Buenas, soy Emilio Calatayud. El alivio de una vecina del Albaicín de Graná esta gélida mañana de enero: «Ya han vuelto mis niños al cole, a Dios gracias». Y esto no es ser una mala madre, sino una madre normal. Solo le ha faltado dar las gracias, además de a Dios, a los maestros y a las seños. Bienvenidos a la rutina.








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