Autor: Emilio Calatayud
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Lo que enseña el caso Alves: Si no ponéis límites a los hijos se los pondrán la vida y la ley
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Buenas, soy Emilio Calatayud. Aunque esté en la cárcel, el futbolista Alves conserva intacto su derecho a la presunción de inocencia. Dicho lo cual, lo que enseña este caso que si no ponéis límites a los hijos se los pondrán la vida y la ley. Y la vida y la ley pueden ser muy…
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Menos perrear y más estudiar, niños y niñas, no penséis con el culo
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Buenas, soy Emilio Calatayud. Se ha montado un escándalo porque una discoteca o algo así ha celebrado un concurso de perreo entre menores. Como cabía esperar, la grabación del acontecimiento ‘cultural’ ha acabado en las redes sociales. Así que millones de personas han visto a la niñas moviendo el culo mientras los niños se…
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Si un hijo os dice ‘no me compréis nada que tengo de todo’ es que su educación va bien
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Buenas, soy Emilio Calatayud. Si un hijo os dice ‘no me compréis nada que tengo de todo’ es que su educación va bien y que han entendido que el consumismo que nos consume es una ‘tontá’.
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El ‘pequeño Nicolás’: «Me tenían que haber dado dos collejas, pero me dieron poder»
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Buenas, soy Emilio Calatayud. El ‘pequeño Nicolás’, que ya no es pequeño y tampoco le llaman Nicolás, fue muy conocido por hacerse pasar por quien no era. Se codeaba con políticos y famosos sin que nadie supiera muy bien cómo lo conseguía y acabó juzgado y condenado. Todavía le queda algún juicio. Todo eso lo…
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Decir a un hijo que le quieres es educarlo, buenas noches
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Buenas, soy Emilio Calatayud. Como hoy vamos un poco tarde, un breve mensaje de buenas noches: Decir a un hijo que le quieres es educarlo. Ahora es buen momento.
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A los niños de antes nos reñían por estar siempre en la calle, ahora se riñe a los hijos para que salgan de su habitación
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Buenas, soy Emilio Calatayud. Cuando yo era niño, nuestros padres nos reñían porque nos pasábamos los días en la calle, en libertad vigilada y no tan vigilada. Cuando llegaba la tarde, sonaban las voces de los padres y las madres llamando a capítulo porque al día siguiente había cole. Nos recogíamos cansados, hambrientos, magullados…

