Buenas, soy Emilio Calatayud. Me cuenta un amigo que su hija, estudiante universitaria, le suelta cada dos por tres a la mami o a él la siguiente queja: «Papi, no sé qué hacer con mi vida». Cansado de la cantinela, mi amigo le respondió así: «Prueba a hacer tu cama y a recoger tu habitación, seguro que se te ocurre algo». La niña, que estaba tumbada en el sillón, contratacó con un lamento: «Papi, estoy hablando en serio. No me entiendes». Nueva respuesta del papi: «Sí te entiendo, lo que no entiendo es cómo tienes tu habitación», etc. En plan, que el que ahora no sabe qué hacer con su vida es mi amigo, ja, ja, ja.








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