El Ayuntamiento de Granada prohíbe el botellón de la primavera: ¡Ya era hora!

Buenas, soy Emilio Calatayud. El Ayuntamiento de Granada ha anunciado, por fin, que va a prohibir el gran botellón de la fiesta de la primavera, una celebración que suele tener lugar en marzo y que había convertido a la ciudad en la capital nacional de la borrachera callejera. Era una auténtica vergüenza, tal y como puso de manifiesto Pedro García Aguado en un programa de televisión en el que mostró las tripas del botellón para escándalo de toda España. ¡Ya era hora que el Ayuntamiento actuara! Algunos llevábamos años pidiéndolo y por fin se ha impuesto la cordura. Más vale tarde que nunca. Y, como digo siempre, el que quiera beber y tenga la edad para hacerlo que vaya a los bares, que para eso están. Granada tiene que ser un ejemplo de civismo y no la capital del botellón.

Incluso dicen que van a vallar el botellódromo -el recinto en el que se hacía la fiesta-. Me parece bien, pero que, ya puestos, lo dejen vallado. Y si hay quien hace el botellón en otra zona de la ciudad, que la Policía lo identifique y le multe. Más vale ponerse una vez colorao que ciento amarillo.

Tres mil estudiantes de Medicina, o más, están ahora mismo de botellón en Granada: ¡Viva la salud!

Buenas, soy Emilio Calatayud. Unas tres mil personas, o más, la mayoría estudiantes de Medicina, están celebrando ahora mismo un botellón en el botellódromo de Granada. Y lo están haciendo con el beneplácito del Ayuntamiento y el de San Lucas, que es su patrón -caía en domingo y lo han adelantado a hoy-. Pues ya está: ¡Viva la salud! ¡Viva San Lucas! y ¡Viva España. Y no digo ¡viva el vino! porque no sé qué están tomando. Y esto es lo que hay.

Un menor muere acuchillado en una zona de botellón

Un menor 15 ó 16 años ha muerto apuñalado en una zona de botellón en una población sevillana. Supuestamente, el autor de la agresión puede ser otro chaval también menor de edad. Lo primero dar nuestro pésame a la familia del fallecido. Y luego decir que cuando se advierte de que lo del botellón y los botellódromos no es una buena idea, no se hace para fastidiar. Es que normalmente generan más problemas que los que solucionan.

El principio del fin del botellón de Granada

Buenas, soy Emilio Calatayud. Tras más de veinte años de botellones y ríos de orines el Ayuntamiento de Granada ha decidido prohibir la Fiesta de la Primavera, una celebración que tenía lugar en el botellódromo de la capital y que consistía en que miles de jóvenes -entre ellos, menores de edad- consumieran alcohol hasta caerse al suelo. Todo muy ‘educativo’. Además, el Ayuntamiento se ha propuesto, ya más a medio plazo, cerrar el botellódromo de marras. A ver si es verdad y dejamos de ser más conocidos por el botellón que por la Alhambra o el Albaicín. Todo esto se produce después de que un reportaje de Pedro García Aguado mostrase el desarrollo de la última Fiesta de la Primavera. Lo que no sale en la ‘tele’ es que no existe.

Bueno, pues nada, más vale tarde que nunca.