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Archive for the 'Opinión' Category

Detroit capital creativa

Hace unos meses, la ciudad de Detroit se declaró en quiebra. Literal y legalmente. El desmantelamiento de la industria del automóvil convirtió en inviable una ciudad muchos de cuyos barrios ofrecen un aspecto fantasmal y abandonado.

Más allá de lo que ello puede suponer desde un punto de vista artístico y/o creativo, desde el punto de vista de la inspiración, y de la venta o no de los tesoros artísticos atesorados a lo largo de la historia; me encuentro con esta noticia:

El gobernador de Michigan, el republicano Rick Snyder, anunciaba hace unos días su intención de solicitar medidas excepcionales al Gobierno federal para la concesión de unos 50.000 visados a extranjeros que ayuden a recomponer la maltrecha economía de la ciudad de Detroit.

 Detroit ruina

El perfil de inmigrantes que se demandan no es genérico. Se trata de atraer una pléyade de ingenieros, tecnólogos, eco emprendedores, profesionales de la salud, académicos e investigadores, innovadores, creativos o artistas, en lo que Richard Florida definió a fines de los noventa como las clases creativas en su escrito The rise of the creative class, cities and the creative class, donde teoriza sobre la influencia de esta especial fuerza de trabajo para la regeneración urbana y el desarrollo económico.

(Sigue leyendo el artículo)

Richard Florida ha sido para mí una constante fuente de inspiración y esta noticia hace que Detroit vuelva a estar en mi particular foco de atención. Como Chicago o Los Ángeles, sin ir más lejos.

Aquí, cada loco con su tema.

Jesús Lens

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Espectral

Hace unas semanas salí a correr por la zona del Parque Tecnológico de la Salud y escribía estos párrafos de aquella experiencia.

Hace unos días, volví a recorrer la zona, al trote. Quería estirar las piernas antes de una carrera de montaña y me fui a “ver obras”, pero con las zapatillas puestas. Y, al llegar a casa, le escribí un Güasap a mi hermano y al resto de Cabras Locas, instándoles a acompañarme en una visita guiada, siempre al trote cochinero, por una de las zonas más contradictorias de Granada.

Hoy, IDEAL y Granada Hoy nos despiertan con las dos portadas que siguen.

A propósito de Llewyn Davis gato

¡Efectivamente! Queremos insistir a Alejandro Amenábar, a los responsables de la saga de “REC” y a cualquier otro cineasta en la conveniencia de que vengan a ver escenarios para películas pesadillescas en las que se conjuga un futuro High Tech con el abandono y la desolación más absolutos.

aabb

La combinación del diseño futurista más atractivo y epatante con los cascajos, la basura y los matojos brotando entre las losetas de las aceras es un espectáculo que ahora mismo ofrece el PTS y que, por supuesto, nadie se debe perder. Vayamos a que a las administraciones competentes les de por meterle mano a la zona y la pongan toda bonita y habitable…

Jesús Lens

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La historia y su relato

El pasado sábado salí a correr un rato, con una idea en la cabeza. Volví con este artículo, que inevitablemente me salió más largo de lo normal y que IDEAL ha tenido la gentileza de publicar, hoy viernes, en sus tres cabeceras. A ver qué te parece…

Pocas lecturas más claras y reveladoras sobre la diferencia entre la Historia y su relato que la respuesta de Iker Casillas a la pregunta de cómo vivió el famoso gol de Iniesta, desde la portería contraria: “Lo que me da más rabia es que he perdido el recuerdo personal, que era muy nítido y al final te lo borra el vídeo, la imagen de la tele”.

 Historia

Seguro que, sobre el tema de la objetividad histórica, deben haber disertado, escrito y reflexionado sesudos analistas y filósofos de todos los tiempos, orígenes y extracciones; pero creo que es difícil expresarlo con mayor concisión, claridad y nitidez de lo que lo hace Iker.

El gol de Iniesta ya forma parte de nuestra vida. Todos sabemos dónde estábamos, con quién lo vimos y lo celebramos, a quiénes abrazamos y cómo dábamos saltos, con los brazos jubilosamente levantados. Y, si eres de los escasísimos españoles que no lo presenciaron… seguro que también sabes dónde estabas y qué razón (o excusa) tenías aquel domingo de hace ya cuatro años para no estar frente a la televisión.

 Historia casillas

Uno siempre se acuerda de ciertos momentos históricos. Y el gol de Iniesta, para los españoles, lo es. Sin embargo, la realidad objetiva resulta bastante fría y desapasionada: en el minuto 116 de partido, Iniesta marca el gol que da a la Selección Española de fútbol su primer campeonato del mundo. ¿A que así leído, parece otra cosa? Y, sin embargo, así se escribe la historia. O debería escribirse.

Todo lo referente al toque y al estilo de La Roja, al desborde por la banda derecha previo al pase de Cesc a la frontal del área y al chutazo que batió al arquero holandés; forma parte de las crónicas deportivas.

 Historia gol

Y la inyección de moral que supuso la consecución del Mundial para una España sumida en la crisis, abatida por el descalabro económico y amenazada por los mercados; forma parte de las crónicas socio-económicas.

Además, aquel Mundial terminó de consolidar el idilio de un montón de españoles con su bandera y sus colores. Una relación que, para muchos, había comenzado con la Eurocopa, animándose por fin a lucir sin complejos la enseña rojigualda en los balcones de sus casas o en sus coches. De repente, ser español pasó a ser motivo de orgullo y satisfacción. Pero todo ello es sociología.

 Historia español

Por supuesto, habrá quién no esté de acuerdo con este análisis, que es mío y puramente personal y subjetivo. Habrá quién haga otras interpretaciones de aquel partido y de aquel gol, empezando por criticar el sinsentido de un país paralizado por algo tan banal como 22 tipos en calzoncillos pegándole patadas a un balón.

Pero lo que nadie puede es poner en tela de juicio la historia objetiva, la historia irrefutable fría y desapasionada de los datos y las cifras: minuto 116. Gol. Título mundial. A partir de ahí, todo lo demás es relato. Incluidos los recuerdos de sus protagonistas.

 FINAL

Sigue diciendo Casillas, sobre los instantes previos a aquel momento histórico: “Tengo presentes las sensaciones, el estar pensando: “quien marca gana, no hay vuelta de hoja”. Sabía que cualquier tontería sería decisiva. Fue una jugada rápida y pensaba que no iba a llevar a nada, porque estábamos súper descolocados. Los seis de atrás pensábamos en guardar la posición, en que no nos metieran un gol. “Que lo peleen los cuatro de adelante”, pensábamos. Cuando veo que la pelota le cae a Andrés pienso: “Ahora”.

Ahí tenemos el recuerdo, el relato y la memoria. En primera persona. Y nada menos que de uno de los protagonistas del acto. Valiosísimo y emocionante. Pero absolutamente subjetivo. Y mediatizado por el vídeo, como bien confesaba Iker, con honestidad.

Eso sí, inmediatamente después de ese “Ahora”, que era pura especulación y deseo; llegaron el gol. Y la historia.

 historia iniesta

Habrá un momento en que los jugadores que consiguieron la Copa del Mundo de Sudáfrica se retiren. Esperemos que, para entonces, la nueva sabia de La Roja nos dé otras muchas alegrías, el tanto de Iniesta tenga continuidad y no se convierta en algo parecido al gol de Marcelino. Pero todo ello ya formará parte de otro relato. Un relato que aún está por escribir.

Como narrador, me gustan los cuentos y los relatos, por supuesto. Me gustan la realidad ficcionada y las ficciones basadas en hechos reales. Como lector y escritor de periódicos, me gustan las crónicas y los reportajes en los que interactúan el periodismo y la literatura. Me encantan el Nuevo Periodismo y el Periodismo Gonzo. Adoro el Realismo Mágico, el Realismo Sucio y hasta el Realismo Pútrido; pirrándome también por las distopías basadas en la realidad y por la ciencia ficción que trata de explicar el aquí y el ahora.

Ahora bien, cuando hablamos de Historia, exijo rigor, disciplina científica y precisión en los datos, los hechos y las fechas. Y por eso me resulta tan incómoda como inasumible esa creciente tendencia a reescribir la historia, a manipularla, a ensombrecerla o a dulcificarla. Esa costumbre de concebir la historia, no de acuerdo con los hechos, sino con su interpretación. Los unos por defenderla y los otros por conquistarla; flaco favor le hacen.

 Historia Memoria

Sí. Iniesta marcó un gol que le dio al combinado español su primer título del mundo. Pero ni siquiera Casillas, que estaba en el campo, recuerda con exactitud cómo fue. Y eso que no han pasado ni cuatro años de aquel partido. Así que, cuando hablemos de la historia de aquel gol, quedémonos con el minuto 116, el pase y el derechazo.

Todo lo demás, es relato.

Jesús Lens

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Descarga

Hoy publico en IDEAL esta columna. Distinta. Es opinión, pero utilizando un estilo muy narrativo. Aunque el fondo es polémico y sé que va a irritar a algunos; espero que te guste la forma que le he dado. Desde luego, lo pasé pipa escribiéndola…

Lo primero que hizo al despertarse fue encender el ordenador e ir a la web desde la que se había estado bajando todos los episodios de “True Detective”, la última miniserie de la HBO, una auténtica joya. Esa noche, en Estados Unidos, se había emitido el octavo y último episodio de la primera temporada y quería verlo antes de entrar en las Redes Sociales, que estarían ardiendo con la resolución del caso protagonizado por Matthew McConaughey y Woody Harrelson.

 True Detective Rust

¡Allí estaba el archivo, efectivamente, listo para ser bajado, paladeado y degustado con toda delectación! Fue entonces, al pulsar el icono de “Descarga”, cuando recibió el primer calambrazo. Un calambre para nada comparable al que recibía de vez en cuando, al tocar el pomo metálico de la puerta de su despacho o al acercarse a según qué personas, cargadas de electricidad estática.

 descarga

Volvió a intentarlo. Y recibió una segunda sacudida, tan fuerte, que le provocó un escalofrío que le recorrió toda la columna vertebral. ¿Sería por estar aún descalzo? No solo se puso unos gruesos calcetines y las zapatillas de estar en casa, sino que se cubrió la mano con una camiseta, antes de volver a pulsar. Descarga. En esa ocasión recibió un chispazo de tal intensidad que, al asomarse al espejo, se encontró convertido en todo un punkie ochentero.

Apagó. Y volvió a encender. Pulsó. Y sintió que se electrocutaba. Entonces llamó a su amigo Ramón, un chispas que sabía bastante de electricidad tras haber hecho un módulo de FP.

 descarga ahora

- ¡Qué toma de tierra ni toma de tierra! ¿Estás tú tonto? Algún cable que tendrás suelto y hace un mal contacto. Apaga y revisa todo el cableado, comprobando que tienes el equipo bien enchufado. Reinicia y descarga… ¡levantando los pies del suelo, por si acaso, jajajajajaja!

Todavía se escuchaban las carcajadas de Ramón al otro lado del teléfono cuando, tras hacer lo que le había dicho y haber vuelto a probar la descarga, un intenso olor a pollo frito le convenció de que aquello no tenía nada que ver con la electricidad.

 Descargar

Finalmente, tiró la toalla. Ya llegaba tarde al trabajo, si bien es cierto que esa mañana se encontraría de lo más despierto, espabilado y productivo.

No tuvo mejor suerte por la noche, al volver a casa. Ni en los días siguientes. Pero lo peor de todo fue que empezó a cogerle gustillo a las descargas. Le resultaban estimulantes. Incómodas y dolorosas, pero le cargaban las pilas. De hecho, la descarga se convirtió en un fin en sí mismo: ya no se trataba de ver series y películas o de bajarse música. Lo importante era el chute.

 descarga

Que una mañana dejara sin luz a todo el edificio o que otro día hubiera estado a punto de fundir la iluminación callejera del barrio, le traía sin cuidado. Tampoco le importó que la factura de la luz estuviera subiendo de forma alarmante. Porque lo importante era la descarga.

Jesús Lens

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De selfies y pósters

Hoy, en IDEAL, un artículo sobre postureo, selfies y pósters. 

Explicar a estas alturas qué es un selfie, tras el éxito del de Elle DeGeneres en la pasada gala de los Oscar, ya no tiene mucho sentido: raro es, muy raro, conocer a alguien que no haya protagonizado alguno en los últimos meses.

 selfie

Lo de los pósters es otra cosa. Hacerle un póster a alguien es una expresión que se utiliza en la NBA: cuando un jugador de baloncesto protagoniza una jugada de ataque espectacular -generalmente un mate- en la imagen que captan los fotógrafos con sus potentes objetivos y que acaba saltando a los medios y a las revistas especializadas, también suele salir algún defensor. Y aparece con mal aspecto; atropellado, avasallado y hundido por el empuje del rival. Evidentemente, a nadie le gusta que le saquen en un póster de esa guisa.

 selfie poster

Estas dos variedades de postureo contemporáneo tienen su correlato en el mundo de la política, cada vez más trufada de selfies y de representantes públicos que tratan de hacerles un póster a sus rivales.

El selfie suele ser más propio del político que se encuentra en el gobierno. Por ejemplo, cada vez que Rajoy aparece en pantalla alabando los resultados de su política económica, lo que muestra es un selfie. Porque, desde el vertiginoso desarrollo de los smartphones, lo del selfie mola mogollón: te haces una foto y, si sales con los ojos cerrados o con cara de papa, la borras y repites cuantas veces sean necesarias. Y, si cuando por fin sales con buena cara y una expresión entre dulce y seductora, resulta que el pelo aparece mal colocado o que tienes una mancha inapropiada en la camisa; le das a las opciones de edición del teléfono, mejoras la imagen automáticamente, guardas y… ¡voilá! Una beldad.

¿Quién sale más guapo en la foto?

¿Quién sale más guapo en la foto?

Los gobernantes, pues, no dudan en jugar con las estadísticas, los cuadros y las proyecciones macroeconómicas, con tal de conseguir una imagen sobre el estado de las cosas que responda a lo que ellos necesitan, pregonan y defienden.

Por su parte, la oposición siempre trata de entrar en juego para hacerle un póster a su contrincante: que el Uno sale diciendo que el AVE va que vuela, el Otro tira de hemeroteca para dejarle al pie de los caballos. In your face! Que aparece el Otro defendiendo una política cultural de corte popular y muy cercana a los gustos de la gente, rápidamente sale el Uno, desde el banquillo, para retratarle como un gestor casposo y de medio pelo, cerril, caciquil y torpón.

Si para conseguir hacerle un póster al rival hay que querellarse contra alguien, ya sabes: querella, que algo queda. Y así se nos va la vida pública en este país, entre selfies más falsos que una promesa electoral y pósters que solo buscan desgastar al contrario. ¡Humillarlo, incluso! Una vida pública en la que brillan por su ausencia la crítica constructiva, el diálogo enriquecedor, ilusionantes proyectos de futuro o consensos creativos que sirvan para, de verdad, mejorar la vida de la gente.

Jesús Lens

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Los Premios Andalucía de Turismo como síntoma

Esta columna la tenía yo durmiendo el sueño de los justos. Pero ahora que se habla del cambio de polaridad Sevilla-Málaga, creo que resulta oportuna.

Fui a los Premios Andalucía del Turismo 2013 como el que va a los Óscar: sin saber quiénes habían ganado. Había sido un viernes movido así que no tuve tiempo de mirar nada antes de llegar al Teatro CajaGRANADA, donde se había concitado Lo Más Plus de la sociedad granadina, no solo para la entrega de los Premios, sino también para la puesta de largo local de Susana Díaz como Presidenta.

 Turismo

El primero de los galardones, al Fomento e Investigación Turística, fue para Instituto Almeraya de Almería, cuyo programa integral de hostelería lleva muchos años formando a los mejores profesionales de un ramo esencial en la economía andaluza. Los tres siguientes premios fueron para Málaga: Trabajadora perteneciente a la Industria Turística Andaluza, Empresa Turística y Comunicación.

La muy sevillana Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre se llevó el premio a la Institución Pública o Privada, Asociación o Colectivo y la distinción a la Excelencia en la Gestión fue para el jienense Ayuntamiento de Linares, un municipio que, abatido por la desindustrialización, se orientó hacia el turismo universalmente accesible. La granadina Estrella Morente, por su parte, fue nombrada Embajadora de Andalucía, título que empezó a ejercer desde el propio escenario del Teatro, alabando el trabajo de los guías turísticos y recordándoles que siempre es mejor llevar a los clientes a tomar un chato de buen vino que una mala sangría… si queremos que vuelvan.

 Turismo estrella morente

Me resultó significativo el reparto de premios, segmentado por provincias. A Granada le cayó el premio a la genialidad y al talento individual de una de sus más afamadas hijas. A Sevilla, el institucional, para variar. A Jaén le tocó reinventarse, redefinirse y posicionarse dentro del paraíso interior, utilizando la minería como reclamo turístico y a Raphael como padrino. Almería, por su parte, fue premiada por su compromiso con esa exigente formación que busca la excelencia, al igual que se ha volcado con la I+D+i en el sector agrícola. A Huelva, ni flores.

Y queda Málaga. ¡Ay, esa Málaga con la que antes nos picábamos los granadinos y a la que ahora solo podemos admirar y envidiar, como a la hermana pequeña de la familia que, un buen día, se independizó, voló sola y volvió convertida en una mujer guapa, rica, aguerrida y cosmopolita! Así, no es de extrañar que sean malagueñas tanto la mejor empresa del año como la mejor trabajadora y la que más y mejor comunica.

 Turismo malaga

Puede que sea casualidad. Seguramente. Pero me da que Andalucía no es solo Una y que nuestra comunidad, más allá de los atávicos y rancios patrioterismos excluyentes, está fracturada entre las provincias que mandan y parten el bacalao, las más o menos bien mandadas y las que se buscan la vida y las habichuelas como mejor saben y pueden. ¿A cuál de ellas piensa usted que pertenecería Granada?

Jesús Lens

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¿Ha muerto la cultura?

Hoy publico en IDEAL esta columna, que es de las que salen de lo más profundo, al ver con cuánta ligereza se trata por parte de algunos de denodados esfuerzos de otros…

Si hacemos caso a las tribunas de opinión que leemos en la prensa o a las pintadas en los muros de Facebook y a los Tuits del Pajarito Azul, la cultura ha muerto. El sentir mayoritario es que las instituciones, organismos, festivales, fundaciones y administraciones relacionadas con la cosa cultural, la han dejado morir.

 Educación es cultura

El problema es que el de “cultura” es un concepto amplio, vago y poco preciso. Cuando hablamos de cultura, ¿a qué nos referimos? Si por cultura solo entendemos las grandes exposiciones, los magnos conciertos y los eventos de alfombra roja, lentejuelas, focos y flashes; sí, es cierto: si no muerta, esa cultura está agonizando, aseteada por la crisis. Seguro que los directores, gerentes y responsables de programación de cualquier institución cultural serían felices pudiendo organizar, traer o estrenar algo verdaderamente grande pero, por desgracia, la contabilidad manda y los presupuestos, más mermados que nunca, no permiten veleidades por el estilo.

Ahora bien, ¿es ésa la única cultura? ¿No hay vida, más allá de la cultura-espectáculo? Si uno se asoma a la Agenda de los periódicos y atiende a la oferta de actividades de la ciudad, se encuentra con multitud de propuestas interesantes, desde el microteatro y cine en versión original a cabaret, conciertos de todos los estilos imaginables (y alguno hasta inimaginable), magia o exposiciones varias. Pero, además, empieza a haber dos denominadores comunes en muchas de esas propuestas: participación en talleres y actividades formativas para niños y jóvenes.

 Educación cultura

Talleres y actividades formativas que permiten a la gente dar rienda suelta a su creatividad, aprender técnicas y descubrir secretos para escribir, pintar, dibujar, interpretar, hacer fotografías, cine o teatro. Clubes de lectura para aprender a disfrutar de la lectura. Talleres para aprender a ver cine, para interpretar lo que se proyecta en una pantalla o lo que se esconde detrás de las pinceladas de un cuadro. “Pero eso no es cultura. Es educación”, habrá quien diga.

 Educación mas cultura

Efectivamente. Así es. Educación. Y formación. Porque sin ellas, sencillamente, la cultura es imposible. Y, si lo pensamos, uno de los fracasos de las políticas educativo-culturales de los años en que (en teoría) éramos ricos fue, precisamente, desvincular la educación de la cultura. Como si la primera correspondiera en exclusiva a los centros de enseñanza y la segunda fuera un continuo espectáculo.

Museos, centros culturales, orquestas, compañías de teatro, magos, escritores, artistas… todos vuelven sus ojos hacia la cantera, un concepto que debería ir más allá de lo deportivo. Porque si renunciamos a la formación de los alevines, benjamines, infantiles, cadetes y juveniles de la cultura, ¿quién comprará un libro en el fututo inmediato? ¿Quién invertirá su capital en adquirir obras de arte o se gastará sus ahorros en ver teatro o música en directo?

 Educación y Cultura

No. La cultura no ha muerto. Muy al contrario, se adapta y trata de sobrevivir, mirando y amparándose en las nuevas generaciones.

Jesús Lens

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La comunicación y el humanista del siglo XXI

Hoy publico mi columna de IDEAL mientras que la Asociación de la Prensa de Granada celebra sus elecciones, a la que concurren dos candidaturas repletas de excelentes profesionales. Hoy, en Granada, quien gana es el buen y más comprometido periodismo. ¡Enhorabuena! Y ahora…

Hace unas semanas, invitado por Esteban Romero Frías (Síganle en Twitter como @polisea ) a participar en las Jornadas de Ciencias Sociales y Humanidades Digitales de la Universidad de Granada, organizadas por este Co-laboratorio sobre culturas digitales en ciencias sociales y humanidades, que deberían ustedes seguir; tuve ocasión de reflexionar en voz alta sobre cuestiones como el papel de los intelectuales en la sociedad de la información, la banalización de la cultura o los cambios en la forma de comunicar, comunicarse y relacionarse a través de las redes y de los medios digitales. (A este tema le dediqué hace unos meses esta columna: Neocomunicación)

 Humanismo Digital

La primera aseveración: lo que no se comunica no existe. Eso no quiere decir, ni muchísimo menos, que haya que comunicarlo todo, lo que entronca con el espinoso y siempre conflictivo tema de las Redes Sociales: ¡qué necesario resulta distinguir entre la comunicación y aquello que Tom Sharpe tituló en una de sus novelas como “Exhibición impúdica”!

 Humanismo impúdico

Sin embargo y por muchas Autopistas de la Información que se hayan abierto, comunicar con sentido y efectividad no es fácil, máxime en estos tiempos confusos en los que la reducción, recortes y mengua de los medios tradicionales han venido acompañados de un inusitado auge de otros muchos medios y formas de comunicar. Ello nos obliga a adaptar los contenidos a los diferentes formatos, reforzando la máxima de McLuhan: el medio es el mensaje, hasta el punto de que, por ejemplo, personas muy buenas manejando Twitter no terminan de adaptarse a Facebook. Y viceversa. (Ejemplo del uso de Twitter, en esta columna sobre La Nueva Comunicación)

 Humanismo McLuhan

Y de todo ello, una nueva obligación: la de hacer un continuo ejercicio de actualización y aprendizaje, dado que los medios y los canales de comunicación cambian y evolucionan a una velocidad vertiginosa. Sin ir más lejos, Bigas Luna sostenía que los analfabetos del siglo XXI serían quienes no supieran contar una historia a través de imágenes filmadas. Y es muy posible que el abrasador éxito de Youtube le haya dado la razón.

Otra cuestión interesante es si el humanista y el intelectual del siglo XXI puede desarrollar su labor de aprendizaje y reflexión ajeno a los medios digitales y, directamente relacionada con ella, si el uso de los mismos conlleva el riesgo de propiciar una banalización y empobrecimiento de argumentos y contenidos y, por tanto, una merma intelectual y cultural de la sociedad.

 Humanismo analfabeto

En mi opinión, excepción hecha de algunos gurús de los tiempos analógicos, si el intelectual del siglo XXI quiere tener predicamento, presencia e influencia, no debe mantenerse al margen de los medios digitales ni de los nuevos canales de comunicación. La Red es una prolongación de la vida y la obra del humanista y el intelectual, para resultar creíble, ha de ser un modelo de ejemplaridad pública y de compromiso personal: no solo debe hablar, escribir y comunicar. También tiene que actuar, hacer y predicar con el ejemplo. Y, lo que es más importante, a través de la reflexión y de su actuación, el intelectual tiene que convertirse en catalizador; consiguiendo que otras personas pasen a la acción y se conviertan en motor de cambio, avance y mejora del mundo en que vivimos.

Jesús Lens

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Oriente Medio

Líbano

 

Líbano

 

Soldado Líbano

 

De estas fotos que hice en el Líbano hace unos años, en relación a este artículo que publiqué hace unas semanas en IDEAL (y que me gustaría que leyeses) y al libro que acabo de leer, quisiera yo escribir.

 

Ya solo me falta el tiempo.

 

Gracias y… ¡seguimos!

 

Jesús Lens

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Las Colas

Columna que publico hoy en IDEAL. Y es que entre las ratas del río Monachil y esto, da la sensación de que vamos, a pasos agigantados… ¡hacia atrás!

Pocas imágenes más representativas del tercermundismo que las colas. Hacer cola, básicamente, es perder el tiempo. Y hacérselo perder a los demás. Por lo tanto, cuantas más colas y más largas, peor. Así, en general. Y en bruto.

 cola

Asistimos estos días a las lamentables imágenes de las colas que se montan desde antes del amanecer, en las gélidas madrugadas de invierno, a las puertas del Registro Civil de Granada, una de esas dependencias que aún requiere de la presencia física de los usuarios para una adecuada prestación de servicios: inscripciones y partidas de nacimiento, defunción y otros documentos oficiales por el estilo.

Fotografías de colas enormes y desmesuradas, más propias de fans adolescentes que aguardan para conseguir las mejores entradas para un concierto que de ciudadanos de a pie que acuden a un edificio público en un país desarrollado. Aberrantes colas que hacen sonreír cuando están integradas por frikis gafapastas que tratan de hacerse en primicia con el último gadget tecnológico del momento; pero que dan pena cuando son el reflejo de la ineficacia y la ineficiencia de la administración pública.

 Colas

Ojo. De la administración, no de los pobres funcionarios a los que les toca sufrir las iras de los ciudadanos, indignados, maltratados y aplastados por el peso de la burocracia. Según hemos podido leer, la culpa de haber llegado a esta situación la tienen los recortes, excusa que, dicho sea de paso, sirve para un roto y para un descosido: la falta de presupuesto “obliga” a no cubrir bajas, a no pagar horas de refuerzo y a no abrir por la tarde. Y ello condena a centenares de personas a perder horas y horas de su vida personal, laboral y profesional en la absurda, ingrata, inane e imbécil tarea de hacer cola.

Una de las imágenes que tenemos grabada en nuestro imaginario colectivo y que mejor reflejaba el fracaso colectivo del supuesto régimen socialista soviético es la de las colas. Colas para poder adquirir cualquier bien o servicio, por básico que fuera. Una foto con decenas de personas en fila, ateridas de frío y esperando pacientemente; nos retrotrae a tiempos pretéritos y que creíamos extintos. Da igual que ahora vistamos con ropas de colores y calcemos botas aislantes: hacer cola en mitad de la calle huele a naftalina, pinta en sepia, recuerda a las cartillas de racionamiento y es sinónimo de derrota y de inacción, de pérdida de tiempo, de improductividad y de vacío.

 Colas registro civil

No sé lo que costará, en cifras, reponer a los funcionarios que, hasta hace poco, atendían en tiempo y forma el Registro Civil, pero en imagen, estética, dignidad y confianza; la vuelta a una cierta normalidad en la atención a los ciudadanos no tendría precio.

Jesús Lens

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