{"id":859,"date":"2008-12-24T00:05:10","date_gmt":"2008-12-23T23:05:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=859"},"modified":"2008-12-24T08:23:11","modified_gmt":"2008-12-24T07:23:11","slug":"estare-bien","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/estare-bien\/","title":{"rendered":"ESTAR\u00c9 BIEN"},"content":{"rendered":"<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt 18pt; text-align: justify;\"><em>Queridos amigos, este mi\u00e9rcoles damos descanso a los Cuaversos de Bit\u00e1cora, cambiando nuestra cita literaria por el tradicional Cuento de Navidad que vengo escribiendo en los \u00faltimos a\u00f1os, y que est\u00e1 en el Cuaderno Especial de IDEAL.<\/em><\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt 18pt; text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt 18pt; text-align: justify;\"><em>Espero que les guste, aprovechando para felicitarles a todos las fiestas y dese\u00e1ndoles una estupenda entrada de a\u00f1o nuevo. Como pr\u00f3logo al cuento, una frase de una pel\u00edcula que, esta noche, proyectan todas\u00a0las cadenas, en glorioso ByN&#8230; <span style=\"color: #ff0000;\">Extra\u00f1o, \u00bfverdad? La vida de cada hombre toca muchas vidas, y cuando uno no est\u00e1 cerca, deja un terrible agujero, \u00bfno es cierto?\u00a0\u00a0<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span><\/span><\/em><\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt 18pt; text-align: justify;\">\u00a0<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt 36pt; text-indent: -18pt; text-align: justify; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt;\"><span style=\"mso-list: Ignore;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>Claro que estoy bien. S\u00ed. No os preocup\u00e9is. Venga. Pasadlo de f\u00e1bula, mujer\u2026 que s\u00ed\u2026 Que no\u2026 venga. Pasad buena noche\u2026 S\u00ed. Ma\u00f1ana hablamos. Claro que s\u00ed.<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">\u00a0<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">Andr\u00e9s no ve\u00eda el momento de que colgara el tel\u00e9fono. Inmensa mujer, su madre, pero qu\u00e9 pesada pod\u00eda llegar a ser. Y la de veces que hab\u00eda tenido una conversaci\u00f3n como \u00e9sa en los \u00faltimos d\u00edas\u2026<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">\u00a0<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">Bebi\u00f3 otro trago de agua. Largo. Le iba a hacer falta estar bien hidratado. Se estir\u00f3 las mallas, negras, y se termin\u00f3 de echar la vaselina en las tetillas y en los sobacos. Se puso la camiseta y, encima, el cortavientos, cogi\u00f3 la peque\u00f1a mochila y sali\u00f3 de casa. En el ascensor puso a cero el cuentakil\u00f3metros y el cron\u00f3metro de su reloj y, en cuanto cruz\u00f3 el portal, ech\u00f3 a correr.<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">\u00a0<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">El fr\u00edo de la noche le cort\u00f3 la cara. Aunque estar\u00edan a unos cuatro o cinco grados, el viento hac\u00eda que la sensaci\u00f3n t\u00e9rmica fuera a\u00fan m\u00e1s fr\u00eda. G\u00e9lida, de hecho. Y eso que apenas pasaban de las diez de la noche. Una noche clara y estrellada, en la que una enorme luna llena asomaba por detr\u00e1s de la monta\u00f1a. Esa monta\u00f1a hacia la que Andr\u00e9s se dirig\u00eda, con paso firme, corriendo a unos modestos pero necesarios cinco minutos el kil\u00f3metro, si quer\u00eda cumplir con el plan y el horario trazados.<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">\u00a0<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">Para Andr\u00e9s, correr ya no era una afici\u00f3n. Era una necesidad: como respirar o beber, calzarse unas zapatillas y echarse a los caminos era un rito diario de obligado cumplimiento del que disfrutaba con la adici\u00f3n del converso. Por eso, acompasada la respiraci\u00f3n, alargando sus zancadas y habiendo roto a sudar, el fr\u00edo, el viento y la oscuridad de la noche s\u00f3lo contribu\u00edan a hacer m\u00e1s especial esa carrera.<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">\u00a0<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">Le resultaba dif\u00edcil que su familia y sus amigos entendieran la inmensa sensaci\u00f3n de libertad que le embargaba cuando sal\u00eda, sobre todo, en condiciones extremas como aqu\u00e9lla. Desafiando sus l\u00edmites, poniendo a prueba su capacidad de superaci\u00f3n, Andr\u00e9s amaba correr casi por encima de cualquier cosa. Despu\u00e9s de varios a\u00f1os de trot\u00f3n voluntarioso y acomodaticio, consigui\u00f3 convertir en aliados al sol que le quemaba la cara o al granizo que azotaba sus piernas, sinti\u00e9ndose igualmente bien cuando el viento pretend\u00eda derribarle o cuando el agua amenazaba con ahogarle de forma inmisericorde.<span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0 <\/span><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span><\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">\u00a0<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">Ya ten\u00eda la monta\u00f1a encima. El Trevenque. El Rey de la baja monta\u00f1a de la Sierra granadina. Un pico de 2.000 metros que se yergue majestuoso, orgulloso, desafiante; hermano peque\u00f1o del Cervino suizo, en medio de un espectacular paraje calizo.<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">\u00a0<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">Para la subida, siguiendo el sendero marcado por el famoso Pino-gu\u00eda, alternaba el correr con el caminar, dado lo pronunciado de la pendiente. Hasta que lleg\u00f3 arriba, con la respiraci\u00f3n cortada y el sudor perl\u00e1ndole la frente. Una on\u00edrica Sierra Nevada se le apreci\u00f3 como salida de un sue\u00f1o, iluminada por la luna llena, proyectando el blanco de la nieve sobre la oscuridad de la noche.<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">\u00a0<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">Se detuvo unos momentos. Abri\u00f3 la mochila y sac\u00f3 un objeto muy particular. Se trataba de una de esas botellitas t\u00edpicas de los minibares de las habitaciones de los hoteles. Tequila Jos\u00e9 Cuervo Reposado. Seguramente no era la bebida indicada para un deportista, m\u00e1xime, cuando a\u00fan le quedaba un largo camino de vuelta. Pero aqu\u00e9lla no era una noche cualquiera. De hecho, ya empezaban a verse los fuegos artificiales en lontananza, a todo su alrededor. Mir\u00f3 su reloj. Las doce. Se bebi\u00f3 el tequila dando doce escuetos sorbitos a la botellita, brindando \u00edntimamente por el a\u00f1o que empezaba, recordando a tantos y tantos amigos repartidos por el mundo.<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">\u00a0<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">S\u00ed. Hab\u00eda pasado las dos \u00faltimas horas de 2008 haciendo lo que m\u00e1s le gustaba. Y arrancar\u00eda el 2009 por el mismo camino. Un camino solitario, libre, escabroso, abrupto, accidentado, incomprendido. \u00bfAbsurdo? Quiz\u00e1. Pero era el camino que hab\u00eda decido tomar en su vida.<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">\u00a0<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #339966;\">Dedicado a mis amigos de Las Verdes,<\/span><\/em><\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #339966;\">en el convencimiento de que ninguno est\u00e1 tan zumbado&#8230; de momento. <\/span><\/em><\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">\u00a0<\/h4>\n<h4 class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\">Feliz Navidad. <span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0<\/span><span style=\"mso-spacerun: yes;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos amigos, este mi\u00e9rcoles damos descanso a los Cuaversos de Bit\u00e1cora, cambiando nuestra cita literaria por el tradicional Cuento de Navidad que vengo escribiendo en los \u00faltimos a\u00f1os, y que est\u00e1 en el Cuaderno Especial de IDEAL. \u00a0 Espero que les guste, aprovechando para felicitarles a todos las fiestas y dese\u00e1ndoles una estupenda entrada de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[245,89,54,31],"class_list":["post-859","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos","tag-cuento-de-navidad","tag-ideal","tag-las-verdes","tag-relatos"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/859","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=859"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/859\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":864,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/859\/revisions\/864"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=859"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=859"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=859"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}