Buenas, soy Emilio Calatayud. Siempre lo digo porque me tocó vivirlo muchas veces cuando era padre de adolescentes: no hay mayor paz que escuchar el sonido de la llave en la puerta que anuncia que un hijo vuelve de fiesta sano y salvo. Descansen en paz las decenas de jóvenes muertos en el incendio de un bar en Suiza. Imposible ponerse en la piel de sus familias.
Y descanse también en paz Juan Ramón Ferreira, concejal en el Ayuntamiento de Granada, procurador en los tribunales y, sobre todo, una bella persona, que falleció repentinamente esta pasada Nochevieja.








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