Y para cerrar la campaña electoral… un botellón

Buenas, soy Emilio Calatayud. Si las redes sociales no mienten, el próximo día 20 de marzo, dos días antes de las elecciones andaluzas, parece que Granada acogerá de nuevo el gran botellón de la primavera, una fiesta en la que miles de jóvenes -entre los que suele haber menores de edad- beben alcohol hasta caer rendidos. Un gran final de campaña electoral… Resaca electoral y de la otra. Esperemos que a los afectados se les pase la borrachera y puedan acudir a las urnas. Por cierto, ¿que dirán los programas electorales sobre esto? ¿O es que no interesa?

Fiesta de las Cruces y botellones: recogemos lo que sembramos

Buenas, soy Emilio Calatayud. Otro fin de semana largo y festivo en Granada -habrá quien piense que aquí siempre estamos de fiesta-. Es el Día de la Cruz y la ciudad y la provincia se llenan de cruces y sevillanas… Es una fiesta bonita, pero también están los botellones. En mi barrio, el Albaicín, que es patrimonio de la Humanidad,  anoche hubo uno importante. Vimos a un montón de jóvenes borrachos por la calle. Aquí, el Ayuntamiento tiene reservado un botellódromo precisamente para evitar lo que ocurrió ayer en mi barrio.  O sea, que lo del botellódromo, además de una mala idea, no funciona. Recogemos lo que sembramos. Si el alcalde fomenta el botellón con un botellódromo, pues la gente hace botellón en cualquier parte. Pierde la ciudad, pierden los ciudadanos, pierden los bares… Eso sí, luego el Gobierno, que es del mismo partido que el alcalde, dice que hay que hacer campañas para atajar el consumo de alcohol entre los jóvenes. Si los que nos mandan no tienen las cosas claras, ¿cómo quieren que nuestros chavales se aclaren? Un saludo.

Las Cortes alertan sobre el consumo de alcohol entre menores, ¿cómo se compagina eso con los botellones que amparan los propios ayuntamientos?

Buenas, soy Emilio Calatayud. Carlos me ha pasado la siguiente noticia para que la comente. Primero, la noticia: “Un informe parlamentario sobre drogas alerta de la “escasa alarma social” que causan los abusos y adicciones ligadas al ocio desde edades adolescentes (13-15 años)”, según la agencia Efe. El documento, que ha sido elaborado por la ponencia de la Comisión Mixta Congreso-Senado para el estudio del problema de las drogas, dice que “la disminución de la percepción de riesgo y la banalización de los consumos hace imprescindible” un “gran debate social”, especialmente sobre el consumo de alcohol por menores”.

Y ahora, el comentario: Todo esto está muy bien y va en la línea que siempre hemos defendido de llegar a un pacto por el menor, pero, ¿cómo se compagina con el hecho de en España existan botellones institucionalizados que amparan los propios ayuntamientos? Las Cortes ya tienen por donde empezar. Y luego, que debatan.

Si el botellón es bueno, ¿por qué no hacemos un botellódromo más grande en Granada para que vengan más turistas?

Buenas, soy Emilio Calatayud. Lo primero que tengo que decir en este día de resacón es que yo también he estado en el botellón. Y no una vez, sino cinco. Pero fue por razones de trabajo: he estado en los botellones cuando había alguno en Granada y me tocaba ejercer como juez de guardia. Y lo denuncié. También he estado como juez de Menores. Así que cuando lo critico, sé de lo que hablo. Y me parece a mí que hay gente que lo defiende y nunca ha estado, pero, bueno… Con respeto y con cariño, algunos de vosotros habéis dicho que ir de botellón no os ha impedido ser personas normales que estudiaron y ahora tienen un trabajo y una familia, y yo os pregunto: ¿Y si vuestro hijo de trece o catorce años va ahora al botellón y te avisan de que está en coma etílico? Porque eso pasa.

Y otra pregunta para los políticos que lo favorecen: si el botellón es bueno para el turismo, ¿por qué no hacemos un botellódromo más grande en Granada para que quepa más gente y vengan más turistas?

Llega el botellón de la primavera y los políticos no se aclaran

Buenas, soy Emilio Calatayud. Granada va a celebrar un nuevo botellón para festejar la entrada de la primavera. Van a llegar jóvenes de media España. Los autobuses que los traen ofrecen el ‘kit’ completo de ‘botellonero': cervezas, tapas, condones… Ya puestos, podian regalar pomada para ahuyentar a los mosquitos y a los moscones. El PP de Mariano, o sea, el nacional, hace campañas para prevenir el consumo de alcohol entre los menores, pero el PP de la capital granadina cede un parque público para celebrar botellones a los que acuden decenas de menores. No lo entiendo. Si nuestros políticos no se aclaran, ¡¿cómo queremos que se aclaren los chavales!? Pero no pasa nada. Nunca pasa nada… hasta que pase… ¡Viva Graná! ¡Viva Andalucía! ¡Viva España!