{"id":5279,"date":"2010-03-22T13:35:52","date_gmt":"2010-03-22T12:35:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=5279"},"modified":"2010-03-22T13:35:52","modified_gmt":"2010-03-22T12:35:52","slug":"el-eclipse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/el-eclipse\/","title":{"rendered":"EL ECLIPSE"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>Me dio mucha alegr\u00eda que Ignacio Midore recurriera a este peque\u00f1o cuento de Augusto Monterroso en nuestro Club de Lectura. Por razones obvias y yendo hoy a visitar lugares arqueol\u00f3gicos por los alrededores de Cusco, lo comparto con vosotros, a ver qu\u00e9 os parece. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando fray Bartolom\u00e9 Arrazola se sinti\u00f3 perdido acept\u00f3 que ya nada podr\u00eda salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo hab\u00eda apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topogr\u00e1fica se sent\u00f3 con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir all\u00ed, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la Espa\u00f1a distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al despertar se encontr\u00f3 rodeado por un grupo de ind\u00edgenas de rostro impasible que se dispon\u00edan a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolom\u00e9 le pareci\u00f3 como el lecho en que descansar\u00eda, al fin, de sus temores, de su destino, de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres a\u00f1os en el pa\u00eds le hab\u00edan conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intent\u00f3 algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces floreci\u00f3 en \u00e9l una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Arist\u00f3teles. Record\u00f3 que para ese d\u00eda se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo m\u00e1s \u00edntimo, valerse de aquel conocimiento para enga\u00f1ar a sus opresores y salvar la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Si me mat\u00e1is -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ind\u00edgenas lo miraron fijamente y Bartolom\u00e9 sorprendi\u00f3 la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un peque\u00f1o consejo, y esper\u00f3 confiado, no sin cierto desd\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos horas despu\u00e9s el coraz\u00f3n de fray Bartolom\u00e9 Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los ind\u00edgenas recitaba sin ninguna inflexi\u00f3n de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producir\u00edan eclipses solares y lunares, que los astr\u00f3nomos de la comunidad maya hab\u00edan previsto y anotado en sus c\u00f3dices sin la valiosa ayuda de Arist\u00f3teles.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me dio mucha alegr\u00eda que Ignacio Midore recurriera a este peque\u00f1o cuento de Augusto Monterroso en nuestro Club de Lectura. Por razones obvias y yendo hoy a visitar lugares arqueol\u00f3gicos por los alrededores de Cusco, lo comparto con vosotros, a ver qu\u00e9 os parece. 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