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Monthly Archive for noviembre, 2010

LOS LIBROS DE PLOMO

Queridos, una cita imprescindible. Si ya os citaba para el próximo jueves, a las 19 horas, con Nerea Riesco, como decíamos aquí, el miércoles tenemos otro encuentro necesario, ilustrativo y del más alto nivel, con la literatura histórica más adictiva.

Fernando Martínez Laínez y la recién publicada “Los libros de plomo”.

¿Os lo vais a perder?

Jesús antiplúmbeo Lens

APURADO PERFECTO

Sólo Eduardo me podía cortar el pelo. Llevaba más de veinte años siendo fiel a la misma peluquería, desde que mi madre me llevó allí por primera vez, cuando la abrieron orilla de casa. Después de tanto tiempo, Eduardo siempre sabía cuánto y cómo tenía que cortar, sin necesidad de indicaciones.

Era viernes por la tarde y había mucho bullicio en la peluquería, la mayoría de los clientes, hombres, hablando sobre el reciente Barça-Madrid y la paliza blaugrana. Eduardo cogió la maquinilla y me metió la cuchilla del Dos. Muy, muy corto por los lados. Con las tijeras me emparejó el pelado cuartelero y con la navaja apuró toda la pelusilla de la nuca, dejándola limpia y reluciente, tal y como me mostró orgullosamente en el espejo de mano que se reflejaba en el espejo principal de la peluquería.

Habían quedado un par de pelillos, apenas visibles, en el lado derecho del cuello. Eduardo también se dio cuenta y los quitó con la navaja. Y justo entonces fue cuando me rebanó el cuello y me dejó muerto, degollado, en el sillón de su barbería, todo salpicado de sangre. Nunca llegué a saber el porqué.

Jesús apurado Lens

AUTORRETRATO APÓCRIFO II

Hace unos días poníamos esta imagen, a título de autorretrato apócrifo. Hoy ponemos ésta otra, que también nos retrata, aunque desde otro punto de vista, ¿menos agraciado? Pero literariamente igual de ajustado ;-)

EL SILENCIO SE MUEVE

“El silencio se mueve, me lo explicó mi padre cuando yo era un niño”.

¡Cómo empieza la última novela de Fernando Marías!

Bueno, decir que “El silencio se mueve” es una novela es ser reduccionistas. Porque la narración multimedia más reciente del autor bilbaíno, por ejemplo, se puede empezar a seguir a través de este enlace, sin ir más lejos.

Ayer os comentaba por qué había empezado a leer el libro que acababa de terminar de leer.

Hoy, nos metemos en faena con el libro cuyas primeras páginas acabo de empezar a pasar. ¿Alguien se anima con Marías, y leemos a la par?

Silencio, el silencio. Qué gran sabiduría. Qué grandes lecciones. Qué gran placer. En el silencio.

Jesús Silencioso Lens.

 

PD.- ¿Todavía no has leído esta otra novela de Fernando Marías? “Todo el amor y casi toda la muerte”.

¡Pues ya tardas!

¿POR QUÉ HE LEÍDO EL LIBRO QUE ACABO DE TERMINAR DE LEER?

Porque la librera Negra y Criminal (Paco, Montse… os tengo que contar lo que me ha pasado hoy por culpa de vuestra “maldita” camiseta, que se ha convertido en una prenda mágica) nos mandó esta carta. Y, claro… ¡a ver quién se resiste!

No suelo hablar de los libros que se venden solos, aquellos que casi no necesitan recomendación de la librera o del librero. De aquellos que forman grandes pilas y están en todos partes: quioscos de aeropuerto, grandes superficies de libros y librerías no especializadas. De aquellos que se venden ya solo por el nombre de su autor.

El autor Manuel Rivas (miembro de la Real Academia Galega), escritor, poeta, periodista y ensayista tiene muchísimos seguidores, muchos lectores.

Hay quienes se han acercado a él, a partir de las adaptaciones cinematográficas de sus novelas o relatos: La lengua de las mariposas, dirigida por José Luis Cuerda, El lápiz del carpintero, dirigida por Antón Reixa…

Si hablo de este libro, Todo es silencio de Manuel Rivas, es porque es de aquellos que llegan a Negra y Criminal como novedad y se quedan.

En Negra y Criminal tenemos una mesa con “nuestros libros recomendados”,

Son libros que ya no son “novedad” pero de los que siempre hay una pequeña pila.

Son aquellos que facilitan la tarea a los libreros a la hora de pervertir al nuevo lector y hacerlo adicto a la novela negrocriminal. Cualquier libro de los que esta en la mesa ha pasado la criba del librero y la librera (y algunos de ellos la criba de la historia de la novela negra, y de la novela blanca). Libros como La neblina del ayer de Leonardo Padura, 1280 almas de Jim Thompson (que RBA ha tenido la gentileza de volver a editar después de estar descatalogado durante más de dos años), la trilogia de Marsella de Jean-Claude Izzo: Total Kheops, Churmo y Solea; el casi recién llegado Don Winslow con El poder del perro; El largo adiós de Raymond Chandler; Protesis de Andreu Martín, Un dia volveré, de Juan Marsé; Triste y solitario final de Osvaldo Soriano; Los Mares del Sur de Manuel Vázquez Montalbán, Cronica sentimental en rojo de Francisco González Ledesma; El cartero siempre llama dos veces de James M.Cain ; Domingo Villar y su “simenoniana” La playa de los ahogados y algunos más…no todos los que deberían ser pero sí todos los que caben en la mesa.

Ahora habrá que conseguirle un hueco a otro gallego: Manuel Rivas y su Todo es silencio.

Ahora ya saben el truco, si el libro deja de ser novedad,

si deja de ser “el best seller” negrocriminal de la temporada,

si ustedes lo han comprado en la librería que les resulta más cómoda pero una vez leído lo recomiendan a un amigo y este ya no lo encuentra en otras librerías siempre podrán dirigirle hacia Negra y Criminal ( mientras esta dure) para encontrarlo.

Bien y ahora tras este larguísimo preámbulo les hablo del libro de Rivas y del porqué del título que encabeza estas líneas.

Es curioso, el librero me la recomendó con fervor, quizás por ello, por las muchas expectativas, me extrañó al comenzar su lectura, no entrar en ella desde las primeras páginas. Quizás fue el lenguaje. Demasiado hermoso, la palabra demasiado precisa, la cadencia… Demasiadas frases para subrayar…no sé. Había algo.

Pero perseveré y no me arrepiento.

La novela fue creciendo y no dejó de crecer hasta el final. La novela y sus protagonistas.

Y al terminarla releí de otra manera las veinte primeras páginas.

Conclusión: una novela perfecta.

Si Manuel Rivas no pretendía hacer una novela negra, Todo es silencio es su obra más fallida.

En verdad es la mejor novela negra que he leído en estos últimos meses y me ha sumergido en una atmosfera que no había vuelto a encontrar desde la lectura de la trilogía de Izzo.

Todo es silencio es pues un libro recomendable para todo los fans huérfanos del autor marsellés.

Y vamos con Izzo.

El mar es en la novela de Rivas lo que Marsella es en la de Jean-Claude Izzo.

Fins, Brinco, Chelin y Leda, la de los pies descalzos, son en esta los protagonistas que pierden la inocencia, los jóvenes a quienes las circunstancias les irán conduciendo a diferentes lugares. En parecida manera que Manu, Ugo, Fabio y Lole en la trilogia de Izzo. Lole/ Leda, aquella de la que todos están enamorados.

Y Fabio Montale/ Fins , aquellos que han acabado mal, aquellos que se han convertido en policías.

Hasta aquí las similitudes pero en la novela de Manuel Rivas hay mucho, mucho más. ..

Todo sucede en Brétema, lugar imaginario aunque gallego en estado puro.

Brétama un pueblo al abrigo del viento de las Viudas. Viento de nombre tan inquietante que él sólo merece una novela.

Un pueblo como tantos en Galicia. Galicia, en la que estuvo a punto de consolidarse un poder mafioso con personajes o testaferros, primero del contrabando, y luego del narcotráfico. “Tienen boca, pero no hablan; tienen ojos, pero no ven; tienen oídos, pero no oyen…”

Y muchos más…

Cientos de personajes.

Algunos tan potentes como el de Mariscal, que recuerda más a un Pedro Páramo o un Barrera que a un Corleone. Quizás porque Galicia tiene como México una frontera y esta es una novela de frontera.

Donde hay frontera hay contrabando.

Mariscal, el veterano capo que nos dice: “Tenemos los mejores argumentos para este negocio. Una costa formidable, infinita, llena de escondrijos. Un mar secreto, que nos protege. Y la que está más próxima de los puertos madre. Así que lo tenemos todo. Tenemos costa, tenemos depósitos, tenemos barcos, tenemos hombres. Y lo más importante todavía… ¡Tenemos cojones!”.

Y muchos homenajes: a los westerns que llegaban al salón cinema París-Brétama; a las Escuelas de los Indianos dejadas destruir por la indolencia y que en la novela de Rivas, la de Brétama, se convierte en un personaje más. Unas ruinas “en la que las hiedras que cubren los muros no las resquebrajan, sino que las vendan” y con un gran mapamundi en relieve que cubre todo el suelo. Un mapa con mares tenebrosos, islas y grandes océanos que esconden tesoros y por el que los protagonistas irán trazando el itinerario de sus vidas.

Si además de librera, fuese escritora le tendría dos grandes envidias a Manuel Rivas.

La primera por vivir a menos de 20 km de la Costa da Morte, y de sus percebes.

La segunda por haber escrito desde las entrañas esta excelente novela.

La librera

E-BOOK vs. LIBRO

En el (improbable) caso de que la relación entre el libro electrónico y el libro convencional derivase en una guerra sin cuartel, los guionistas de la genial serie “Modern family” han aportado un inapelable argumento a favor del papel.

Recordemos que lo importante, siempre, es LEER

Jay Prittchet, interpretado por el inefable Ed O´Neill se va a celebrar su cumpleaños con su impresionante mujer, Gloria, a Hawai. El piensa que se van solos y presume frente a la cámara de cómo va a disfrutar sin hacer nada, todo el día tirado, aprovechando para leer un buen puñado de novelas de Robert Ludlum, uno de sus autores de cabecera, cuya bibliografía completa lleva grabada en un flamante libro electrónico.

Estando en la sala de espera del aeropuerto comienzan a aparecer los familiares de Jay. ¿Para felicitarle y despedirle? En absoluto. En un alarde de originalidad, Gloria les ha pagado el billete a todos ellos para que les acompañen en su escapadita.

El pobre Jay empieza a ponerse nervioso cuando ve lo que se le viene encima. Pero el peor momento de todos, el momento que le llevará al bar del aeropuerto a pegarse un whiskazo narcotizante vendrá cuando Manny, el gordito, maduro y encantador hijo de su mujer se siente encima de su e-book, sin querer, por supuesto.

Crack. Siniestro total.

Imposible reparación. Y, una vez en el aeropuerto, a punto de salir el avión… sin sustitución posible.

Es cierto. A un e-book le caben cientos de libros dentro. Pero un rebote, un malsentarse, un golpe impremeditado y… au revoir! Forever.

E-book 0-Libro 1

Jesús Lens.

LA FUERZA DE LA PALABRA

¡Qué nos ha gustado esta foto, que veíamos esta mañana en la prensa del día!

Contemporáneos (2000), instalación de la artista Alicia Martín, incluida en la exposición La fuerza de la palabra. Por desacreditar estas imágenes negativas, de días anteriores. Que amamos los libros. ¡Claro que sí!

Jesús liberado Lens

ACELERÓN

Hay días en que este Blog nos viene dado, hecho y felizmente construido desde fuera. A veces, gracias a imágenes como ÉSTA. Otras, a cuentos como ÉSTOS, del Sacudiendo Letras, cuyo lema para la próxima convocatoria, de finaliza el 12 de diciembre, tras el Puente de la Inmaculada Constitución es:

A veces, veo muertos.

En un máximo de 2.500 caracteres (con espacios). Y ponedle vuestro propio título al cuento, por favor. Envío a jesus.lens@gmail.com

Decía que hay ocasiones en que lo Blog lo hacéis vosotros. Por ejemplo, Silviña, que nos espolea este sábado a través de un mensaje matutino tan interesante como reflexivo:

Hace unos días, revisando unos tests que se usan en selección de Recursos Humanos para valorar “personalidades” me topé con varias cosas curiosas, pero una de ellas me generó el típico “acelerón” sin piedad…

“Si supiera que tiene sólo una semana más de vida, ¿qué es lo primero que haría?”

Silviña, reflexiva, nos instaba a no pensarlo, a no verbalizarlo, si no a ponernos manos a la obra y hacerlo. Porque, como bien dice, anticipando los propósitos de Año Nuevo, hay que vivir la vida -que es para los valientes- porque muchas de las limitaciones nos las ponemos nosotros mismos.

Llueve. Hace frío. Juguemos.

Si ahora mismo te dijeran que te quedaba una semana de vida, ¿qué es lo primero que harías?

Y si no quieres responder, por ser algo más o menos privado e inconfesable, responde a esta otra cuestión: ¿lo vas a intentar, a lo largo de los próximos siete días?

Jesús preguntón Lens & Silviña, action woman.

PD.- ¡Escribid, escribid, malditos! :-D

LA VIDA ES CUENTO

Mi Cuate Pepe, rememorando para qué pueden servir los libros, como decíamos aquí, me recuerda que existe el ejemplo contrario, como demuestra esta foto, que podría estar sacada de tantas y tantas casas… antiguas. Porque los libros, hoy, ya no cotizan como antes. Ni son apreciados como antaño. ¡Ya no somos merecedores de su cariño!

Jesús de pega Lens.

PERDÓN AMIGOS

Hoy os puede sorprender el tono de esta columna, pero es necesaria. En pleno Hocus Pocus de magia, del MagoMigue, pedimos…

Perdón, perdón, perdón. Perdón, querido Esteban, por no estar en la presentación de tu libro, con la quintaesencia de tus emotivas y evocadoras columnas dominicales. Perdón, Pedro, por no acudir a tus charlas y recitales de poesía. Perdón a los amigos de la Academia de las Buenas Letras, a Martín, a Alejo, a Fantasmagoria, a Brígida y a los amigos de ALMED. Perdón por haberos desatendido.

Este fin de semana es mágico

Y, por supuesto, perdón a familiares y amigos a los que, en las últimas semanas, no hago ni caso, dejando emails sin contestar o llamadas de teléfono sin devolver. Perdón por estar ausente y desconectado, pero la verdad es que esto no hay quién lo aguante.

¿Se puede defender una postura y, a la vez, la contraria? Yo creo que sí. A fin de cuentas, yo soy yo y mis contradicciones. Nos pasamos la vida clamando y reivindicando cultura y, sin embargo, el empacho que llevamos desde mitad de octubre ya resulta imposible de digerir. Y de dirigir. ¿Tiene sentido que, entre el puente del Pilar y el de la Inmaculada Constitución se comprima una brutal, inasumible e inabarcable oferta cultural de altísimo nivel mientras que, hasta el final de Febrerillo el loco, esto será un páramo desierto? Y eso, gracias a que Retroback se atreve con el invierno…

En mes y medio he pasado del Festival de Jóvenes Realizadores al de Jazz y, ahora, al Hocus Pocus, tirado en las calles, cines y teatros de la ciudad seis tardes-noches de cada siete. Después, marzo, abril y mayo nos exigirán un nivel de compromiso y exigencia semejante. Groso modo, durante la mitad del año no somos capaces de llegar a todo lo mucho y bueno que hay y la otra mitad hay que sufrirla atrincherados en casa, dado lo raquítico e inane de la oferta lúdico cultural de la ciudad.

¿No es hora de intentar consensuar una agenda única entre todas las instituciones y empresas del mundo de la cultura y los espectáculos para que la oferta se amplíe y se estire lo más posible? Ahora que la crisis ha congelado presupuestos y nos exige imaginación, esfuerzo y compromiso, ¿no sería una inmejorable ocasión para armonizar el calendario y vertebrar las acciones culturales más importantes, en vez de pisarse unas a otras?

Lo que costó, vernos con Martín

Una agenda pública y visible, que permita mostrar una Granada volcada en el arte y la cultura doce meses al año. El turismo y las costumbres sociales han cambiado mucho en estos años y, tanto en lo más crudo del crudo invierno como en ese largo y cálido verano andaluz, hay miles de ciudadanos, de aquí y de fuera, con ganas y necesidad de disfrutar de conciertos, obras de teatro, exposiciones y cine de calidad.

¿Nos arremangamos y nos ponemos manos a la obra de una vez y para siempre? Todos lo agradeceremos. Y nos lo agradecerán.

Jesús Lens Espinosa de los Monteros.