{"id":3290,"date":"2009-08-26T08:06:47","date_gmt":"2009-08-26T07:06:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=3290"},"modified":"2009-08-26T08:15:50","modified_gmt":"2009-08-26T07:15:50","slug":"el-beso-del-viajero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/el-beso-del-viajero\/","title":{"rendered":"EL BESO DEL VIAJERO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Dedicado a Silvia y su Caracolillo, <\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>a punto de emprender un precioso y emocionante viaje.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Con todo cari\u00f1o.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Hoy publica IDEAL este cuento, El Beso del Viajero, tambi\u00e9n dedicado a qui\u00e9nes estos d\u00edas van y vienen por esos mundos, viajando, en el mes n\u00f3mada por excelencia. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La leyenda del conocido como Beso del Viajero est\u00e1 documentada, por primera vez, en la tradici\u00f3n cristiana de las Cruzadas, aunque en realidad hunde sus ra\u00edces en el pasado m\u00e1s remoto ya que, desde que el hombre es hombre, se ha embarcado en peligrosos y complicados viajes que le han hecho evolucionar, desarrollarse y llegar a convertirse en lo que hoy es.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuenta la historia que un ni\u00f1o llamado David Delacroix se enrol\u00f3 en una de las expediciones militares que, desde el sur de Francia, partieron hacia Tierra Santa para librar a Jerusal\u00e9n del poder de los infieles. En el a\u00f1o 1212, despu\u00e9s de que varias Cruzadas anteriores hubieran fracasado, se desat\u00f3 una especie de fiebre o locura seg\u00fan la cu\u00e1l, en la ra\u00edz de las derrotas cristianas estaba la falta de pureza e inocencia de los cruzados, de forma que \u00fanicamente un ej\u00e9rcito de soldados puros estar\u00eda capacitado para reconquistar Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese momento de efervescencia puritana, surgi\u00f3 un predicador de s\u00f3lo doce a\u00f1os de edad que organiz\u00f3 la que se llamar\u00eda Cruzada de los Ni\u00f1os, en la que miles de imberbes partieron de Francia para iniciar una traves\u00eda mar\u00edtima que les habr\u00eda de llevar a Tierra Santa. En realidad, la mayor\u00eda nunca lleg\u00f3 siquiera a desembarcar en sus puertos de destino, dado que los capitanes de los barcos prendieron a los ni\u00f1os y los vendieron como esclavos por diferentes puntos del norte de \u00c1frica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de esos ni\u00f1os fue el peque\u00f1o David, que dar\u00eda con sus huesos, junto al de otro pu\u00f1ado de jovenzuelos, en una des\u00e9rtica ciudad perdida de Mauritania, construida en adobe, de la que era imposible escapar, sencillamente, porque no hab\u00eda a d\u00f3nde ir, una vez traspasados los gruesos muros que la defend\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nacido en la h\u00fameda y verde Breta\u00f1a, David crey\u00f3 morir cuando lo arrojaron al secarral en que resid\u00eda el s\u00e1trapa que le hab\u00eda comprado como esclavo. Pero siendo tan joven como vitalista y entusiasta, no se dej\u00f3 invadir por la desesperanza y, casi sobre la marcha, empez\u00f3 a discurrir la forma de escapar de all\u00ed y volver a casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pobres chicos que le acompa\u00f1aban en su encierro, sin embargo, s\u00ed se mostraron mayormente tristes y abatidos. Y David decidi\u00f3 aprovecharse de ello: a trav\u00e9s de sus ojos vivaces, de la chispa de su mirada, se gan\u00f3 la confianza de la se\u00f1ora de la casa, que no pod\u00eda soportar el aspecto de corderos al borde del deg\u00fcello del resto de los nuevos esclavos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David se convirti\u00f3 en el favorito de la se\u00f1ora, erigi\u00e9ndose en el preceptor de sus hijos y, como recompensa por su trabajo, esfuerzo y dedicaci\u00f3n, ten\u00eda permiso para comer los mejores manjares y beber toda el agua que se le antojara. Adem\u00e1s, ten\u00eda acceso a la peque\u00f1a, pero completa biblioteca del se\u00f1or. No por casualidad, cuando estaba solo, subrepticiamente, se dedic\u00f3 a estudiar con ah\u00ednco los libros de geograf\u00eda de la zona y, sobre todo, los mapas que se\u00f1alaban en qu\u00e9 puntos hab\u00eda agua, d\u00f3nde las caravanas podr\u00edan abastecerse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta que, un d\u00eda, se sinti\u00f3 preparado para emprender la fuga. Como bien sab\u00eda David, escapar de la estancia no era complicado. La vigilancia m\u00e1s estrecha se hac\u00eda sobre los establos en que se albergaban los camellos que se empleaban para el transporte de personas y mercanc\u00edas por el desierto. Sencillamente, nadie en su sano juicio emprender\u00eda el camino a pie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, sin embargo, las ganas de huir de David estaban por encima de cualquier juicio, prudencia o fr\u00edo an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n. Por eso, cuando cay\u00f3 la noche m\u00e1s oscura sobre el desierto, una de esas noches sin luna en las que nada se ve a un metro de distancia y sin haberles avisado previamente, para evitar delaciones, el aguerrido muchacho bret\u00f3n convoc\u00f3 a sus compa\u00f1eros de infortunio y les alent\u00f3 a fugarse con \u00e9l. Quiz\u00e1 por la sorpresa, seguramente por la rapidez en que se vieron obligados a tomar la decisi\u00f3n, todos aceptaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin titubeos, mostr\u00e1ndose seguro de s\u00ed mismo, David condujo a los chicos a trav\u00e9s del desierto, alej\u00e1ndose lo suficiente de las v\u00edas de comunicaci\u00f3n establecidas en los mapas como para no ser descubiertos por sus captores, pero manteniendo un rumbo fijo y paralelo a las mismas, caminando de noche y descansando de d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mejor alimentado que los dem\u00e1s, a medida que los rigores del camino empezaron a pesar en el \u00e1nimo de los j\u00f3venes en marcha, David se sent\u00eda en la obligaci\u00f3n de alentarles, animarles y convencerles de seguir adelante. Por eso era habitual verle acercar sus labios a sus o\u00eddos y susurrarles palabras de apoyo, apelando al recuerdo de sus familias y sus lugares de origen. Y cada vez que hac\u00eda ese gesto, era como si depositara un beso en la mejilla de los esforzados cruzados del desierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabiendo que, si iban al primer pozo de los se\u00f1alados en los mapas caravaneros se encontrar\u00edan all\u00ed a sus captores, esperando tranquilamente a prenderles, David condujo a su ej\u00e9rcito de derrotados infantes, directamente, al segundo de los abrevaderos. A nadie se le habr\u00eda ocurrido pensar que dicha idea fuese siquiera planteable ni, desde luego, remotamente ejecutable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, sin embargo, paso a paso, palabra a palabra; los que parec\u00edan ni\u00f1os demostraron ser m\u00e1s fuertes y duros que los m\u00e1s talludos guerreros del desierto. Y gracias a esas palabras que David dejaba caer en los o\u00eddos de sus compa\u00f1eros, a esos aparentes besos viajeros que depositaba cari\u00f1osamente en sus mejillas; consiguieron arribar al segundo pozo, donde se encontraron con una caravana de comerciantes que, impresionados y conmovidos por la gesta de los Ni\u00f1os Cruzados, les acogieron y protegieron como si fueran sus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando los j\u00f3venes arribaron a Francia y regresaron a sus localidades de origen, todos contaron c\u00f3mo consiguieron sobrevivir gracias a aquellas palabras, a aquellos besos que David les iba dando cuando las cosas se pon\u00edan mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces, cuando un viajero se aprestaba a iniciar su periplo, la gente que le quer\u00eda y le apreciaba le cog\u00eda en un aparte y, d\u00e1ndole los \u00faltimos consejos, bendiciones y parabienes de forma \u00edntima y silenciosa, sellaba su despedida depositando sus labios, con ternura, en su mejilla, d\u00e1ndole ese Beso del Viajero que ya es leyenda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un beso noble. Bienintencionado, cari\u00f1oso y cargado de sentido. Un beso para bendecir el camino del viajero. \u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas Lens Espinosa de los Monteros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dedicado a Silvia y su Caracolillo, a punto de emprender un precioso y emocionante viaje. 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