{"id":34814,"date":"2026-05-25T18:31:06","date_gmt":"2026-05-25T17:31:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=34814"},"modified":"2026-05-25T18:31:17","modified_gmt":"2026-05-25T17:31:17","slug":"salvador-perpina-en-estado-de-gracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/salvador-perpina-en-estado-de-gracia\/","title":{"rendered":"Salvador Perpi\u00f1a en estado de gracia"},"content":{"rendered":"\n<p>Dig\u00e1moslo alto y claro: \u2018El prisionero de la planta 15\u2019 acabar\u00e1 siendo, ya lo es por derecho propio, uno de los libros del a\u00f1o. Y es que su autor, el imperial Salvador Perpi\u00f1\u00e1 est\u00e1 en estado de gracia. Les confieso que cuando Salva me dijo que ten\u00eda un \u2018noir\u2019 entre manos, pegu\u00e9 un bote de alegr\u00eda. \u00a1Con lo que me gusta c\u00f3mo escribe, desde sus cuentos a sus joyitas en Facebook!<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/El-prisionero-de-la-planta-15.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"185\" height=\"272\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/El-prisionero-de-la-planta-15.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34815\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 he tardado tanto en escribir sobre esta novela, que lleva unas semanas disponible en librer\u00edas? Porque la le\u00ed con tal ansia y arrebato que no me acuerdo de parte de la trama y quer\u00eda releerla. Pero no me hace falta para recomend\u00e1rsela vivamente, aunque la dejo en una de las baldas de mi covacha destinada a \u201clo que tienes que leer s\u00ed o tambi\u00e9n; de nuevo o por primera vez\u201d. Y es que pueden creerme cuando les digo que estoy muy contento de haber olvidado partes de la trama. As\u00ed, su relectura ser\u00e1 casi como la primera vez. \u00bfPuede haber algo m\u00e1s bonito?<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00e9jenme, eso s\u00ed, que les desvele las 12 palabras que desencadenan la acci\u00f3n. \u201cNecesito que vengas a verme. Quiero que encuentres a mi hija. Virginia\u201d. Estamos en el Madrid de 1966 y el receptor de dicha \u2018invitaci\u00f3n\u2019 es V\u00edctor Cano, excombatiente de la Divisi\u00f3n Azul, antiguo investigador privado y morfin\u00f3mano. Un ser vamp\u00edrico que vive como un recluso en un apartamento del m\u00edtico Edificio Espa\u00f1a. Con sus treinta ascensores, tres mil ventanas y cuatro mil puertas, el coloso de la arquitectura franquista es para \u00e9l un ser con vida propia. Como lo ser\u00e1 para quienes leemos la novela y quedamos prisioneros de la extraordinaria prosa de Perpi\u00f1\u00e1.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y de una trama de profundo aliento chandleriano, as\u00ed se lo avanzo. Pero no se lo explico. Espero que Salva se anime a participar en la pr\u00f3xima edici\u00f3n de Granada Noir, el festival multidisciplinar patrocinado por Cervezas Alhambra, y lo hablamos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Perm\u00edtanme, eso s\u00ed, que les siga dejando miguitas de pan en el camino a su librer\u00eda m\u00e1s cercana: el protagonista \u201cs\u00f3lo contar\u00e1 con la ayuda de Estela, una joven actriz de provincias sin suerte. N\u00e1ufragos ambos en una ciudad inclemente, se lanzar\u00e1n a un viaje alucinado por el submundo de las bandas callejeras de la \u00e9poca y los salones donde se respira el poder\u201d, nos dice la contraportada del libro.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por si fuera poco\u2026 \u201cen el interior del laberinto, V\u00edctor se enfrentar\u00e1 a un secreto perturbador que pondr\u00e1 en cuesti\u00f3n todo lo que hasta entonces hab\u00eda cre\u00eddo saber sobre s\u00ed mismo\u201d. Y es que, desde los tiempos de Edipo, toda investigaci\u00f3n que se precie acaba llevando al investigador a descubrirse a s\u00ed mismo. Y lo que encuentra, muchas veces, no es plato de gusto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hace unas semanas, en apasionante conversaci\u00f3n con nuestro compa\u00f1ero Jos\u00e9 Enrique Cabrero, Perpi\u00f1\u00e1 dec\u00eda lo siguiente sobre \u2018El prisionero de la planta 15\u2019: \u201cEsto es un thriller, una novela de g\u00e9nero. Pero tambi\u00e9n hay otra novela oculta debajo&#8230; Quiero decir, creo que provocar\u00e1 un gran placer al lector de g\u00e9nero, se sentir\u00e1 entretenido y satisfecho; pero, a la vez, a un lector con otras inquietudes, tal vez m\u00e1s literarias, tambi\u00e9n le dar\u00e1 otro tipo de satisfacci\u00f3n\u201d. \u00a1Y tanto que s\u00ed!<\/p>\n\n\n\n<p>Como tantas otras veces, apenas les he contado nada de la trama. \u00a1Ni falta que hace! Termino con un p\u00e1rrafo que me parece maravilloso por lo que dice y c\u00f3mo lo dice: \u201cV\u00edctor se sinti\u00f3 inc\u00f3modo ante el lujo que lo rodeaba; no era un lujo mensurable en dinero, era un lujo de generaciones\u201d. Y podr\u00eda seguir. Pero prefiero esperar a compartir unos tercios con Salva y que sea \u00e9l quien lea c\u00f3mo siguen esas l\u00edneas. \u00a1Salud y enhorabuena!<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Lens<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dig\u00e1moslo alto y claro: \u2018El prisionero de la planta 15\u2019 acabar\u00e1 siendo, ya lo es por derecho propio, uno de los libros del a\u00f1o. Y es que su autor, el imperial Salvador Perpi\u00f1\u00e1 est\u00e1 en estado de gracia. 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