Fotoperiodismo de primera

El fotoperiodismo granadino está de enhorabuena. Hace unos días, Alfredo Aguilar se convertía en noticia al ganar el II premio de fotografía “Carlos Pérez Siquier”, convocado por la Real Academia de Bellas Artes de Granada, por “Inocencia”, una extraordinaria serie de instantáneas en blanco y negro tomadas aquí al lado, pero que podrían representar un sinfín de espacios, tiempos y lugares de cualquier parte del mundo. (AQUÍ, la serie completa de fotografías)

Una de las fotos de la serie “Inocencia” de Alfredo Aguilar

Además, el pasado mes de octubre, Carlos Gil nos daba una enorme alegría al ganar la Medalla de Oro en la categoría de “Eventos: tradiciones y culturas” en los International Photography Awards de Nueva York, con sus imágenes sobre la Semana Santa granadina. (AQUÍ, la serie completa de las fotos premiadas)

A Carlos lo conocí en la presentación de una exposición de fotografías de Agustí Centelles sobre los campos de refugiados de Bram, tomadas en la II Guerra Mundial. Me condujo a una de las imágenes que colgaban en la pared de la sala y me mostró otra que tenía guardada en su móvil, realizada durante uno de sus viajes a los campos de refugiados sirios. Eran idénticas. Calcadas. ¿Saben ustedes la impresión que me provocó aquello?

Aprovechamos para hablar de “La grieta”, el extraordinario e imprescindible libro de Carlos Spottorno y Guillermo Abril que, editado por Astiberri, les recomendaba leer en esta columna, hace unos meses. Desde entonces, cada vez que me encuentro con Carlos le pregunto en qué anda, inquieto y nervioso como es. ¿Habrá viajado por fin a Marruecos, a la zona de Alhucemas, uno de sus últimos objetivos?

Una de las fotos sobre la Semana Santa granadina, de Carlos Gil

Y de nuestro Alfredo Aguilar, ¿qué les puedo contar? Alfredo es una de esas raras personas cuya mera presencia te mejora el ánimo, te arranca una sonrisa y te arregla el día, por torcido que esté. No sé qué tendrá Alfredo ni cuál es su secreto. Solo les diré que adoro cruzármelo, aunque sea unos segundos. El concepto “tío grande” encuentra en Alfredo Aguilar su más depurada acepción. Y solo un tipo tan grande como él es capaz de captar la esencia del ser humano en una prodigiosa serie de instantáneas que entroncan con lo mejor de la historia del fotoperiodismo humanista (*).

Alfredo Aguilar. Fotorreportero. Foto de Pepe Marín, tomada del blog Periodismo al pil pil de Javier Barrera

¿Saben ustedes la suerte que tenemos en Granada, al contar con fotógrafos como Alfredo y Carlos? No dejen de disfrutar de su trabajo, todos los días, en la prensa local. Está muy a mano: en el kiosco de la esquina.

(*) Lean esta entrada de Periodismo al pilpil, de Javier Barrera, donde se cuenta la historia de esa foto de Alfredo Aguilar, tomada por Pepe Marín, y que tan bien representa el trabajo diario de los fotoperiodistas granadinos.

Jesús Lens

La grieta

Ahora mismo no hay otro libro más importante en el mercado editorial español que “La grieta”, de Carlos Spottorno y Guillermo Abril, publicado por Astiberri y que debería ser de lectura obligatoria por todos los que… bueno. Por todos. Y punto. Al menos, por todos los interesados en asomarse a lo que está pasando justo al borde de esta Europa nuestra. Aunque cada vez sea menos. Menos Europa… y menos nuestra. Y de ello hablo hoy en IDEAL, agradeciendo a Fernando Marías que me haya puesto en la pista de un libro IMPRESCINDIBLE.

“La grieta” es el diario de campo de dos reporteros que recorren la frontera desde África hasta el Ártico, con el fin de desentrañar las causas y consecuencias de la crisis de identidad de Europa”. Así describen los autores su propio trabajo en la web que han creado para darle visibilidad: www.lagrieta.info

 

Y es que, efectivamente, todo comienza en Melilla. Es el primer viaje que hacen el reportero Guillermo Abril y el fotoperiodista Carlos Spottorno. A la frontera más cercana. A la que tantas veces vemos en las portadas de nuestros periódicos, junto a las fotos de personas que, sangrando por los cortes provocados por las concertinas, no saben si reír o llorar.

ICULT pagina comic La grieta de Carlos Spottorno y Guillermo Abril

En Melilla, la valla es la plasmación física de una frontera, la más desigual del mundo, conformada en realidad por ese mar Mediterráneo que jamás en la historia había separado tanto y a tantas personas.

 

Estos días estamos lógica y justamente indignados por la infamia que supone el muro de Trump, pero ello no debería hacernos olvidar nuestros propios muros, vallas y fronteras armadas, a todo lo ancho y lo largo del continente.

Lean, lean “La grieta” y déjense conducir de Melilla a Lampedusa, pasando por Grecia, Bulgaria, Serbia, Hungría, Bielorrusia, Ucrania o Finlandia, donde llegaremos al Círculo Polar Ártico. Viajes que, a lo largo de tres años, produjeron 25.000 fotos y 15 cuadernos de notas, condensados en una fascinante publicación que está entre el fotolibro y la novela gráfica. “La grieta”, cientos de fotografías tratadas cromáticamente y, en algunos casos, volteadas para facilitar la narrativa, pero en las que no ha sido añadido ni eliminado elemento alguno.

Cuando Coppola presentó “Apocalypse Now” en Cannes, dijo que su película no era sobre Vietnam. Que era Vietnam. Los autores de “La grieta” señalan que el libro no está basado en hechos reales. Que son hechos reales. Por desgracia, no se puede describir mejor.

 

Jesús Lens