{"id":34229,"date":"2025-05-06T07:38:49","date_gmt":"2025-05-06T06:38:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=34229"},"modified":"2025-05-06T07:38:56","modified_gmt":"2025-05-06T06:38:56","slug":"crisalida-terror-gotico-alpujarreno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/crisalida-terror-gotico-alpujarreno\/","title":{"rendered":"&#8216;Cris\u00e1lida&#8217;, terror g\u00f3tico alpujarre\u00f1o"},"content":{"rendered":"\n<p>Desde que Kafka nos aterrorizara con el peor despertar de la historia de la literatura, cada vez que abro los ojos por la ma\u00f1ana temo no ser yo. Hubo un tiempo en que lo que me daba pavor era precisamente lo contrario: seguir siendo yo mismo. Pero eso lo tengo superado. M\u00e1s o menos. Creo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Crisalida-Fernando-Navarro.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"340\" height=\"340\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Crisalida-Fernando-Navarro.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34231\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Crisalida-Fernando-Navarro.jpeg 340w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Crisalida-Fernando-Navarro-300x300.jpeg 300w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Crisalida-Fernando-Navarro-150x150.jpeg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cDespierta ni\u00f1a despierta, escucho la voz grave del Capit\u00e1n, y desde entonces despierto y me envuelve la niebla de los bosques donde me mataron cuando yo ten\u00eda doce a\u00f1os y no ten\u00eda nombre porque de ni\u00f1a no tuve nombre porque mi padre, al que llam\u00e1bamos el Capit\u00e1n, no nos puso nombre a ninguno\u201d. As\u00ed comienza la impresionante, aterradora y salvaje novela \u2018Cris\u00e1lida\u2019, de Fernando Navarro, publicada por Impedimenta, esa editorial que convierte en obra de arte cada libro que sale de su imprenta. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no. No deb\u00eda ser el Capit\u00e1n. As\u00ed lo explica Navarro en el segundo p\u00e1rrafo de la novela: \u201cNo puede ser su voz porque \u00e9l nunca me llam\u00f3 ni\u00f1a o dijo ni\u00f1a o mi vida o criaturica o beb\u00e9 o nena o mi dulce o mi amor, ni pens\u00f3 que yo fuera una ni\u00f1a porque ya no lo \u00e9ramos, no \u00e9ramos ni\u00f1os, \u00e9ramos sus soldados, sus juguetes, sus esclavos, sus disc\u00edpulos, sus mu\u00f1ecos\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente se podr\u00e1 empezar mejor una novela, pero ahora mismo no se me ocurre c\u00f3mo. Por Fernando Navarro siento pasi\u00f3n desaforada desde que le\u00ed su \u2018Malaventura\u2019 hace ahora tres a\u00f1os, espoleado por un titular de IDEAL que firmaba mi querido y admirado Jos\u00e9 Enrique Cabrero: \u201c\u2018Malaventura\u2019, un western con aires de Tarantino en una Granada entre Sergio Leone y Garc\u00eda Lorca\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces he escrito con desafuero sobre aquella colecci\u00f3n de relatos encadenados escritos en andaluz. En andaluz de aqu\u00ed. Del oriente. Esa modalidad de andaluz que hablamos la mayor\u00eda de ustedes y yo y que, cuando salimos fuera, suena tan peculiar. \u201c\u00a1La vin qu\u00e9 acento!\u201d, nos dicen. Despu\u00e9s llegaron los guiones de \u2018Segundo premio\u2019, una de las pel\u00edculas del a\u00f1o pasado, y de \u2018Tierra de nadie\u2019, uno de los exitazos de taquilla de este 2025. De todo ello les hemos ido dando cumplida informaci\u00f3n en IDEAL.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>He aplazado el placer de leer \u2018Cris\u00e1lida\u2019 hasta tener horas por delante. Sab\u00eda que, en cuanto la empezara, s\u00f3lo querr\u00eda permanecer sumergido en sus p\u00e1ginas. Buscaba, tambi\u00e9n, posibles noches de insomnio en las que mantener la luz encendida sin agobios o preocupaciones. Porque intu\u00eda que \u2018Cris\u00e1lida\u2019 me iba a quitar el sue\u00f1o. Como as\u00ed ha sido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La novela de Fernando Navarro comienza en el Sanatorio de tuberculosos de la Alfaguara, un lugar al que nos llevaban de excursi\u00f3n en EGB y\/o BUP y que despertaba algunos de nuestros fantasmas. Y despu\u00e9s est\u00e1 La Alpujarra, convertida en aut\u00e9ntico territorio m\u00edtico, escenario de un g\u00f3tico sure\u00f1o que ya nos avanz\u00f3 Adelaida Garc\u00eda Morales con \u2018El silencio de las sirenas\u2019, otra novela cuya lectura me marc\u00f3 profundamente hace muchos a\u00f1os ya. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una Alpujarra en la que hay bosques de secuoyas y desde la que se vislumbra La Monta\u00f1a del Tigre. Una Alpujarra fuera del tiempo y el espacio a la que el Capit\u00e1n arrastra a Madreselva, su mujer, y a sus hijos sin nombre hasta que se pierde su rastro. \u201cLas monta\u00f1as nos hab\u00edan tragado y no iban a expulsarnos. No hasta que no quedaran ni huesos que digerir\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s terror\u00edfica y m\u00e1s grana\u00edna, \u2018Cris\u00e1lida\u2019 no puede ser. Los botellines de Alhambra contribuyen a fijarla en el territorio, por cierto. Y nos queda el habla. Pero de eso hablamos en un par de semanas, cuando Navarro venga a la Feria del Libro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Lens&nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde que Kafka nos aterrorizara con el peor despertar de la historia de la literatura, cada vez que abro los ojos por la ma\u00f1ana temo no ser yo. Hubo un tiempo en que lo que me daba pavor era precisamente lo contrario: seguir siendo yo mismo. Pero eso lo tengo superado. M\u00e1s o menos. Creo. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":34231,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34229","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Crisalida-Fernando-Navarro.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34229","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34229"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34229\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34232,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34229\/revisions\/34232"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34231"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34229"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34229"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34229"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}