{"id":35084,"date":"2026-09-29T07:24:26","date_gmt":"2026-09-29T06:24:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=35084"},"modified":"2026-09-29T07:25:10","modified_gmt":"2026-09-29T06:25:10","slug":"crimen-bajo-la-tramontana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/crimen-bajo-la-tramontana\/","title":{"rendered":"Crimen bajo la tramontana"},"content":{"rendered":"\n<p>La novela empieza fuerte. \u201cLa muerte ha convertido a la mujer desnuda en una mara\u00f1a de azules: el de las u\u00f1as, el de los labios, el del ojo derecho, tercamente abierto. Es joven, hermosa y yace bocarriba sobre la madera gris de un muelle\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Crimen-bajo-la-tramontana-def.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"399\" height=\"501\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Crimen-bajo-la-tramontana-def.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-35085\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Crimen-bajo-la-tramontana-def.jpeg 399w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Crimen-bajo-la-tramontana-def-239x300.jpeg 239w\" sizes=\"auto, (max-width: 399px) 100vw, 399px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Y la autora, Mireia Garc\u00eda Contreras, acierta al explicar que la mujer muerta tiene las piernas hundidas en un mar que, a aquellas horas del amanecer \u201cparece plata sucia\u201d. Nada buc\u00f3lico, que la tramontana ha estado soplando toda la noche.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>De inmediato conoceremos a Cecilia Soler, tambi\u00e9n en el agua, bocabajo. \u201cRizos rubios oscilan desmadejados a su alrededor, como tent\u00e1culos de una medusa\u201d. Y no les cuento m\u00e1s sobre un thriller mediterr\u00e1neo en el que se entrelazan la culpa, el deseo y la memoria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>O s\u00ed. Venga. D\u00e9jenme que les adelante lo siguiente, tal y como nos cuentan desde la propia editorial, la siempre apasionante Salamandra, atesoradora de perlas como \u00e9sta. \u201cCuando el cuerpo de una mujer aparece flotando en el puerto de Palam\u00f3s, Cecilia Soler, expolic\u00eda y vecina de una cala del Empord\u00e0, se promete mantenerse al margen. Pero cuando Marc Vila, su excompa\u00f1ero en los mossos, se enfrenta a una investigaci\u00f3n sin salida, la subinspectora que lleva dentro vuelve a despertar. Entre caf\u00e9s y clases de lat\u00edn con su vecina Aurelia, una anciana observadora e ir\u00f3nica, noches de insomnio frente al mar y secretos que huelen a gasoil y sal, Cecilia se ve arrastrada a una trama donde nada encaja: un centro de yoga con demasiadas sombras, un hotel de lujo perdido entre vi\u00f1edos y un grupo de personajes que esconden m\u00e1s de lo que muestran\u201d. Y ya est\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy adictiva esta novela en la que el factor humano y la geograf\u00eda se dan la mano de la ciencia. La forense y tambi\u00e9n la qu\u00edmica. Les confieso que no hab\u00eda le\u00eddo nada de Mireia Garc\u00eda Contreras y ya la tengo en mi top. Nacida en Barcelona en 1974, es licenciada en Sociolog\u00eda por la UAB, tiene un m\u00e1ster en Periodismo por la UB y el diploma de posgrado de Especializaci\u00f3n en la Ense\u00f1anza de la Escritura Creativa, impartido conjuntamente por la Universidad de Alcal\u00e1 y Escuela de Escritores.<\/p>\n\n\n\n<p>Con una prosa precisa y preciosa, Mireia nos adentra en la mara\u00f1a de relaciones cruzadas de un lugar aparentemente paradis\u00edaco. Pero ya sabemos c\u00f3mo termin\u00f3 lo del Para\u00edso b\u00edblico, \u00bfverdad? Un entorno en el que conviven los nativos con los turistas y que da lugar a situaciones como \u00e9sta: \u201cdos hombres setentones, curtidos por a\u00f1os de sol, disfrutan de un esmorzar de fortilla; dos mesas m\u00e1s all\u00e1, una pareja de turistas\u2026 se entrega a un brunch. Los primeros, locales, comen tortilla de escalivada, anchoas, calamares con cebolla confitada, pan con tomate y beben vino tinto. Los segundos, avocado toast, huevos revueltos y zumo de naranja. \u00a1La vida misma!<\/p>\n\n\n\n<p>En el centro de una investigaci\u00f3n policial y parapolicial, lo viejo y lo nuevo, los odios \u2018retestinaos\u2019. Y junto a ellos, la importancia de la lectura de los cl\u00e1sicos a la hora de resolver conflictos. Porque adem\u00e1s de ser muy culta y escribir divinamente, Mireia Garc\u00eda Contreras tiene un gran sentido del humor. Negro, por supuesto. Que la situaci\u00f3n personal y familiar de su protagonista no es f\u00e1cil. Ni la profesional, que la tienen apartada de su puesto por un qu\u00edtame all\u00e1 esos detallicos. Lo que no ha perdido es su instinto: \u201csi hay algo c\u00e9lebre en el cuerpo de los Mossos es la capacidad de la subinspectora Cecilia Soler para darles un giro a los acontecimientos a partir de lo que parec\u00eda una nimiedad\u201d. Y ya s\u00ed me callo. \u00a1Lean, lean y hablamos!<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Lens &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La novela empieza fuerte. \u201cLa muerte ha convertido a la mujer desnuda en una mara\u00f1a de azules: el de las u\u00f1as, el de los labios, el del ojo derecho, tercamente abierto. 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