{"id":33079,"date":"2023-06-09T10:29:00","date_gmt":"2023-06-09T09:29:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=33079"},"modified":"2023-06-12T10:41:57","modified_gmt":"2023-06-12T09:41:57","slug":"ajustar-cuentas-con-el-pasado-gracias-a-la-gastronomia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/ajustar-cuentas-con-el-pasado-gracias-a-la-gastronomia\/","title":{"rendered":"Ajustar cuentas con el pasado gracias a la gastronom\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Lo \u00fanico que me sale escribir esta semana en la Gastrobit\u00e1cora es de un libro maravilloso que me he bebido con la deliciosa ligereza de un rosado y que me ha sabido a gazpacho en una t\u00f3rrida tarde de verano, a potaje de invierno mientras nieva ah\u00ed fuera.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/ajustar-cuentas-con-el-pasado-gracias-a-la-gastronomia\/taberna-kamogawa\/\" rel=\"attachment wp-att-33080\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-33080\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Taberna-Kamogawa-194x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"194\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Taberna-Kamogawa-194x300.jpeg 194w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Taberna-Kamogawa-644x994.jpeg 644w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Taberna-Kamogawa-768x1186.jpeg 768w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Taberna-Kamogawa-995x1536.jpeg 995w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Taberna-Kamogawa.jpeg 1100w\" sizes=\"auto, (max-width: 194px) 100vw, 194px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hablo de \u2018Los misterios de la taberna Kamogawa\u2019, del escritor japon\u00e9s Hisashi Kashiwai. Cuando vi que mezclaba lo gastron\u00f3mico con lo detectivesco me abalanc\u00e9 sobre ella sin mirar nada m\u00e1s. De esa mixtura s\u00f3lo pod\u00edan salir cosas buenas.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo marida lo gastron\u00f3mico con lo detectivesco, m\u00e1s all\u00e1 de Carvalho y su pasi\u00f3n por la comida? A trav\u00e9s de un despacho de investigaciones gastron\u00f3micas anexo a la taberna que da t\u00edtulo a la novela. De hecho, su due\u00f1o, Nagare, un antiguo polic\u00eda retirado, y su hija Koishi llevan adelante ambos negocios de forma paralela.<\/p>\n<p>Todo comenz\u00f3 con un misterioso anuncio en una popular revista gastron\u00f3mica de Jap\u00f3n en la que, de forma escueta, se anunciaba la referida agencia de investigaciones gastron\u00f3micas. \u00bfEn qu\u00e9 consiste? En encontrar platos del pasado que el cliente ans\u00eda recuperar. Un guiso materno. Unos sencillos espaguetis a la napolitana o un sushi de caballa. Platos con una significaci\u00f3n especial que han quedado grabados en la memoria gustativa del cliente y que, con el paso de los a\u00f1os, no ha conseguido olvidar. Ni volver a probar. Platos compartidos con una persona especial. O que supusieron un antes y un despu\u00e9s en su vida, qui\u00e9n sabe por qu\u00e9 raz\u00f3n.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u2018Los misterios de la taberna Kamagawa\u2019 contiene seis cap\u00edtulos con una estructura parecida. Un cliente entra en la taberna tras una ardua b\u00fasqueda, que el establecimiento no es f\u00e1cil de encontrar. Y antes de pasar a la agencia, prueba el Omakase que ofrece Nagare: una selecci\u00f3n de platos del chef que sirve para mostrar el contenido de su propuesta gastron\u00f3mica.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/ajustar-cuentas-con-el-pasado-gracias-a-la-gastronomia\/hisashi-kashiwai\/\" rel=\"attachment wp-att-33081\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-33081\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/hisashi-kashiwai-300x283.webp\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"283\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/hisashi-kashiwai-300x283.webp 300w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/hisashi-kashiwai.webp 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el despacho, explica lo que recuerda del plato que desea recuperar: d\u00f3nde y cu\u00e1ndo lo prob\u00f3, qu\u00e9 ingredientes piensa que pod\u00eda tener, sus aromas y colores. Koishi le preguntar\u00e1 por el restaurante y el entorno. Por el viaje hasta el lugar de la comida o el almuerzo. Por la compa\u00f1\u00eda. Por lo que pas\u00f3 antes o despu\u00e9s. Cualquier detalle que sirva a Nagane, despu\u00e9s, para elaborar exactamente el mismo plato que recuerda el cliente.<\/p>\n<p>Dos semanas despu\u00e9s, el cliente vuelve a la taberna y prueba el plato. \u00bfLo habr\u00e1 conseguido clavar Nagane? En caso afirmativo: \u00bfc\u00f3mo lo ha hecho? Lo iremos sabiendo a trav\u00e9s de una narraci\u00f3n sencilla y elegante, morosa y muy, muy emocionante. Porque detr\u00e1s de cada plato hay una historia y su ingrediente principal es el tiempo, la memoria. Platos sazonados \u201ccon el condimento de la nostalgia\u201d, como dice el protagonista, \u201caderezados con sus recuerdos\u201d. Platos con alma. Y es que el ingrediente principal de la taberna Kamogawa es la emoci\u00f3n del reencuentro con los sabores perdidos en nuestra memoria.<\/p>\n<p><span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n no se ha vuelto a encontrar con su madre o su abuela al comer unas croquetas que le recordaban vagamente a las que ellas preparaban primorosamente? Proust ya nos ense\u00f1\u00f3 que el simple bocado a una magdalena puede propiciar una interminable cascada de recuerdos y \u2018Los misterios de la taberna Kamogawa\u2019 nos hace disfrutar con la b\u00fasqueda de sabores perdidos.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Jes\u00fas Lens<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/twitter.com\/Jesus_Lens\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-32647 alignleft\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/00000-Twitter.jpg\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"47\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo \u00fanico que me sale escribir esta semana en la Gastrobit\u00e1cora es de un libro maravilloso que me he bebido con la deliciosa ligereza de un rosado y que me ha sabido a gazpacho en una t\u00f3rrida tarde de verano, a potaje de invierno mientras nieva ah\u00ed fuera.\u00a0 Hablo de \u2018Los misterios de la taberna [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[16338,21],"tags":[21154,16321,21526,20667,21528,21529,21527],"class_list":["post-33079","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-gourmet","category-negra-y-criminal","tag-cozy-noir","tag-editorial-salamandra","tag-gastrobiacora","tag-gastrobitacora","tag-hisashi-kashiwai","tag-investigaciones-gastronomicas","tag-los-misterios-de-la-taberna-kamogawa"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33079","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33079"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33079\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33083,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33079\/revisions\/33083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}