{"id":34421,"date":"2025-09-15T15:55:49","date_gmt":"2025-09-15T14:55:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=34421"},"modified":"2025-09-15T15:56:00","modified_gmt":"2025-09-15T14:56:00","slug":"como-se-cuenta-la-muerte-ajena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/como-se-cuenta-la-muerte-ajena\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo se cuenta &#8216;La muerte ajena&#8217;"},"content":{"rendered":"\n<p>El punto de vista, de nuevo. Hace unas semanas les recomendaba ver la pel\u00edcula \u2018Weapons\u2019, una de las mejores del a\u00f1o, en la que la narraci\u00f3n fragmentada era clave para su disfrute.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Esta tarde, el Club de lectura y cine de Granada Noir se re\u00fane en Librer\u00eda Picasso, la primera cita lectora del curso, y c\u00f3mo cuenta Claudia Pi\u00f1eiro lo que pasa en su poli\u00e9drica novela, \u2018La muerte ajena, publicada por la editorial Alfaguara, ser\u00e1 uno de los puntos fueres de la discusi\u00f3n. Y de la conversaci\u00f3n, tambi\u00e9n. Que de todo habr\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/La-muerte-ajena.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"631\" height=\"1000\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/La-muerte-ajena.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34422\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/La-muerte-ajena.jpeg 631w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/La-muerte-ajena-189x300.jpeg 189w\" sizes=\"auto, (max-width: 631px) 100vw, 631px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Todo comienza cuando Ver\u00f3nica Balda, exitosa periodista radiof\u00f3nica, al terminar uno de sus programas, se entera de que una joven ha ca\u00eddo de un quinto piso en el barrio de Recoleta, Buenos Aires. Qu\u00e9dense con dos palabras: periodista y caer.<\/p>\n\n\n\n<p>Claudia Pi\u00f1eiro adopta en \u2018La muerte ajena\u2019 el estilo period\u00edstico. O, mejor dicho, diferentes estilos period\u00edsticos. Y narrativos, tambi\u00e9n. Porque la historia de Juliana Guti\u00e9rrez y su ca\u00edda se contar\u00e1 desde puntos de vista incluso contradictorios y a partir de propuestas narrativas distintas. Unos, por ejemplo, insistir\u00e1n en el concepto de \u2018ca\u00edda\u2019. Otros incluir\u00e1n una nueva variable que incluye verbos como \u2018empujar\u2019, \u2018lanzar o \u2018arrojar\u2019. \u201cComo es una constante en este programa, intentamos manejarnos con informaci\u00f3n, se sabe lo que se sabe, de eso trata el periodismo\u201d, leemos al principio de la novela.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Que Juliana cay\u00f3 desde un quinto piso es una verdad objetiva e incuestionable. Pero el buen periodismo no debe, no puede quedarse ah\u00ed. Igual que novela negra m\u00e1s exigente. La primera pregunta, siempre esencial, tratar\u00e1 el porqu\u00e9. \u00bfPor qu\u00e9 cay\u00f3, Juliana? Una pregunta que te lleva inmediatamente a las siguientes: cu\u00e1ndo, c\u00f3mo y de qu\u00e9 manera. Y, por fin, el qui\u00e9n. Siempre el qui\u00e9n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSe cay\u00f3 Juliana o la empujaron? Un tema que cobra mayor importancia a\u00fan al saberse que el apartamento en que se encontraba pertenece a un importante y conocido empresario argentino, poseedor de una gran fortuna. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Inciso: a Ver\u00f3nica, todo este asunto le va a afectar particularmente ya que, como pronto sabremos, Juliana es su hermana. A pesar de llevar otro apellido. Y no contamos nada m\u00e1s de su relaci\u00f3n. Ni de sus vidas, que Pi\u00f1eiro nos las ir\u00e1 desvelando poco a poco y es parte del disfrute. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un momento dado de \u2018La muerte ajena\u2019, el periodismo, la narraci\u00f3n en forma de cr\u00f3nica rigurosa y basada en hechos ciertos y constatados, se convertir\u00e1 en otra cosa. Porque, como dec\u00edamos al principio, los hechos son los hechos\u2026 pero tambi\u00e9n la forma de contarlos. \u201cSi ese material lo tomaba un escritor de ficci\u00f3n y encaraba el trabajo como un texto \u2018basado en hechos reales\u2019, un h\u00edbrido generoso que pusieron tan de moda las series de streaming, la cosa pod\u00eda ser no s\u00f3lo m\u00e1s sencilla, sino, incluso, m\u00e1s interesante\u201d, sostendr\u00e1 uno de los personajes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Inciso-pregunta, de nuevo: \u00bfy si la forma de contarlos alterara los hechos? \u00bfAfecta la observaci\u00f3n de la realidad a la propia realidad? \u00bfLa transforma, su mera interpretaci\u00f3n? El relato y esas zarandajas, ya saben. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que Pi\u00f1eiro, a la vez que nos cuenta una historia, nos habla del aqu\u00ed y el ahora m\u00e1s rabiosamente contempor\u00e1neo. A la hora de seguir desarrollando la historia de Juliana, \u201cyo votaba por la serie basada en hechos reales y Ver\u00f3nica por el documental. A todas luces, la serie ganaba en ritmo, en tensi\u00f3n narrativa, en composici\u00f3n de personajes. Ver\u00f3nica dec\u00eda que el documental ganaba en verdad. Pero \u00bfa qui\u00e9n le importa hoy la verdad cuando se trata de contar una historia? \u00bfA qui\u00e9n le importa la verdad, a secas?\u201d. Para darle una y mil vueltas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Lens<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El punto de vista, de nuevo. 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