{"id":4315,"date":"2009-11-28T12:29:08","date_gmt":"2009-11-28T11:29:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=4315"},"modified":"2009-11-28T12:39:55","modified_gmt":"2009-11-28T11:39:55","slug":"los-bares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/los-bares\/","title":{"rendered":"LOS BARES"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">De las mejores cosas que trae El Pa\u00eds los s\u00e1bados, una es la columna de Luis Garc\u00eda Montero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace unos d\u00edas, en un bar, comentaba con\u00a0mis amigas que quer\u00eda que mi Cuento de Invierno para IDEAL, este a\u00f1o, transcurriera en un bar. Precisamente, en el granadino Bar Alegr\u00eda, a las espaldas del Teatro Isabel La Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_4318\" aria-describedby=\"caption-attachment-4318\" style=\"width: 147px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0268.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4318\" title=\"Bar Alegr\u00eda Granada\" src=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0268.jpg\" alt=\"Bar Alegr\u00eda\" width=\"147\" height=\"200\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4318\" class=\"wp-caption-text\">Bar Alegr\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>\u00bfPor qu\u00e9? -me preguntaron.<\/li>\n<li>Porque la esencia de la vida se\u00a0encuentra, sobre todo,\u00a0en\u00a0los bares.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ello <em>habl\u00e1bamos<\/em> en <a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=3882\">ESTE<\/a> enlace, por ejemplo. Pero si alguien lo duda, lean, lean al poeta granadino, a nuestro querido Luis, hablando sobre el oto\u00f1o y los bares&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo se parece mucho a un sue\u00f1o intranquilo. Por eso sentimos con frecuencia una condena \u00edntima al vac\u00edo, al malestar, a la extra\u00f1eza, y por eso nos convertimos en ocasiones en monstruos. Despu\u00e9s de un sue\u00f1o intranquilo, Gregorio Samsa, el protagonista de La metamorfosis de Kafka, amaneci\u00f3 convertido en un insecto horrible. Transformaciones de ese tipo no suponen un afloramiento de instintos y terrores profundos, sino una consecuencia del vac\u00edo. Resulta grato enga\u00f1arse con una esencia subjetiva, aunque para defenderla debamos aceptar el infierno. Pero la verdad es que no hay esencias buenas o malas, sino historia, el hacerse y el deshacerse de la nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0513.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4319 aligncenter\" title=\"Bar\" src=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0513.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0513.jpg 400w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0513-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es lo que descubri\u00f3 Antoine de Roquentin, protagonista de La n\u00e1usea de Sartre, en la galer\u00eda de retratos del Museo de Bouville. Grandes padres de la patria, forjadores de la ciudad y de la moral, posaban ante la gloria con sus gestos de severo orgullo. Palpitaba en sus ojos brillantes un anhelo de realidad en estado s\u00f3lido. Pero se trataba de un ejercicio de pura apariencia, de ambici\u00f3n desmentida por la historia. Olivier Bl\u00e9vigne, el diputado m\u00e1s compacto, autor de El deber de castigar, hab\u00eda sido en realidad un piojo, un don nadie que usaba taloneras de caucho para ponerse a la altura de sus discursos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La b\u00fasqueda de mundos s\u00f3lidos suele condenarnos a la ajenidad. Sin embargo, me consta que hay raros momentos de plenitud, momentos de ser y de estar, que nos hacen sentirnos parte de la realidad, fundidos en el ciclo de una existencia natural superior a nuestro desamparo. A veces he tenido la fortuna de vivir tambi\u00e9n esos momentos, y casi todos se los debo al mundo l\u00edquido de la luz y de los bares.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0102.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4320 aligncenter\" title=\"Jazz Bar\" src=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0102.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"348\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0102.jpg 510w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0102-300x208.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Granada es una ciudad definida por el oto\u00f1o. Cuando la luz del atardecer se desti\u00f1e en un violeta alto y profundo, con t\u00edmidos restos de claridad dorada y con intuiciones narrativas que mezclan el rojo y el negro, la ciudad se justifica a s\u00ed misma. Cae una serena emoci\u00f3n, una tranquilidad l\u00edrica, sobre las colinas, los r\u00edos, los edificios nobles y las plazas. Hasta los edificios feos de las calles modernas apuran su oportunidad de belleza, y el paseante se siente convencido por la realidad, forma parte del mundo, un ser legitimado por la luz, una verdad que ocupa su lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misma sensaci\u00f3n de vida en su sitio, de realidad bien colocada, la he sentido en algunos bares. Se agradecen, por supuesto, los bares conocidos, esos bares de siempre, en los que las horas pasan como si estuvi\u00e9semos en un domicilio particular. La alegr\u00eda del alcohol y de los encuentros, de las rutinas elegidas y los rostros c\u00f3mplices, es menos importante que una difusa sensaci\u00f3n de pertenencia. La ciudad se transforma en una realidad propia. El vac\u00edo se aleja de nosotros y se va con las botellas y las copas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0248.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4321 aligncenter\" title=\"Bar Alpujarras\" src=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0248.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"333\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0248.jpg 500w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_0248-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero se agradecen mucho m\u00e1s las sorpresas de los bares en las ciudades extra\u00f1as, porque nos dan amparo igual que la luz del oto\u00f1o, y la sensaci\u00f3n de pertenencia es m\u00e1s amplia, m\u00e1s generosa, hasta convertir en intimidad el mundo extranjero. Descubrir un bar significa querer volver, sentirse parte de una forma de vida, sumergirse en la \u00edntima alegr\u00eda de las repeticiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conservo algunos posavasos de mis bares preferidos, y me gusta encontr\u00e1rmelos por la casa. Surgen entre los libros, en los rincones de las estanter\u00edas, como recuerdos de amparo y como incitaciones para el regreso. Un bar puede ser una ciudad. En tardes de lluvia o de fr\u00edo, en noches de calor y humedad, con el cansancio de los kil\u00f3metros y las incertidumbres, con la impaciencia de la piel libre o el pulso del coraz\u00f3n triste, los bares me han regalado a veces un lugar, un sentimiento de pertenencia. Cuando bebo solo en casa, levanto la copa por todos los clientes de mis bares preferidos. Ellos me han ayudado a comprender el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_02011.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4322 aligncenter\" title=\"Bar\" src=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_02011.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_02011.jpg 300w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2009\/11\/_02011-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs, o no es para brindar largamente, un art\u00edculo como \u00e9ste?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas Lens. Un irredento, pero sano barfly.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PD.- Adem\u00e1s, hay otra buena raz\u00f3n para que esto de los bares me interesa ahora tanto, pero de eso, ya hablaremos m\u00e1s adelante&#8230; \ud83d\ude09<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De las mejores cosas que trae El Pa\u00eds los s\u00e1bados, una es la columna de Luis Garc\u00eda Montero. \u00a0 Hace unos d\u00edas, en un bar, comentaba con\u00a0mis amigas que quer\u00eda que mi Cuento de Invierno para IDEAL, este a\u00f1o, transcurriera en un bar. 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