{"id":35015,"date":"2026-09-01T08:26:11","date_gmt":"2026-09-01T07:26:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=35015"},"modified":"2026-09-01T08:26:52","modified_gmt":"2026-09-01T07:26:52","slug":"arqueologia-en-clave-negro-criminal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/arqueologia-en-clave-negro-criminal\/","title":{"rendered":"Arqueolog\u00eda en clave negro-criminal"},"content":{"rendered":"\n<p>Estos d\u00edas confundo lecturas y no s\u00e9 si tengo entre manos la novela o el peri\u00f3dico. Porque ha querido la casualidad que el final de agosto en que se ha producido el robo del conocido y valios\u00edsimo Tesoro de Villena me haya pillado leyendo \u2018Los malos muertos\u2019, de Elisabeth Anglarill publicada por la editorial Siruela.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Los-malos-muertos.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"363\" height=\"550\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Los-malos-muertos.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-35016\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Los-malos-muertos.jpeg 363w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Los-malos-muertos-198x300.jpeg 198w\" sizes=\"auto, (max-width: 363px) 100vw, 363px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>La novela comienza con una sorpresiva aparici\u00f3n, en absoluto \u00e1urea. En 2012, el hallazgo de unos restos \u00f3seos en las ruinas de Emp\u00faries sacude a la poblaci\u00f3n costera de L\u2019Escala. Vale que estemos en un yacimiento de tiempos de los griegos y por el que tambi\u00e9n pasaron los romanos, pero la presencia de unos botones m\u00e1s o menos modernos y del capuch\u00f3n de una pluma hace que de dichos restos se haga cargo la Polic\u00eda en vez de los arque\u00f3logos. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y no va a ser una investigaci\u00f3n f\u00e1cil, que en una osamenta \u201cno hay ni huellas dactilares ni nada. Queda bien poco de lo que fue. Aqu\u00ed la verdad se esfum\u00f3 hace tiempo\u201d, se\u00f1alar\u00e1 el forense, que \u201cprafraseaba una sentencia cl\u00e1sica de la investigaci\u00f3n criminal\u00edstica\u201d. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo peor para las investigadoras al mando es que al poco tiempo aparece un segundo cuerpo en la playa. Y \u00e9ste, desde luego, no es un resto arqueol\u00f3gico. No hay duda ah\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La agente Alex Sabell se encuentra inmersa en una investigaci\u00f3n que, por haces del destino, terminar\u00e1 afect\u00e1ndole personalmente, no en vano, ella es nativa de L\u2019Escala. Y ver\u00e1 c\u00f3mo el pasado se empieza a filtrar en el presente. Y es que, muchas veces, lo que pas\u00f3 entre ayer y antes de ayer condiciona el aqu\u00ed y el ahora. Por doloroso y extra\u00f1o que pueda parecer. Y ser.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2018Los malos muertos\u2019 es una fascinante novela que combina lo polic\u00edaco con lo hist\u00f3rico. Porque tambi\u00e9n nos trasladaremos a 1912, cuando la ilusi\u00f3n de Mateu Mercader, un joven arque\u00f3logo reci\u00e9n llegado a las excavaciones de Emp\u00faries, se desvanece al descubrir que los m\u00e1s descarados expolios est\u00e1n a la orden del d\u00eda. \u00bfSe pondr\u00e1 del lado de los que se enriquecen con el tr\u00e1fico de piezas hist\u00f3ricas o har\u00e1 lo posible por ponerle fin? Porque cada pieza extra\u00edda del yacimiento y alrededores ser\u00e1 objeto de codicia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfVen lo que les dec\u00eda? Que la pulsi\u00f3n por el tr\u00e1fico de restos arqueol\u00f3gicos lleva de triste \u2018actualidad\u2019 desde hace d\u00e9cadas. Siglos, incluso.<\/p>\n\n\n\n<p>A estos personajes hay que sumar a J\u00e9r\u00f4me Tolbert, un comisario franc\u00e9s prejubilado que andaba haciendo pr\u00e1cticas de arqueolog\u00eda por la zona y que no dudar\u00e1 en apuntarse a una de las investigaciones. Parad\u00f3jicamente, a la en apariencia menos interesante: la del muerto de d\u00e9cadas atr\u00e1s. \u00bfPero y si precisamente ah\u00ed radicara parte de lo que pasa ahora?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Elisabeth-Anglarill.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"644\" height=\"362\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Elisabeth-Anglarill-644x362.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-35017\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Elisabeth-Anglarill-644x362.jpeg 644w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Elisabeth-Anglarill-300x169.jpeg 300w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Elisabeth-Anglarill-768x432.jpeg 768w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Elisabeth-Anglarill.jpeg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Y no deja de ser una feliz coincidencia: Tolbert \u201cse pregunt\u00f3 por qu\u00e9 estaba estudiando arqueolog\u00eda y no filosof\u00eda, sociolog\u00eda o cer\u00e1mica. \u00bfSe enga\u00f1aba a s\u00ed mismo? No pod\u00eda investigar m\u00e1s casos porque estaba prejubilado, pero pod\u00eda ser detective de la historia. Al fin y al cabo, era lo m\u00e1s cercano que se le ocurr\u00eda a una investigaci\u00f3n criminal. Se requer\u00eda la misma combinaci\u00f3n de observaci\u00f3n, precisi\u00f3n, perseverancia e intuici\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La investigaci\u00f3n de unos cr\u00edmenes cometidos en un entorno arqueol\u00f3gico en plena excavaci\u00f3n le permite a la escritora, Elisabeth Anglarill, que tambi\u00e9n es periodista y guionista llevarnos de viaje en el tiempo y en el espacio. De hecho, ya tengo Emp\u00faries y el Alto Ampurd\u00e1n como destino viajero apuntado, que tambi\u00e9n quiero visitar Girona. Por lo hist\u00f3rico y monumental, pero tambi\u00e9n por lo baloncest\u00edstico y gastron\u00f3mico. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Empuries.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"644\" height=\"273\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Empuries-644x273.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-35018\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Empuries-644x273.jpeg 644w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Empuries-300x127.jpeg 300w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Empuries.jpeg 687w\" sizes=\"auto, (max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero de eso hablamos otro d\u00eda. Ahora, a entregarse a \u2018Los malos muertos\u2019 para seguir disfrutando del verano lector.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Lens&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estos d\u00edas confundo lecturas y no s\u00e9 si tengo entre manos la novela o el peri\u00f3dico. Porque ha querido la casualidad que el final de agosto en que se ha producido el robo del conocido y valios\u00edsimo Tesoro de Villena me haya pillado leyendo \u2018Los malos muertos\u2019, de Elisabeth Anglarill publicada por la editorial Siruela. 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