vuelta a este asunto. Es que si no vamos a llegar al absurdo de tener que llamar para que me den cita previa para pedir una cita previa. O de amonestar a los que atienden a los ciudadanos que van sin cita previa, es decir, castigar al que trabaja.








Deja un comentario