web analytics

Archive for the 'Opinión' Category

De vates y otros debates

Hoy, en IDEAL, un artículo en que se mezcla la poesía con Persia, la polémica con la paz y el sosiego. Y la confianza de una ¿posible? concordia versicular

Estos días se celebra el Festival Internacional de Poesía. Por fin, el verso toma el protagonismo del universo poético en una ciudad que, en los últimos meses, no ha hecho sino imprimir decenas y decenas de renglones en prosa, la mayoría de ellos airados, peleones, discutidores y enfrentados. No soy lector de poesía. Por alguna razón que nunca he llegado a entender (será la impaciencia, será el sosiego que requiere un poema para ser disfrutado, más allá de ser leído y comprendido) la poesía no conecta conmigo. Ni yo con ella. No nos entendemos y estamos mutuamente exiliados.

Poesía persia

Sin embargo, ha querido la casualidad que, en el fragor de la dialéctica versicular que sacude a Granada, haya tenido la ocasión de pasar unos días en Irán, donde el culto a la poesía y a sus poetas va más allá de lo que aquí podríamos siquiera concebir. Por ejemplo, ver devotamente arrodillados a varios jóvenes junto a la tumba del poeta Hafez, con sus manos unidas sobre la lápida de mármol; impresiona. Y no es de extrañar ya que el mismo Hafez, apenas cumplidos los veinte años y según cuenta la leyenda, pasó cuarenta días y cuarenta noches de vigilia junto a la tumba de otro poeta, Baba Kuhi.

Poesía Ferdowsi

En la ciudad santa de Mashad, el culto al poeta Ferdowsi es, sencillamente, inenarrable. Miles de personas abarrotan el túmulo en que reposan sus restos donde, fervorosamente, se fotografían, filman, concentran y rezan. Y, después, visitan el museo anejo a la tumba, en el que hay reproducciones de algunos de los pasajes más significativos de una obra famosa porque, al estilo de los clásicos griegos, no solo contribuyó a fijar la mitología de los orígenes, los logros y la grandeza de los héroes locales, sino que rescató del olvido a la propia lengua persa, olvidada tras la imposición del árabe en toda la zona. Y, por supuesto, está Omar Jayam, un místico, poeta y científico cuya obra, profundamente humana, versa sobre el goce de la vida y el disfrute de los sentidos y cuyo influjo llega hasta la India.

Poesía Jesús Lens

Las tumbas y los mausoleos de los poetas persas no solo son lugares de peregrinación sino que, rodeados de jardines y estanques, de plantas, árboles y flores; invitan al visitante a pasear por sus alrededores y a disfrutar de un tiempo que se ralentiza, casi se detiene, entre el sonido de la música recitada y el aroma del té o el tabaco de shisha. Lugares, nunca mejor dicho, cargados de poesía, de mística y de amor por la creación y la recreación literaria.

Algún día, es posible que Granada tenga terminado su Centro Lorca. Quizá, para entonces, las riñas y rebatiñas entre vates y poetas hayan dado paso a una convivencia de escuelas, personas y estilos que contribuyan a construir esa capitalidad cultural y creativa de la que nos gusta presumir, pero que tan lejos estamos de alcanzar.

En Twitter: @Jesus_Lens

Cafés pendientes

Hoy publico este artículo en IDEAL. A ver qué te parece la idea. ¿Compartes?

No sé si en Granada se habrá apuntado ya alguno pero, ¡por favor!, si saben de ello, díganmelo para ir y practicar esta maravillosa iniciativa: el Café Pendiente.

Cafes pendientes logo

La cosa funciona más o menos así: entras con un amigo en uno de los bares, cafés o cafeterías adheridos a esta fórmula revolucionaria y pides cinco cafés. Dos son para vosotros, lógicamente. Los otros tres, son Cafés Pendientes, que irán incluidos en la cuenta que te traiga el camarero, antes de irte. Y que abonarás religiosamente, dejando propina, por supuesto.

Posteriormente, a ese mismo local entrará una persona de la calle. Una de esas personas que lo están pasando mal, que están sufriendo los embates de la crisis y cuya vida amenaza con irse por el sumidero de un sistema sin capacidad para dar respuesta a una sociedad cada vez más incrédula, descreída, decepcionada y abandonada.

Esa persona preguntará si hay algún Café Pendiente y, en caso afirmativo, se sentará en un taburete, una banqueta o una silla y disfrutará de una bebida que le reconforte y le caliente tanto el cuerpo como el espíritu, aunque sea por unos minutos.

¿Habrá una manera más sencilla, económica, discreta y eficaz de ayudar a una persona?

cafes pendientes

Lo sé. Dos o tres euros apenas son una gota de agua en la inmensidad del océano y un café no es la solución a ningún problema. ¡Ay, LA solución! Cada vez detesto más ese LA, tan cargado de soberbia y superioridad. De desprecio y de abulia. Quizá sea porque vivimos en un país en que tanta gente apuntamos LA solución para todos los problemas del mundo mundial…excepto para los que nos atañen más o menos directamente y en cuya resolución podríamos y deberíamos participar.

Esta iniciativa del Café Pendiente surgió en Nápoles, según podemos leer en la página http://cafespendientes.es/ y, desde allí, se fue extendiendo a otras ciudades de Italia. Y ahora, llega a España.

No. Efectivamente, un café no es la solución para ningún problema ni le va a salvar la vida a nadie. No va a cambiar nada realmente importante o sustancial ni terminará con la crisis o paliará las grandes injusticias que nos asolan. Es cierto; un café no es nada más que eso: un café. Pero, ¿cuántas veces, al irte a dormir y hacer repaso de la jornada, no acabas concluyendo que el mejor momento del día fue, precisamente, el compartido en torno a una buena taza de café?

Con tu pareja, al despertar. Con un vecino, antes de ir al trabajo. Con los compañeros, a la hora del desayuno o, solo, leyendo el periódico. ¿Y esos cafés de sobremesa, largos, soñadores, creativos, jocosos y distendidos?

Cafés Pendientes

No. Un café no salvará nada ni a nadie, pero no despreciemos la importancia que tiene la posibilidad de reconfortar, aunque sea durante un instante, el cuerpo y el espíritu de quién más lo necesita. ¿Se apunta alguien? Razón: aquí.

En Twitter: @Jesus_Lens

Mujeres veladas

Hoy publico este artículo en IDEAL. Es un tema controvertido y no sé qué opinaran, sobre todo, las mujeres. Está escrito con todo el respeto y tratando de contextualizar lo que supone viajar por países cuyos dirigentes imponen a la población culturas, costumbres, mandamientos y formas de actuar muy distintas a las nuestras. ¿O no tanto?

En realidad, no es un velo lo que las mujeres están obligadas a vestir en Irán. Es un pañuelo que les cubra el cabello. Y cuando escribo “obligadas” no es una figura retórica, sino un mandato legislativo. Constitucional, de hecho. Así de claro. Así de crudo. Además, nada de mostrar los brazos desnudos. O las piernas. Y de ponerse una camiseta de tirantes… ni hablar.

Ahora bien, de ahí a tener la obligación de vestir un chador, un sayón, una gabardina o tan siquiera ropa ancha que disimule las formas femeninas; media un abismo. O quizá no tanto. Depende.

Irán Satán

Para mí resulta relativamente fácil escribir esto: no he tenido que cubrirme la cabeza en todo momento y lugar, menos en mi habitación del hotel. He podido afeitarme la barba tranquilamente y hasta ir en manga corta, excepción hecha de la incursión en el Mausoleo del Imam Reza, a donde fui vestido de oscuro y de largo, para no llamar la atención. Pero me ha sorprendido cómo muchas mujeres, sobre todo jóvenes, lucían vaqueros ceñidos y camisetas ajustadas, cubriéndose la cabeza con vistosos pañuelos multicolor.

En Irán, he encontrado a mujeres que trabajan en todos los sectores con los que hemos tenido trato, desde la hostelería y el comercio al turismo y la cultura. ¡Hasta a una mujer taxista conocieron dos de mis compañeros de viaje, en la ciudad santa de Mashhad!

Irán mujer periodista

Pero la mujer está discriminada y, por ejemplo, en un recóndito cafetín de Esfahan había un salón para fumadores de shisha vetado a las mujeres, que tenían que refugiarse en una estancia contigua en la que estaba prohibido fumar… hasta las ocho de la tarde, cuando el dueño del garito empezaba a servir pipas de agua, a diestro y siniestro, con independencia de sexo, edad o condición. Entonces, las sonrisas eran más francas y el ambiente se destensaba bastante.

Irán cafetín

Por supuesto, también había mujeres cubiertas con chador, rigurosamente negro, en algunos casos. Y otras que se tapaban el rostro total y absolutamente, excepción hecha de los ojos. Pero eran las menos. En Irán, lo habitual es que las mujeres y, sobre todo, las chicas jóvenes, cumplan escrupulosamente con la ley. Pero nada más. Lo habitual es que lleven tacones. Y bolsos vistosos. Y flamantes smartphones. Y que conduzcan. Y que trabajen.

Al llegar a Teherán, me llamó la atención que había muchas chicas jóvenes con una tirita que les cubría completamente la nariz, de arriba hasta abajo. Cuando ví a la primera pensé: un accidente. Con la segunda, empecé a mosquearme: ¿violencia de género?

En absoluto.

Como lo único que las chicas pueden mostrar con absoluta libertad es su rostro, miman su cara con cuidado exquisito: cejas perfectamente depiladas y perfiladas, labios pintados, maquillaje y… ¡cirugía facial! Dado que la nariz aguileña prolifera en Persia, muchas mujeres deciden operársela para hacerla más fina y estilizada, de acuerdo con la moda imperante y un canon de belleza impuesto por… ¿quién sabe quién?

Y, ojo, que los chicos no les van a la zaga a las mujeres y lucen espectaculares peinados, cardados imposibles, camisetas ceñidas a lo Brad Pitt y mucho, mucho músculo, no en vano, los iraníes copan habitualmente los podios olímpicos en disciplinas tan sufridas y poco vistosas como el levantamiento de pesas o la lucha grecorromana.

Y, sin embargo, ciertos carteles pegados en los muros de las calles resultan de lo más perturbador e inquietante. Como uno que, mostrando la incomprensible carcasa negra en que se ocultan algunas mujeres, lleva la siguiente leyenda: “La Hijab es mi personalidad y el uniforme de mi serenidad”.

Irán Hijab

O ese otro que, mostrando un ojo roto y fragmentado, como si de un fotograma de Buñuel se tratara, reza así: “Los ojos son trampas del diablo”.

Irán es un país cargado de contradicciones que está en plena efervescencia y transformación. La pregunta es: ¿hacia dónde? Porque a la vista de lo acontecido en Libia, Túnez, Egipto o Siria… ¿quién se atreve a hacer pronósticos, vaticinios o juicios de valor?

Esa es la cuestión.

En Twitter: @Jesus_Lens

En las entrañas de la creación

Este artículo que publico hoy en IDEAL es una continuación apócrifa de ese otro que dejo ahí reseñado… A ver qué te parece:

Publicaba hace unos días un artículo sobre la gente interesante que, además de hacer cosas, servía de inspiración a los demás, al convertirse en estímulo y acicate para la creatividad ajena. Al hablar de la importancia que frecuentar a esas personas tiene en nuestra vida, hay quien ha pensado que el camino hacia la creación se recorre a través de un incesante cúmulo de salidas, callejeo, cafés y Milnos: ¡a la iluminación a través del embarramiento!

 Alhambra 1925

Y nada más lejos de la realidad. Porque la vida bohemia, que literaria y cinematográficamente da mucho juego; creativamente no suele dar rédito alguno. Ya lo decía Picasso: cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando.

 

Crear es un acto profundamente solitario, además de resultar duro, exigente y, muchas veces, ingrato. Ver tu cuadro expuesto, tu libro publicado o encontrarte frente a un público que quiere verte y escucharte supone un previo trabajo ímprobo, oscuro y silencioso, que demanda tenacidad, empeño, constancia y renuncias. Muchas renuncias.

 

Como el jugador de baloncesto que encesta el triple decisivo al final del partido o el velocista que gana la medalla de oro en una carrera de menos 9 segundos. Las horas de entrenamiento, las rutinas de tiro, las lesiones, la alimentación, los horarios… todo ello se encuentra en la parte del iceberg que no se ve. La alejada de los focos y la atención mediática. Y la más voluminosa, por supuesto.

 marcgasol

Lo tengo muy dicho: buena parte de mis mejores artículos, cuentos e ideas los trazo mientras voy corriendo. Igual que los peripatéticos de Aristóteles, a mí, la actividad física me estimula sobremanera. Como las barras de los bares y la filosofía servilletera.

 

Pero luego hay que sentarse. Y dejarse los riñones, las yemas de los dedos, los ojos y hasta las pestañas; luchando contra el teclado. Es entonces, calzado con las pantuflas y pinchando un buen disco, encerrado en ti mismo, cuando verdaderamente entra en juego la inspiración. El trabajo duro, o sea.

 

Porque ideas las tenemos todos y, como acertadamente sostiene Colin Bertholet, “Tener ideas es un paraíso. Ejecutarlas es un infierno”. La inspiración, la definamos como la definamos, es trabajo. Y punto. Trabajo duro, constante y machacón. La inspiración es prueba y error. Es romper, tachar, borrar y tirar para volver a empezar.

 

Ese al que llaman Genio, puede que se encuentre dentro de una lámpara maravillosa. O en el fondo de una botella. Pero es más fácil dar con él a través de ciertos conjuros que, de mágicos, tienen francamente poco: aporreando los teclados o los cueros sin cesar, poniéndose de pintura hasta los ojos, pasando un frío horroroso al rodar en exteriores o acabando todo acalambrado, al esperar el momento decisivo para disparar una fotografía.

 Genio

Por eso me gustó tanto descubrir el significado del nombre de una fantástica editorial volcada en el mundo digital: Musa a las 9. Tal y como nos contaba Beatriz, es justo a las nueve de la mañana, cuando comienza la jornada laboral, que llegan las musas. Y ahí siguen todo el día, más o menos revoltosas y juguetonas, enredando. Mientras los cuerpos aguanten. Hasta que llega la hora de apagar la luz.

 

En Twitter: @Jesus_Lens

Desde el corazón de Irán…

Me apetece escribir esta primera entrada estando en mitad de una carretera, atravesando a toda velocidad un desierto iraní, a las afueras de la Ciudad Santa de Mashhad.

Tratando de que se me pegue algo del talento de Omar Khayyan...

Tratando de que se me pegue algo del talento de Omar Khayyan…

En esta ocasión no he tenido acceso a Internet durante todo el viaje y, de hecho, las Redes Sociales están censuradas, con lo que no he podido entrar en Facebook, en Twitter y solo puntualmente en el correo electrónico, aprovechando las wifis de algunos hoteles, cafés y restaurantes.

Como todavía estoy aquí, aún no puedo decir “he vuelto”, pero si esto aparece publicado será porque sí. Porque, después de Irán toca el Volverán. Y ya estoy en casa.

Tengo en mente varios artículos. Uno se llamará “Mujeres veladas”. Otro, sobre el culto a los poetas que se profesa en este país. Me gustaría hablar del trato que se da a los espacios públicos de Irán, sobre sus mercados y bazares y, bueno, ya veremos qué más. Dentro de poco hay elecciones en el país y la antigua Persia volverá al candelero informativo. Persia, Persépolis, Jerjes, Darío, Ciro, Irán, Zaratustra, el fuego, el sol y la luna irán asomando a esta pantalla. En forma de imágenes, de música y, siempre, de palabras. Porque al principio fue el verbo.

Un auténtico mercado persa

Un auténtico mercado persa

Pero escribo ahora, tras una noche de sueño reparador, cuando vamos a visitar las tumbas de dos famosos poetas muertos, en pleno On The Road, porque sigo en estado de efervescencia tras haber entrado, ayer, en el Mausoleo del Imam Reza, un lugar santo para los musulmanes, vetado y estrictamente prohibido a quienes no profesamos el Islam.

Espero que nadie se sienta molesto ya que entré con todo el respeto y con un ánimo siempre curioso y expectante, discretamente. Igual que Burton entró en la Meca. Nervioso, tras pasar un primer control y cacheo y, después, sin llamar la atención de los guardas que, con sus varas, tratan de mantener el orden en un recinto de proporciones homéricas, interminables, inabarcables. Un recinto fastuoso en que un patio maravilloso da paso a otro más impresionante todavía. En el que la rica decoración de azulejos competía en belleza con inmensas puertas recubiertas de pan de oro u otras revestidas de los mocárabes que tanto nos gustan de la Alhambra.

Mausoleo Imam Reza.

Mausoleo Imam Reza.

Pero, sobre todo, estaba la gente. Miles y miles de personas se arracimaban en todos y cada uno de los espacios del recinto, unos lugares más repletos que otros. La serenidad de los patios exteriores, en el frescor de la noche, bajo un cielo estrellado en el que una mágica, gigante, luminosa y emocionante luna iluminaba hasta el enloquecimiento las cúpulas y los muros de un espacio cargado de magia y de poder.

Irán Imam Reza

Y, después, los interiores. ¡Joder con los interiores, con perdón! Salas inmensas, decoradas con espejos, que le daban el aspecto de estar revestidas de plata hasta en el más recóndito de sus rincones. Techos bajos, pero que se multiplicaban hasta el infinito. En cada rincón, personas rezando, leyendo libros de oraciones o tranquilamente sentadas, meditando. Gente que deambula y pasea. Gente que hace fotos. Gente que toca las puertas, sus marcos y las rejas del recinto con veneración. Gente que llora. Porque la historia del Imam Reza es trágica, como todo lo que tiene que ver con ese chiísmo que reviste la religión en Irán. El chiísmo es la rama más dramática del Islam ya que entronca con la historia de Hussein, el nieto de Mahoma que fue asesinado en Kerbala, la ciudad iraquí. Sus biznietos, entre los que se encontraba Reza, también fueron asesinados. Y por eso su culto es angustioso, dramático y repleto de lágrimas y aflicción. Por eso, los chiìtas se fustigan, que cortan y sangran, durante algunas celebraciones.

Por eso, la intensidad que se respira en el Mauseleo, a medida que te acercas a la tumba de Reza es creciente, angustiosa y hasta viscosa. Llegas a un punto en que las personas se preparan como para ir a la batalla. El objetivo: tocar la tumba. Las mangas de la camisa arriba, las manos que se mesan los cabellos y, como si de penetrar la defensa de los All Black neocelandeses se tratara… a percutir contra la masa, empujando, dando codazos, apartando y avanzando. Contra todo y contra todos, adelante; siempre adelante.

Solo diré que, con mis casi dos metros y cerca de 100 kilos, no fui capaz de acercarme a menos de dos metro de la tumba, sacudido por la marea humana igual que que si estuviera en mitad de la marea del Mediterráneo más levantisco, en día de temporal. La gente que había llegado hasta la tumba se aferraba a la reja que la rodea, de plata pura, como el naufrago se sujeta a la barca de salvamento, tratando de no ser engullido por el océano. Los dedos, como garfios, no se separaban de la reja, aunque sus cuerpos fueran zarandeados por la presión de cientos de personas concentradas en un único fin: tocar la tumba, aunque fuera por una décima de segundo.

Recitación cantada del Corán, a cuatro voces

Recitación cantada del Corán, a cuatro voces

Yo temía hasta que se me reabriera la herida de la costilla. O sufrir un mareo, lipotimia o desvanecimiento, de la presión que había. Niños que se encaramaban sobre las espaldas y los hombros de la gente y se lanzaban como kamikazes a tocar la tumba. Padres que trataban de que sus hijos pequeños lo consiguieran y, algunos, lloraban horrorizados, creyéndose morir entre la multitud.

.. PAUSA.

Sigo escribiendo tras haber pasado la mañana en la tumba de Omar Khayyan, el poeta persa más reconocido internacionalmente. Escuchamos a dos hombres interpretar su poesía, cantando y tocando dos grandes tambores. Compramos música, compramos libros y fumamos una shisha de manzana con aroma de anís recostados en una “cama”, propia de las tribus nómadas. Suena la recitación musicada de la poesía. Una fuente de agua. El rumor del viento entre los árboles. El sonido del silencio en su más pura esencia. Y el espíritu se eleva. Hasta alcanzar cotas insospechadas.

Irán Omar Khayyan

Estamos en tierra de místicos sufíes. De poetas científicos.

No nos preocupemos por el mañana, amigo.

Hemos de aprovechar este hálito de vida.

Si mañana salimos de esta mansión, seremos lo mismo que los muertos de hace siete mil años.

U este otro poema:

Veloz, la caravana de la vida adelanta.

No exhales un suspiro sin placer.

No te ocupes del mañana de aquellos que hoy son tus invitados.

Llena otra vez mi copa, que avanza la noche.

Termina un viaje. Nos queda comer una chuletas de cordero a la brasa que ya sabemos que son exquisitas, porque las probamos ayer, en un restaurante al aire libre, en mitad de un jardín. Y el agua. Y la música. Siempre el agua. Y los arboles. Nos queda un paseo por el mercado de Mashan y, después, la vuelta. De madrugada.

Irán Parque

Y volver. Volver a todo lo bueno que tienen nuestras vidas. Volver a nuestra existencia, tratando de que siga siendo rica, apasionada, interesante. “La Vida son Momentos”, leí una vez. Lo mejor de los viajes es que están llenos de momentos. Yeso es, precisamente, lo que hace que la vuelta sea igualmente excitante: los momentos que sé que están por venir, por disfrutar, por beber, por aspirar, por soñar.

Los Momentos que están por vivir.

Sí. Ya estamos aquí. Hoy comienza todo. De nuevo. Y tu estás ahí. Para compartirlo. Para vivirlo. Para sentirlo. Para disfrutarlo.

¡Gracias!

En Twitter: Jesus_Lens

Lo has conseguido: David ha salido de la cárcel

Abro mi correo electrónico y me encuentro con el siguiente mensaje, de Edmundo Reboredo.

Hola Jesús:

 

¡Lo hemos conseguido! David ha salido de la cárcel.

 

El viernes el Gobierno concedió el indulto a una de las penas de David. Y ayer, por fin, David salió de la cárcel. Estamos muy, muy contentos.

 

Esto es una victoria de todos.

 

David lo decía a los medios a su salida: “con el apoyo de miles de personas a una causa se pueden conseguir cosas muy grandes. Es lo que a mi me ha sucedido con tantos miles de firmas y apoyos. Es increíble”.

 

Ahora esperamos el segundo indulto para que David quede totalmente libre. Por eso seguiremos adelante con la campaña y queremos seguir contando contigo.

 

Pero hoy David ya está entre nosotros. Ahora pasará los días con su familia y acudiendo a un centro de inserción social.

 Reboredo

Yo no podría tener mejor regalo del padre. Y sin ti no hubiera sido posible.

 

Gracias.

 

 

 

Edmundo y la familia de David Reboredo

 

 

 

** La familia de David nos ha mandado esta foto por el Día del Padre. Tú también has hecho que David pueda celebrarlo con su padre y su familia.

Yo sé que tú también has firmado la petición en favor del indulto. Y que habrás recibido un mensaje como este. También sé que, quizá, firmaste al recibir aquel mensaje que tanta polémica causó en su momento, cuando nuestro querido Willy Uribe hacía su huelga de hambre y allá nos lanzamos, a tumba abierta.

Y por eso, quiero agradecerte personalmente tu firma.

Por eso y porque estoy emocionado, feliz, contento y dichoso.

¡Gracias!

Si haces seguimientos en Twitter, soy @Jesus_Lens

Y ahora, a ver los 19 de marzo de 2008, 2009, 2010, 2011 y 2012.

La democracia es correr

Hoy, en IDEAL, uno de esos artículos que cíclicamente escribo sobre esa “nueva” religión. La Religión del Correr. Una religión misteriosa y silenciosa, pero que cada vez cuenta con más adeptos. Una religión que reconcilia cuerpo y espíritu y que solo trae cosas buenas. 
 
A ver qué te parece.
Dedicado a los últimos en llegar 
Me preguntaba mi amiga Alma si tenía sentido, al terminar de correr, escuchar la famosa canción “We are the Champions”. Y lo que ella no sabe es que fue, precisamente bajo esa premisa, que empecé a participar en el Gran Premio de Fondo de la Diputación de Granada, hace ya cuatro o cinco años, conchabado con mi amigo Álvaro, compañero de trabajo y baloncesto. “Cuando corres, no es como cuando echas unas canastas o juegas al tenis. Cuando corres, siempre ganas”. Si pudiera, imprimiría esa máxima alvarina en los sobres de azúcar de las cafeterías: cuando corres, siempre ganas.
We are the champions
Lo tengo muy hablado con mi hermano: correr es el deporte más democrático que hay. Es barato, en primer lugar,  ya que en el mercado hay zapatillas y ropa técnica para todos los gustos, tendencias y bolsillos. En segundo lugar, es extremadamente sencillo: te calzas, te ajustas los cordones y… ¡voilá! No hace falta ningún tipo de infraestructura, aparataje, equipo, aprendizaje o coordinación. No hay que reservar pistas, no hay que contar con ni depender de nadie. Solo hay que salir de casa, dar un primer paso y comenzar a trotar.
Y después están las carreras populares. La gente que no suele correr, mira y comprueba el puesto en que quedaste clasificado… e ironiza sobre el particular. Los trotones habituales, sin embargo, se interesan por el tiempo que hiciste. Y ahí es donde radica la máxima democratización de este deporte. En el tiempo.
Estos, en realidad, eran unos tiranos ;-)

Estos, en realidad, eran unos tiranos ;-)

Por ejemplo, en la pasada carrera disputada en Loja, un precioso circuito rompepiernas que recorrió toda la localidad y sus alrededores, ¿quién tuvo más mérito? ¿José Manuel, que llegó el primero, invirtiendo en el recorrido menos de 42 minutos; o el último clasificado, que pasaría por la meta transcurrida una hora y media desde que el juez diera el pistoletazo de salida?
En principio, la lógica competitiva nos llevaría a pensar que el campeón es quien más se ha esforzado y, por tanto, el que más mérito tiene. ¡Por eso sube a lo alto del pódium y se marcha a casa, con una preciosa medalla prendida del cuello! Pero… ¿y ese farolillo rojo? ¿No tiene el mismo mérito, por ejemplo, Pilar Moleón, la abuela del pelotón que, contra viento y marea y a sus más de setenta años, termina todas las carreras del Circuito, incluyendo las Medias Maratones? ¡Y, a veces, no es la última en cruzar la línea de meta!
Si hace tiempo que no practica deporte, piense el lector en sus años mozos, cuando estaba en el colegio y en el instituto. Haga por recordar lo que suponía cumplimentar los cinco o diez kilómetros necesarios para aprobar la asignatura de Educación Física. Y es que, en una carrera popular, el mismo mérito tiene el que gana como quien llega el último. Porque, corriendo, uno compite única y exclusivamente consigo mismo. Y contra un enemigo, mortal: la pereza, la molicie, el abandono, la vaguería y la dejadez.
Burlando a la molicie, ¿verdad amiguete viajero?

Burlando a la molicie, ¿verdad amiguete viajero?

Por eso, querida Alma, la respuesta a la pregunta con que empezaba este artículo es que sí. Rotunda e inequívocamente sí. De hecho, cuando termines de correr, nunca preguntes por quién suena el “We are the Champions”; suena por ti.
También corremos en Twitter: @Jesus_Lens
Ahora, a ver los 12 de marzo de 2008, 2009, 2010, 2011 y 2012

Pintan bastos

Es que no lo pueden evitar. Es que, si no fuera porque es lamentable y provoca ganas de llorar, además de una máxima indignación; daría risa. Pero en realidad, es asco.

Bastón

Sobre las utilidades que podría tener el bastón, mejor no entrar, ¿verdad? O sí. Por ejemplo, embutírselo. Un, dos, tres; responda otra vez…

Mi tesoro

Sígueme en Twitter @Jesus_Lens

Yo votaría Chanante. ¿Y tú?

Es curioso que ahora, en Italia, el malo sea Beppe Grillo.

Claro. Como se descojonaron de él durante tanto tiempo (ya sabes, esa condescendencia de los poderosos: un payaso, un cómico, un irreverente, un bufón…) no entienden que ahora él, Beppe, pase de ellos, cuando le reclaman todas esas cosas importantes de la alta política: responsabilidad, conciencia, compromiso…

¿Perdona? ¿Res… qué? ¿Comproqué…?

¡AndalaMierda!

Lo de Beppe es mucho más serio de lo que nos quieren hacer creer. Hasta el punto de que, los bufones, los auténticos imbéciles, son los otros. Los que no se enteran de nada, los que no son conscientes de que todo está cambiando y de que son ellos los que van a terminar por dinamitar esta Europa fosilizada, corrupta e inmovilizada. Por su culpa.

Pensemos en España. Imaginemos que los Chanantes deciden dar un paso adelante y constituirse en movimiento que, después, se convertiría en partido político para concurrir a las elecciones. Y que, como portavoz, llevaran al Gran Wyoming.

Piensa en ti mismo, el día de las elecciones, en la intimidad de cabina electoral. De verdad, ¿serías capaz de NO votarles?

Sígueme en Twitter @Jesus_Lens

Gente interesante

Hoy, en el artículo que publico en IDEAL, barajo un concepto que, para mí, resulta especialmente interesante. A ver si lo compartís. O qué.

La gente. Me gusta ese concepto. Gente. En la España pija, burbujeante y sobrecogedora no había tanto gente como people, en su versión VIP o en su versión beatutiful. Pero a mí me gusta la gente, a secas, por ser un concepto amplio, integrador, mestizo y genérico.

Una de las personas que más utilizan dicho concepto es el artista Jesús Conde, pero seguido del adjetivo “interesante”. Siempre que nos juntamos, hablamos de viajes. Uno viaja para descubrir hermosos monumentos o ver pinturas famosas, para disfrutar de paisajes impresionantes o para tener excitantes experiencias de vida. Jesús viaja, además, para conocer gente. Gente interesante.

 Jesús Conde

Por eso, a la hora de elegir destino, compañeros de viaje y lugares en los que hospedarse, Jesús y Lola se imponen como uno de los objetivos primordiales la posibilidad de encontrar a ese tipo de personas que enriquecen y que te hacen disfrutar, más aún, del lugar en que te encuentras. Gente con alma. Gente que te descubre cosas nuevas, que te orienta, te guía y te conduce. O que te hace evocar y revivir momentos que creías olvidados. Gente que te deja huella, poso, recuerdo y, quizá, hasta cicatriz.

Gente, en una palabra, que te inspira.

El de inspiración es un concepto muy peligroso que, en España, viene a ser equivalente a estar tumbado a la bartola, papando moscas, esperando a que las musas te penetren, se hagan fuertes dentro de ti y casi, casi te obliguen a parir alguna maestra. Y la inspiración puede ser cualquier cosa… ¡menos precisamente eso!

 Hacer

En inglés, el concepto tiene otro sentido. Me gusta escucharlo en las series y en las películas, cuando algún personaje habla de personas, discursos o actitudes inspiradoras. De hecho, el lema de los Juegos Olímpicos de Londres era “Inspire a Generation”.

Ese lema, en los Juegos de Madrid 2098, causaría hilaridad y tendríamos cachondeo asegurado durante meses y meses. Seguramente, porque es difícil encontrar nada inspirador en buena parte de las personas que, en nuestro entorno, deberían serlo.

Para mí, ejemplares son las personas que no solo hacen cosas productivas ellas mismas, sino que consiguen que pasen cosas a su alrededor. Gente con magia, con arte y creatividad, con capacidad para generar, crear y construir pero, además y sobre todo, gente generosa y talentosa que consigue que germinen brotes en su entorno, sean éstos verdes, azules, negros o fucsia.

 Interesting people

Personas como Jesús Conde, por ejemplo. O como Manuel Villar, que una vez me preguntó si me iba de viaje con él y, antes siquiera de conocer el destino, ya le había dicho que sí. Personas como el Jefe Taibo, artífice de la Semana Negra de Gijón, de la que me declaro a la vez hijo, criatura y amante; como Antonio Lozano, Pedro Melguizo, Fernando Marías o Juan Madrid, que está levantando, junto a un grupo de entusiastas salobreñeros, el encuentro de cine negro más importante del sur de España. Personas que crean. Que creen. Y que crían.

Sígueme en Twitter: Jesus_Lens

Y a ver, anteriores días de Andalucía, qué blogueábamos: 2008, 2009, 2010, 2011 y 2012