Hola, soy Carlos Morán, el compañero de andanzas de don Emilio. Su señoría, aunque esté jubilado lo sigue siendo, recibe hoy en ‘Graná’ el Premio de Honor Justicia de Andalucía. Me voy corriendo al acto, pero antes os dejo un fragmento del retrato con palabras que un servidor de ustedes le ha hecho en el periódico IDEAL: «Emilio Calatayud, magistrado jubilado de Menores, es el poli bueno y el poli malo en una misma pieza. Cuando estaba en activo era implacable con los chulos del barrio y compasivo con los chavales que se esforzaban por alcanzar la redención, que, por cierto, eran la inmensa mayoría.
Albaicinero de adopción y natural de Ciudad Real –cuyo Ayuntamiento le ha nombrado Hijo Predilecto–, don Emilio encarnaba a la vez al Quijote y a Sancho Panza, sus ilustres paisanos. En su toga cabían el idealismo un tanto majareta del ingenioso hidalgo y el realismo crudo de su escudero».








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