Buenas, soy Emilio Calatayud. Lograr que medio millón de jóvenes mediten y recen en silencio es prácticamente un milagro. Pues eso es lo que logró el otro día en Madrid el Papa León XIV. Fue impresionante. En un país en el que parece que todos gritan, no hay más que ver lo que sucede todos los días en las Cortes, ese pacífico silencio fue un regalo para todos, los que somos católicos y los que no. Lo que se vio en Madrid es la verdadera ‘marca España’ y no los botellones. Me lo apunto para no volver a generalizar cuando hable de los jóvenes.








Deja un comentario