{"id":34727,"date":"2026-03-31T08:25:51","date_gmt":"2026-03-31T07:25:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=34727"},"modified":"2026-03-31T08:26:02","modified_gmt":"2026-03-31T07:26:02","slug":"leer-a-matsumoto-es-imprescindible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/leer-a-matsumoto-es-imprescindible\/","title":{"rendered":"Leer a Matsumoto es imprescindible"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando cerr\u00e9 las p\u00e1ginas de la muy adictiva \u2018Punto cero\u2019, publicada por Libros del Asteroide, una pregunta me taladraba la mente: \u00bfpor qu\u00e9 demonios no habr\u00e9 le\u00eddo antes a Seicho Matsumoto? Y es que hablamos de uno de los maestros del noir japon\u00e9s y, al menos esta novela que comentamos hoy, es una aut\u00e9ntica maravilla.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Punto-cero-novela.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"644\" height=\"1014\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Punto-cero-novela-644x1014.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34728\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Punto-cero-novela-644x1014.jpeg 644w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Punto-cero-novela-191x300.jpeg 191w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Punto-cero-novela.jpeg 762w\" sizes=\"auto, (max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Nacido en 1909 y fallecido en 1992, Matsumoto fue periodista, como tantos grandes autores de g\u00e9nero negro antes que \u00e9l, y escritor autodidacta. Ni estudi\u00f3 la secundaria ni fue a la universidad, pero ley\u00f3 lo que no est\u00e1 en los escritos. De hecho, ley\u00f3 tanto que lleg\u00f3 a leer libros prohibidos. Y es que le pill\u00f3 de lleno la II Guerra Mundial, durante la que el gobierno japon\u00e9s censur\u00f3 las novelas polic\u00edacas por considerarlas entre antipatri\u00f3ticas y decadentes. Eufemismos de \u2018muy yanquis\u2019, para qu\u00e9 vamos a enga\u00f1arnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribi\u00f3 cuentos y algunas de sus primeras novelas se publicaron por entregas. Matsumoto, al que tambi\u00e9n le gusta la historia, dej\u00f3 el periodismo y se centr\u00f3 en su carrera como escritor, entreg\u00e1ndose tanto al noir como a la ficci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Matsumoto-scaled.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"644\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Matsumoto-644x450.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34729\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Matsumoto-644x450.jpeg 644w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Matsumoto-300x210.jpeg 300w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Matsumoto-768x536.jpeg 768w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Matsumoto-1536x1073.jpeg 1536w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Matsumoto-2048x1430.jpeg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Al leer \u2018Punto cero\u2019 se nota esa querencia por la geograf\u00eda de su pa\u00eds. Matsumoto cuenta la b\u00fasqueda de Kenichi, un hombre desaparecido justo despu\u00e9s de casarse con una mujer diez a\u00f1os m\u00e1s joven. Estamos en Tokio, a finales de los a\u00f1os cincuenta del pasado siglo, y los c\u00f3nyuges no se conoc\u00edan demasiado, que su matrimonio fue \u2018concertado\u2019 por intermediaci\u00f3n de un casamentero. As\u00ed, la protagonista, Teiko, mientras sigue el rastro de su marido desaparecido, averiguar\u00e1 muchas cosas de su vida que no sab\u00eda. \u00a1Y conocer\u00e1 de cerca a algunos de sus compa\u00f1eros de trabajo y a parte de su familia! Todo un descubrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se titula as\u00ed la novela, \u2018Punto cero\u2019? Por supuesto, no se lo revelo. \u00a1Faltar\u00eda m\u00e1s! No es tanto por el spoiler cuanto por lo bonito y evocador que resulta averiguarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00e9jenme, en compensaci\u00f3n, que transcriba un peque\u00f1o p\u00e1rrafo que nos permite situarnos. \u201cLa guerra termin\u00f3 hace m\u00e1s de una d\u00e9cada\u2026 Pero las cosas cambian tan deprisa que diez a\u00f1os es una eternidad. Los j\u00f3venes de hoy en d\u00eda, sobre todo los adolescentes, ya no saben nada de la posguerra\u201d. \u00a1Ejem! Y es que la herida que dej\u00f3 la II Guerra Mundial en Jap\u00f3n sigue supurando, a pesar del \u00bfmucho? tiempo transcurrido desde la rendici\u00f3n nipona.<\/p>\n\n\n\n<p>De \u2018Punto cero\u2019 me ha gustado todo, empezando por la investigaci\u00f3n que emprenden las autoridades y siguiendo por la que Teiko lleva por su cuenta. Y me ha encantado la resoluci\u00f3n del caso, muy sorprendente, en el mejor sentido de la expresi\u00f3n, sin que me haya sentido \u2018estafado\u2019 al final. Vamos, que el culpable no es el mayordomo, por tirar de un cl\u00e1sico.<\/p>\n\n\n\n<p>Y me ha fascinado el Jap\u00f3n de Matsumoto. Tanto, que me apetece mucho visitarlo. El pa\u00eds. Por ejemplo, este acantilado que trae ciertos poemas a la memoria de un personaje. \u201cEn ese preciso instante, el mar engull\u00f3 el sol y la oscuridad empez\u00f3 a adue\u00f1arse del paisaje. El agua se ensombreci\u00f3 y s\u00f3lo se ve\u00edan los colmillos blancos de las olas defendiendo la bah\u00eda\u201d. \u00a1Maravilla de traducci\u00f3n de Marina Bornas!<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que hay mucho de tel\u00farico en \u2018Punto cero\u2019, que la naturaleza est\u00e1 muy presente en toda la narraci\u00f3n. Y no solo como marco incomparable, sino que desempe\u00f1a un papel importante en la trama.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Matsumoto-El-castillo-de-arena-.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"644\" height=\"362\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Matsumoto-El-castillo-de-arena--644x362.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-34730\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Matsumoto-El-castillo-de-arena--644x362.webp 644w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Matsumoto-El-castillo-de-arena--300x169.webp 300w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Matsumoto-El-castillo-de-arena--768x432.webp 768w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Matsumoto-El-castillo-de-arena-.webp 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Estoy repasando las notas que tom\u00e9 mientras le\u00eda la novela y me encanta descubrir las muchas posibilidades que iba ofreciendo Matsumoto, la cantidad de puertas que dejaba abiertas y de ventanas a las que nos invitaba a&nbsp;asomarnos. \u00a1Y todo bien, oigan!<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Lens &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando cerr\u00e9 las p\u00e1ginas de la muy adictiva \u2018Punto cero\u2019, publicada por Libros del Asteroide, una pregunta me taladraba la mente: \u00bfpor qu\u00e9 demonios no habr\u00e9 le\u00eddo antes a Seicho Matsumoto? 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