Ojito con el cuentista

Lo advertía Andrés Neuman en su pregón de la Feria del Libro de este año, saludado y recibido como combativo y comprometido, más allá de esas faenas de aliño en que suelen convertirse esos actos institucionales.

Cuidadito con los Cuentistas, que son tipos peligrosos y sospechosos.

Cabría pensar que este elogio y reivindicación de la narrativa breve, del cuento y del relato, es otra muestra más de estos de estos tiempos de recortes: un cuento es como una novela venida a menos, amputada y reducida.

Pero no. Los cuentos tienen su propia individualidad e idiosincrasia; naturaleza, estructura y forma de venir y alumbrar el mundo. O explosionarlo.

Estoy contento. Mucho. Coincide la reivindicación del relato con una buena noticia: si pincháis aquí, veréis los 20 finalistas del concurso de Relatos de Cerveza Ficción en que participamos hace unas semanas. ¡Más de 400 relatos se recibieron!

Hoy celebramos el Día del Libro. Y es lunes. De Debate. Una pregunta, a botepronto:

¿Creéis que el libro convencional está en peligro de extinción, por culpa del libro electrónico y los revolucionarios iChismes que han entrado en nuestra vida como un ciclón?

Y, otra más. ¿Qué libro estás leyendo ahora mismo? Yo, éste:

Y, por fin: ¿Qué libro regalarías, en un impulso instantáneo, a una persona que te cae bien? Yo, éstos:

Dicho lo cual, recordamos la invitación para el viernes que viene:

Jesús literario Lens

BARIA CITY BLUES

¡Por fin murió noviembre! O terminaba yo con él, o él terminaba conmigo. Noviembre, en Granada, es horroroso. Por exceso. Entre el Festival de Jazz, el trabajo a toda pastilla, la oferta del Centro Cultural de CajaGRANADA, el Torneo Intercajas de Baloncesto, presentaciones de libros, cine, el Hocus Pocus…

 

Pa’bernos matao.

 

Ahora, por fortuna, vienen días más cortos de luz, pero largos en tiempo autogestionable.

 

Es, por tanto, tiempo de leer. Así que vamos a poner algunas reseñas librescas, estos días.

 

Empezamos por Baria City Blues, una estupenda novela de Carmelo Martínez Anaya de la que, si queréis saber más, tendréis que pinchar AQUÍ.

 

Jesús Lens.