Turismo siglo XXI

Habrá que esperar a ver en qué se traducen, pero varias de las acciones anunciadas para potenciar la oferta turística de Granada de cara a los próximos años tienen mucha lógica y sentido.

Lo más importante, para mí, es conseguir que viajeros, visitantes, turistas y oriundos se salgan de los ejes más trillados y descubran y disfruten de mil y un rincones granadinos que, eclipsados por la Alhambra y el Albaicín, no reciben la atención que merecen.

Lo de los jardines, por ejemplo. Estos días de temperaturas tan amables trato de buscar tiempo para salir a leer fuera de casa. Pocos placeres como el de sentarse con un buen libro, revista o periódico al calor de este sol que todavía no abrasa, arrullado por el rumor de la brisa entre los árboles y el cantar de los pájaros.

O lo de los miradores, que San Nicolás acoge gente por encima de sus posibilidades. ¡Con la de atalayas de vista imperial que hay en Granada y sus alrededores! Muy necesario, también, crear un eje que vincule a la Alhambra con el Puerto de Motril y Sierra Nevada. Y los congresos, ahora que ha llegado el AVE, aunque sea de mediana velocidad y cuestionable frecuencia.

Darle más importancia a la figura de Lorca y reordenar la Romanilla está muy bien, aunque no casa con los presupuestos de este año para su Centro, donde menguan las partidas para actividades. Muy interesante dedicar 10 millones a potenciar la oferta turística de Granada, insisto, pero no pueden centrarse en embellecer los continentes olvidando los contenidos.

Está muy bien que la Granada turística se aproveche de la marca ‘Ciudad de festivales’, siempre que se les apoye y se les mime decididamente y con convencimiento, dotándoles de fondos para el diseño de programaciones atractivas para la gente; la de casa y la de fuera.

Termino con una duda: ¿cómo se orquestará la apuesta por la gastronomía, incluida en estos planes de potenciación turística? Lo de organizar unas jornadas dedicadas a la granada no estaría de más, pero no encuentro información sobre el particular. Seguiremos insistiendo.

Jesús Lens

Un cierto agotamiento

El turismo. Es el turismo el que muestra un cierto agotamiento en Andalucía. Y en Granada, por supuesto. Y esto deja de ser una opinión personal, expresada en otras ocasiones en esta columna, para ser un hecho. Un hecho objetivo. Científico. Constatable.

Que la gallina de los huevos de oro empieza a estar cansada lo dice la Fundación de la Caja Rural de Granada en su más reciente, preclaro y preocupante Boletín de Coyuntura Económica, en el que señala que la provincia tiene que cambiar el patrón de crecimiento ya que una economía basada en el sector servicios no puede garantizar ni la calidad ni la estabilidad del empleo.

 

Tal y como avisa Miguel González, autor del Boletín y catedrático en Economía Aplicada, “tenemos que seguir haciendo lo que hacemos bien, pero además hay que hacer cosas nuevas, especialmente en sectores vinculados con el conocimiento y la innovación. Tenemos materia prima para desarrollar esos sectores, tenemos las mimbres, pero hay que invertir, sembrar y recolectar a la largo plazo”.

¿Se puede expresar mejor y con menos palabras? Que ya es revelador que la Granada de la UGR centenaria y sus sesenta mil estudiantes universitarios tengan como horizonte laboral más prometedor… la barra del bar. Resulta imprescindible darle más contenido empresarial y generador de riqueza a denominaciones tan necesarias como Ciudad de la Ciencia, Ciudad de Literatura UNESCO, Capital Cultural y Capital Judicial de Andalucía.

 

Porque, según Miguel González, no hay un plan director para nuestra economía, que navega a merced de las olas y de las corrientes. Por ejemplo, ¿en qué se ha traducido y/o se va a traducir el Pacto Andaluz por la Industria que, así con mayúsculas, se presentó en loor de multitudes, hace unos meses?

Me alegra que sean la Rural y un catedrático de Economía Aplicada los que alerten de que esto no puede seguir así. ¡Aviso para navegantes! Aviso para los políticos de nuestra tierra que lo apuestan todo al Rojo, Par y Pasa del turismo y la hostelería.

 

Me alegro de que sea un Boletín de Coyuntura Económica el que nos muestre el camino a seguir y el que nos anime a diversificar y a ampliar nuestros horizontes productivos. Que ya me estaba dando complejo de mala follá, cada vez que escribo que el abuso de Bonitiquismo Granatensis nos conduce a un callejón sin salida.

 

Jesús Lens