{"id":34622,"date":"2026-02-03T09:10:18","date_gmt":"2026-02-03T08:10:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=34622"},"modified":"2026-02-03T09:10:30","modified_gmt":"2026-02-03T08:10:30","slug":"una-enigmatica-doble-desaparicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/una-enigmatica-doble-desaparicion\/","title":{"rendered":"Una enigm\u00e1tica doble desaparici\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Pensaba que iba a tardar m\u00e1s en escribir esta entrada, pero he acabado la novela tan entusiasmado que no quiero dejar pasar m\u00e1s tiempo sin recomendarles vivamente la lectura de un libro que ya les presentaba la semana pasada: \u2018La doble desaparici\u00f3n de Abril del Pino\u2019, de Marina SanMart\u00edn, uno de los primeros lanzamientos del a\u00f1o de la colecci\u00f3n Black de la editorial Salamandra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/La-doble-desaparicion.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"623\" height=\"1000\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/La-doble-desaparicion.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34623\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/La-doble-desaparicion.jpeg 623w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/La-doble-desaparicion-187x300.jpeg 187w\" sizes=\"auto, (max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Si se acuerdan, les compart\u00eda el manifiesto hecho p\u00fablico por \u201cel Rame-Tep, que es multitud, un ej\u00e9rcito de lectores hartos de la endogamia y la autocomplacencia en la literatura\u201d. Y que contin\u00faa as\u00ed: \u201cEstamos hartos de la hipocres\u00eda. Estamos hartos de la indulgencia. Estamos hartos de la basura literaria que se presenta como una joya. De que se trate al lector como a los cerdos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y contra eso lucharemos, para liberar a la ficci\u00f3n criminal de la mediocridad, la biso\u00f1ez y el oportunismo de los farsantes\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Son muy heavy metal esos del Rame-Tep, un club de lectura negro-criminal cibern\u00e9tico que una vez al a\u00f1o celebra una cena muy especial. Pero antes de la cena, hablemos de la madrile\u00f1a librer\u00eda Las Palabras M\u00e1gicas, especializada en catas literarias que combinan libros y gastronom\u00eda. Y sigamos con el Rame-Tep, que su palabra es ley: lo que sus integrantes dicen que hay que leer es lo que se lee. Y decir que sus diagn\u00f3sticos literarios en redes se hacen virales es quedarse cortos. \u201cLas rese\u00f1as que escrib\u00edan eran implacables e hirientes\u2026 y prend\u00edan el fuego de linchamientos y pol\u00e9micas que, como incendios dif\u00edciles de controlar, ard\u00edan en la red durante d\u00edas, dejando a su paso un panorama desolador\u201d.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como colof\u00f3n al a\u00f1o lector, el Rame-Tep organiza una cena presencial, como dec\u00edamos, a la que invitan a una luminaria de la novela negra y en la que todas y todos se cubren el rostro con m\u00e1scaras venecianas, muy a lo Kubrick y \u2018Eyes Wide Shut\u2019. La cena de final de 2024 se celebr\u00f3, precisamente, en la librer\u00eda Las Palabras M\u00e1gicas. Y la invitada de honor fue la c\u00e9lebre escritora de novela negra Abril del Pino.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 hablo en pasado? Porque una vez terminada la cena, el grupo de disolvi\u00f3. Pero de Abril no se supo una palabra m\u00e1s, que tampoco atend\u00eda llamadas ni se encontraba en su domicilio. Su agente literaria, preocupada por esa singular desaparici\u00f3n, la denunci\u00f3 en comisar\u00eda. Y el oficial Pontones, boc\u00f3n y verborreico, se vio obligado, en una fecha tan inoportuna como el 30 de diciembre, a molestar a Jos\u00e9 Manuel Castillo, su superior, que pasaba la Navidad en el pueblito de Brig\u00fcelillos de la Sierra con su madre, su mujer y sus gemelos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La primera visita de la Polic\u00eda es a Las Palabras M\u00e1gicas, claro. Su due\u00f1a, \u00c1gata Caball\u00e9, y su compa\u00f1ero librero, el muy \u00e1crata Bergman; les reciben con la cortes\u00eda debida, a pesar de que encaran los primeros d\u00edas de enero con la perspectiva de los Reyes Magos, temporada alta en la librer\u00eda, atestada de potenciales compradores de regalos literarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en cuanto se hace p\u00fablica la desaparici\u00f3n de la escritora, una legi\u00f3n de ac\u00e9rrimos lectores acampa en los exteriores de Las Palabras M\u00e1gicas. Todo ello contribuir\u00e1 a complicar una investigaci\u00f3n que debe comenzar por la identificaci\u00f3n de los miembros del Rame-Tep y que, por culpa de la aparici\u00f3n de una edici\u00f3n muy especial de \u2018Ca\u00f1as y barro\u2019, de Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez, obligar\u00e1 a la Polic\u00eda a desplazarse a Valencia. Porque, si han atendido al t\u00edtulo de nuestra novela, no es la primera vez que Abril del Pino desaparece. Y hasta aqu\u00ed podemos contar\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Lens<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pensaba que iba a tardar m\u00e1s en escribir esta entrada, pero he acabado la novela tan entusiasmado que no quiero dejar pasar m\u00e1s tiempo sin recomendarles vivamente la lectura de un libro que ya les presentaba la semana pasada: \u2018La doble desaparici\u00f3n de Abril del Pino\u2019, de Marina SanMart\u00edn, uno de los primeros lanzamientos del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34622","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34622"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34624,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34622\/revisions\/34624"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}