MI VIDA SON PALABRAS

Muchas veces me preguntan sobre mi desmedida afición a la escritura. A escribirlo todo.

 

Y a veces no sé qué responder.

 

Así, cuando leí las siguientes palabras de Haruki Murakami, me sentí muy reconfortado: «Por eso ahora estoy escribiendo. Soy de ese tipo de personas que no acaba de comprender las cosas hasta que las pone por escrito.»

 

Efectivamente. Yo necesito escribir para entender. Yo pienso en palabras y todo lo que veo, escucho, reflexiono o hago, para darle consistencia, lo tengo que traducir a palabras.

 

Y por eso, leyendo la entrevista de El País Semanal a Amélie Nothomb, sentí una inmensa alegría ante esta respuesta: «Como decía Virginia Woolf, nada ocurre hasta que no lo escribes.»

 

Jesús Lens.   

DON JUAN EN LA FRONTERA DEL ESPÍRITU

Ha sido mi primera vez. Me acaba de venir. Un paquete de cartón, marrón, con una pegatina blanca: «You ReadOnTime!: Books from Publisher to You». Y sigue: «Libros producidos a demanda».

 

Había oído hablar de ello. Un autor escribe un libro y, en vez de gastarse una pasta ingente en una autoedición o de partirse la crisma, de editorial en editorial, intentando una improbable edición y, en su caso, una imposible distribución; contacta con empresas como www.readontime.com y consigue que su libro esté disponible, para todo el mundo, a golpe de click.

 

Ojo. No hablamos de un libro electrónico. Hablamos de un libro tradicional, en papel, perfecta y primorosamente editado, que te llega perfectamente embalado a casa unos días después de clickear la orden de compra.

 

Mi primera vez con esto de los Libros Producidos a Demanda ha sido con «Don Juan en la frontera del espíritu», de Juan José Díez. A través de este enlace (http://redeblogsylibros.ning.com/profile/JuanJoseDiezRuiz ), y en un par de minutos, hice el pedido que me acaba de llegar.

 

Y es que los caminos de Internet son inescrutables.

 

Ustedes, que ya me van conociendo, entenderán que no pudiera resistirme a un libro que viene descrito de la siguiente manera:

 

«Esta obra reconstruye el momento histórico del naciente imperialismo americano, la Gilded Age, en el periodo de la embajada de Valera en Washington (1884-1886). Sigue lo más fielmente posible la peripecia diplomática de don Juan; sobre todo, su principal quebradero de cabeza: el independentismo y terrorismo cubanos con el apoyo de los jingoístas americanos.

 

Respecto a su vida privada, trata los amores tardíos de Valera con la hija de Bayard, el Secretario de Estado del presidente Cleveland. Tanto don Juan como Kate Bayard hablan en muchas ocasiones con sus propias palabras: las de él, tomadas de las cartas a su mujer, sus hijos y sus amigos; las de Kate, extraídas de unas notas privadas todavía no publicadas en español.

 

Aparecen en la trama problemas aún vigentes: nacionalismo, terrorismo, tortura, masones, el cuarto poder de la prensa, el budismo esotérico, la manía-depresión, la muerte de la literatura, la crueldad en los toros…»

 

Con el libro físico entre las manos, paso la primera página. Y encuentro este poema de Machado:

 

«Al olmo viejo hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de Abril y el sol de Mayo
algunas hojas verdes le han salido.»

 

Pero es que sigo leyendo, el capítulo I, y me encuentro el siguiente arranque:

 

«A bordo del «Cefalonia», don Juan podía atisbar en la distancia, un poco velados por la niebla, los grises barracones del puerto de Nueva York. Novios fantasmales, matrimonios de jubilados ingleses, camareros somnolientos deambulaban por cubierta.

 

  • ¿Qué hago yo aquí?- se preguntó…»

 

 

Ya está. Ya estoy enganchado. Porque comenzando con ese «¿Qué hago yo aquí?», la eterna pregunta… «Don Juan en la Frontera del Espíritu» me resulta aún más atractivo, sugerente e interesante.

 

Ya os contaré, pero, de momento, encantado estoy de haber empezado a usar este ecológico y racional sistema de Libros Producidos a Demanda.

 

Jesús Lens Espinosa de los Monteros.