Etiqueta: hijos
-
Mis padres decían a los maestros ‘ríñale si hace falta’ y ahora los padres riñen a los maestros
—
por
Buenas, soy Emilio Calatayud. Los tiempos avanzan y no siempre para bien. Cuando yo era niño, mis padres y los padres de mis colegas les decían a los maestros ‘ríñale o castíguelo si hace falta’. Ahora hay padres (no todos, ni siquiera una mayoría, pero haberlos, haylos) que riñen a los maestros. No me acostumbro…
-
Un ‘no’ dicho con amor es de lo más educativo
—
por
Buenas, soy Emilio Calatayud. Lo repito siempre que puedo y seguiré haciéndolo: no podemos decir ‘sí’ a todo lo que pidan los hijos porque se vuelven tontos o tiranos, o ambas cosas a la vez. Es evidente que decir ‘sí’ es más fácil que decir ‘no’. Un ‘no’ dicho con amor es de lo más…
-
Los padres que le ríen las gracias a los hijos acabarán aplaudiendo al juez que los encierre
—
por
Buenas, soy Emilio Calatayud. Los padres que le ríen las gracias a los hijos siempre los disculpan cuando cometen errores o fechorías, acabarán aplaudiendo al juez que los encierre. No exagero. A mí me ha pasado. Y unas cuantas veces.
-
Es inaudito que haya padres que aplaudan a sus hijos investigados por presuntos delitos sexuales, ¡vaya educación!
—
por
Buenas, soy Emilio Calatayud. La presunción de inocencia es sagrada, pero de ahí a jalear, aplaudir y subir a hombros a unos hijos que están investigados por presuntos delitos sexuales va un mundo. Creía que lo había visto todo, pero no, ¡vaya educación que están dando a esos niños!
-
A los hijos conviene decirles de vez en cuando lo siguiente: te quiero y te respeto tanto que no soy tu amigo
—
por
Buenas, soy Emilio Calatayud. Siempre digo que yo no soy colega de mis hijos, soy su padre. Porque si fuera su coleguita les dejaría huérfanos y no es plan. Por eso, conviene decirles de vez cuando lo siguiente: te quiero y te respeto tanto que no soy tu amigo.
-
Padres, debéis hablar más con vuestros hijos, hay niños que no saben en qué trabajan sus papás
—
por
Buenas, estamos en el juzgado y le pregunto a una adolescente: «¿En qué trabajan tus padres?». Respuesta: «No sé». Sorprendido le digo: «¿Cómo no lo vas a saber, eso es imposible?». La niña reacciona, pero solo un poco: «Mi madre creo que en algo de hospitales». «¿Y tú padre?, insisto. «No sé». Padres, debéis hablar…

