{"id":31172,"date":"2021-07-03T12:32:05","date_gmt":"2021-07-03T11:32:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=31172"},"modified":"2021-07-03T12:42:02","modified_gmt":"2021-07-03T11:42:02","slug":"estas-dispuesto-a-morir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/estas-dispuesto-a-morir\/","title":{"rendered":"\u00bfEst\u00e1s dispuesto a morir?"},"content":{"rendered":"<p>\u2014<i>\u00a1Gar\u00e7on!<\/i><\/p>\n<p>No es que Michael supiera franc\u00e9s, que apenas lo chapurreaba, es que le encantaba hacerse notar.<\/p>\n<p>\u2014<i>\u00a1Gar\u00e7on, s\u2019il vous pla\u00eet!<\/i> Una <i>bi\u00e9re<\/i> para m\u00ed y otra para mi compa\u00f1ero. Y un par de chupitos de whiskey, para acompa\u00f1arlas. Uno bueno, \u00bfeh? Que a un irland\u00e9s no se la dan con queso.<\/p>\n<p>Tampoco es que fuera irland\u00e9s, que hab\u00eda nacido en Kansas, pero le encantaba hacerse pasar por quien no era. Michael se volvi\u00f3 hacia su interlocutor y acerc\u00f3 su rostro hacia \u00e9l, por encima de la mesa. Por un momento, James pens\u00f3 que iba a besarle en la boca, pero no.<\/p>\n<p>\u2014Los camareros m\u00e1s soberbios del mundo son los parisinos. Desprecian a los clientes con la irritable dignidad de los pr\u00edncipes destronados. Hay que saber tratarlos. T\u00fa, f\u00edjate en m\u00ed.<\/p>\n<p>Michael susurr\u00f3 esas palabras como si estuviera cont\u00e1ndole un secreto trascendental. James, por una vez, callaba. Y observaba. Y sonre\u00eda, con esa mueca apenas perceptible que, sin embargo, resultaba enigm\u00e1tica y seductora, mostr\u00e1ndose a trav\u00e9s de la tupida barba en la que escond\u00eda su rostro.<\/p>\n<p>Brindaron, apuraron los chupitos de un trago y se bebieron la mitad de las cervezas, de un sorbo.<\/p>\n<p>Entonces fue James quien se aproxim\u00f3 a su interlocutor. Esta vez era \u00e9l qui\u00e9n parec\u00eda poseer un secreto de estado llamado a cambiar el rumbo de la pol\u00edtica internacional.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPodremos probarla?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEsta misma noche?<\/p>\n<p>\u2014Hoy no. Quiero que Pam nos acompa\u00f1e y a\u00fan anda tocada. Ma\u00f1ana o pasado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Claro que s\u00ed, hombre! \u00bfPor qui\u00e9n me tomas? Una promesa es una promesa.<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hey Mac! Dile a Pam c\u00f3mo se llamaba el garito \u00e9se en que estuvimos la otra noche\u2026<\/p>\n<p>\u2014Joder, James, tienes unas cosas\u2026 Cuando el jodido Hemingway no ten\u00eda nada que escribir, se sentaba en La Closerie des Lilas a esperar la llegada de las musas. O de las putas, que para Pap\u00e1 eran m\u00e1s o menos lo mismo. Y cuando a Henry Miller se le bajaba la libido, all\u00ed iba a mirarles las tetas a las camareras, entre el tr\u00f3pico de c\u00e1ncer y el de capricornio.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, pero \u00e9ste es mejor. Mucho mejor.<\/p>\n<p>Pamela, Michael y James estaban en el \u201cLe Vieux Moli\u00e8re, uno de los bares con m\u00e1s solera de Par\u00eds desde que abriera sus puertas, a mitad del siglo XIX. Un local peque\u00f1o y oscuro, en que apenas entraba la luz del exterior. Un bar discreto, al que se acced\u00eda a trav\u00e9s de la rec\u00f3ndita puerta de una calle secundaria de Les Halles. Dentro del reservado apenas se escuchaba el ruido de las obras del colosal Centro Beaubourg que el presidente de la rep\u00fablica francesa se hab\u00eda empe\u00f1ado en levantar en aquel barrio, despu\u00e9s de echar abajo el antiguo mercado de abastos para construir nada menos que el edificio de a Bolsa.<\/p>\n<p>\u2014Todo cambia. Nada es.<\/p>\n<p>A Michael le gustaba ponerse filos\u00f3fico mientras ejecutaba la maniobra, a salvo de miradas indiscretas.<\/p>\n<p>\u2014Por cierto, James, \u00bfqu\u00e9 te pareci\u00f3 su separaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Acababa de poner el terr\u00f3n de az\u00facar sobre la cuchara, agujereada, y se dispon\u00eda a verter el agua, casi congelada, sobre la bebida que reposaba en el fondo del vaso. Un l\u00edquido misterioso, inquietantemente verde.<\/p>\n<p>\u2014Aqu\u00ed cay\u00f3 como un bombazo. \u00bfY en casa? \u00bfC\u00f3mo lo vivisteis en casa? \u2014insisti\u00f3 Michael.<\/p>\n<p>\u2014Una conmoci\u00f3n, sin duda. Pero, \u00bfqu\u00e9 quieres que diga yo? Llega un momento en que la convivencia se hace imposible y resulta empobrecedora. Cuando se alcanza ese punto, \u00a1puerta! Cada uno por su lado. Es lo mejor.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Pero no deja de resultar triste que\u2026<\/p>\n<p>En ese momento se abri\u00f3 la puerta del reservado y un hombrecillo mayor, con el pelo canoso y blandiendo airadamente un bast\u00f3n, interrumpi\u00f3 a los tres amigos, sorprendidos por la s\u00fabita aparici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 demonios se cree usted que est\u00e1 haciendo, Michael? \u00bfNo le gusta a usted definirse como hijo del salvaje oeste? Pues vaya mariconada que se trae entre manos, si me permiten la licencia. \u00a1Quite, quite y d\u00e9jeme a m\u00ed!<\/p>\n<p>Admirados por la en\u00e9rgica disposici\u00f3n de aquel aparentemente fr\u00e1gil anciano, Michael, Pam y James se echaron instintivamente hacia atr\u00e1s, dej\u00e1ndole hacer.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Fran\u00e7oise, trae lo que t\u00fa y yo sabemos que falta en esta mesa! \u2014grit\u00f3 el reci\u00e9n llegado mientras se acomodaba junto a la mesa.\u2014 Me llamo Jes\u00fas. Jes\u00fas Garc\u00eda. Al juntaletras de Michael lo conozco desde hace tiempo y usted es el famoso Jim, pero usted\u2026<\/p>\n<p>\u2014Pamela<\/p>\n<p>\u2014Encantado, Pamela.<\/p>\n<p>Mientras hac\u00edan las presentaciones, el due\u00f1o del local hab\u00eda dejado sobre la mesa un frasco de cristal transparente que, sin etiquetas o marcas de ning\u00fan tipo, conten\u00eda un l\u00edquido trasl\u00facido. Jes\u00fas lo tom\u00f3 en sus manos y verti\u00f3 el l\u00edquido sobre el az\u00facar. A continuaci\u00f3n sac\u00f3 una caja de cerillas de su chaqueta y prendi\u00f3 fuego a la bebida. Apenas se apagaron las llamas, se llev\u00f3 el vaso a los labios y trag\u00f3 el contenido, de un trago.<\/p>\n<p>\u2014A esta forma de beber la absenta se la conoce como el m\u00e9todo gitano. La otra, la parisina, es la forma cl\u00e1sica de tomarla, pero creo que a ninguno de los que nos sentamos en esta mesa nos gusta el clasicismo, precisamente. \u00bfO me equivoco?<\/p>\n<p>Jes\u00fas se expresaba en un ingl\u00e9s m\u00e1s que correcto, lo que tranquiliz\u00f3 a un James que, de otra forma, no habr\u00eda sabido c\u00f3mo tratar con aquel tipo, una aut\u00e9ntica leyenda que no hac\u00eda sino crecer con el paso del tiempo. No era habitual que James se pusiera nervioso. Pero llevaba mucho tiempo esperando aquel encuentro. Y, por fin, all\u00ed estaban.<\/p>\n<p>\u2014Pero, disc\u00falpenme, que entr\u00e9\u00a0como elefante en cacharrer\u00eda, que decimos en Espa\u00f1a, y les interrump\u00ed su conversaci\u00f3n. \u00bfDe qu\u00e9 hablaban?<\/p>\n<p>\u2014De la separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Claro! La separaci\u00f3n\u2026 \u00a1c\u00f3mo no! Yo, la verdad, siempre he preferido a los Rolling. Igual que usted, \u00bfverdad, Jim? \u00bfO me equivoco?<\/p>\n<p>Y todos prorrumpieron en estruendosas carcajadas, brindando una vez m\u00e1s con una absenta preparada al modo gitano.<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p><b>\u2014<\/b>\u00a1Qu\u00e9 raz\u00f3n ten\u00edas, Jes\u00fas! Esa Alhambra es algo incre\u00edble. El monumento\u2026 \u00a1y la cerveza! No s\u00e9 la de litros que habremos bebido. Y la gente de La Z\u00edngara, encantadora. \u00a1Nos hicieron sentir como en casa y apenas nos dieron el co\u00f1azo! Pam y yo conseguimos pasar varios d\u00edas en Granada, esencialmente, recorriendo los palacios \u00e1rabes. Y en las cuevas del Sacromonte. Con los gitanos. Aunque esos gitanos tuyos no saben nada de quemar la absenta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY Marruecos?<\/p>\n<p>\u2014Tambi\u00e9n. All\u00ed empec\u00e9 a escribir, otra vez. \u00a1Buena lana, buena marihuana y agua fresca!<\/p>\n<p>Y los cuatro amigos volvieron a re\u00edr, retomando la conversaci\u00f3n justo donde la hab\u00edan dejado unas semanas atr\u00e1s, en el mismo reservado del Viejo Moli\u00e9re, bebiendo la prohibida absenta verdosa que hab\u00eda conducido a Pam y a James a Par\u00eds. La m\u00edtica absenta, los poetas simbolistas franceses, el empe\u00f1o de Michael\u2026 y huir del marem\u00e1gnum en que se hab\u00eda convertido su vida en los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas sigui\u00f3 preguntando:<\/p>\n<p>\u2014Entonces, \u00bfest\u00e1s dispuesto a hacerlo? Ten en cuenta que es algo duro, muy duro. Lo digo por experiencia. No solo dejar\u00e1s atr\u00e1s tu pa\u00eds y tu vida como la has conocido hasta ahora, sino tambi\u00e9n a tu familia y a tus amigos m\u00e1s cercanos. Una vez que des el paso, ser\u00e1 algo irreversible. Como se dice en las novelas de esp\u00edas, una vez que cruces la l\u00ednea, no habr\u00e1 vuelta atr\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 lo hiciste t\u00fa?<\/p>\n<p>\u2014Porque, de no haberlo hecho, me habr\u00edan matado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo pod\u00edas haber escapado, como hicieron tantos otros republicanos? A Francia, a M\u00e9xico o a los propios Estados Unidos\u2026<\/p>\n<p>\u2014Podr\u00eda. De hecho, en tu pa\u00eds estaba destinado como diplom\u00e1tico un buen amigo de entonces, Fernando de los R\u00edos. Y yo ya hab\u00eda estado antes en Nueva York. Me hubiera resultado relativamente sencillo, pero nadie hubiera entendido esa hu\u00edda. Me habr\u00edan masacrado, literaria y moralmente hablando, si me hubiera marchado de aquella Espa\u00f1a en guerra.<\/p>\n<p>\u2014Pero luego, todo se olvida. Mira ese director vuestro, el surrealista. Bu\u00f1uel. \u00a1Ah\u00ed lo tienes de vuelta en Espa\u00f1a! Se le llen\u00f3 la boca proclamando que jam\u00e1s volver\u00eda mientras hubiera una dictadura, pero no ha dudado en irse a filmar su \u00faltima pel\u00edcula a\u00a0Toledo \u00a1Y con todos los permisos y bendiciones del r\u00e9gimen!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ay, ese Luisito! Si yo te contara\u2026 La fama es algo duro de sobrellevar. El hombre famoso tiene la amargura de llevar el pecho fr\u00edo, traspasado por linternas sordas que los dem\u00e1s dirigen sobre ellos. Pero la fama tambi\u00e9n es adictiva. Ese sentimiento de poder que conlleva, la sensaci\u00f3n de sentirte invulnerable\u2026<\/p>\n<p>\u2014Es cierto. Lo queremos todo y lo queremos ahora. Lo peor de todo es que lo tuvimos. Todo. Y de golpe. Pero, \u00bfa qu\u00e9 precio?<\/p>\n<p>\u2014Pamela empez\u00f3 a ponerse nerviosa. Jim y ella hab\u00edan podido disfrutar de unas cuantas semanas de relativa paz y sosiego, aunque hubieran estado bebiendo duro y fumando hach\u00eds y marihuana. Pero, escuchando hablar a Jim, pod\u00eda sentir que el viejo Jimbo y los fantasmas del pasado amagaban con reaparecer. El maldito Jimbo divagante y pendenciero al que cre\u00edan haber dejado en Los \u00c1ngeles\u2026 \u00bfles habr\u00eda acompa\u00f1ado hasta Par\u00eds?<\/p>\n<p>Pamela trat\u00f3 de rebajar la tensi\u00f3n rescatando un verso que le hab\u00eda escuchado declamar al bueno de McClure \u00a0y que le hab\u00eda gustado especialmente:<\/p>\n<p>\u2014Venga chicos. Vamos a relajarnos. Oye, Mac, \u00bfc\u00f3mo dec\u00eda ese verso que tanto te gusta repetir? \u00bfLa frase de aquel poeta del alcohol? \u00bfPonchon se llamaba?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Raoul Ponchon. \u00abCuando mi vaso est\u00e1 vac\u00edo, lo lleno; cuando mi vaso est\u00e1 lleno, lo vac\u00edo\u00bb. Venga, va. Brindemos. Como decimos los irlandeses: <i>\u00a1Slainte!<\/i><\/p>\n<p>No es que Pamela fuera una fr\u00edvola. Es que no quer\u00eda que Jim desviara su atenci\u00f3n de lo realmente importante y empezara a divagar. Por eso redirigi\u00f3 la conversaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2014Entonces, Jes\u00fas, \u00bfc\u00f3mo piensas que lo podemos hacer?<\/p>\n<p>\u2014Mat\u00e1ndolo. Es la \u00fanica manera.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHacerlo desaparecer no ser\u00eda suficiente?<\/p>\n<p>\u2014Cr\u00e9eme. Adem\u00e1s, por la vida que ha llevado y la fama que arrastra, seguro que tiene detr\u00e1s al FBI y no me extra\u00f1ar\u00eda que hasta a la CIA. Que se desvanezca no ser\u00eda suficiente. Hay que matarlo. Y bien muerto. Con certificado m\u00e9dico, ata\u00fad y entierro.<\/p>\n<p>En ese momento, Jes\u00fas mir\u00f3 fijamente a los ojos de James:<\/p>\n<p>\u2014Te lo voy a preguntar una sola vez: \u00bfest\u00e1s dispuesto a morir?<\/p>\n<p>\u2014\u00abComo no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir\u00bb. \u00bfTe suena esa frase\u2026, Federico?<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>Hac\u00eda calor aquella ma\u00f1ana de julio. Los tres hombres esperaban a que Pamela apareciera por la puerta del bar. Estaban acodados en la barra y cada vez que alguien entraba en el local, se giraban a la vez, esperando ver su rubia melena. Era temprano, pero la hora no era impedimento para que ya estuvieran tomando unas cervezas.<\/p>\n<p>Entonces, lleg\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 hecho.<\/p>\n<p>James, Jes\u00fas y Michael apuraron sus cervezas y pidieron una botella de vino de Borgo\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014En mi tierra decimos que el que va a un entierro y no bebe un vaso de vino es porque el suyo viene de camino. \u00a1Salud!<\/p>\n<p>Bebieron el silencio, pero antes de que un halo de luto pesimista se instalara entre los presentes, fue Michael quien les sac\u00f3 del mutismo.<\/p>\n<p>\u2014Junto a Oscar Wilde. No podr\u00e1s quejarte\u2026<\/p>\n<p>\u2014Y cerquita de \u00c9dith Piaf. No. No es mal sitio para descansar, por los siglos de los siglos \u2014apostill\u00f3 James.\u2014Bueno, compa\u00f1eros. Acabamos de despedir a un amigo. A una estrella. Hoy hemos enterrado a una leyenda del rock: Jim Morrison, el l\u00edder de The Doors, ha muerto. Descanse en paz. Pero hoy, tambi\u00e9n, celebramos un nacimiento. Hoy ha nacido Douglas Clarke, poeta.<\/p>\n<p>Volvieron a alzar las copas y bebieron. Y Michael volvi\u00f3 a la carga:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo es un poco arriesgado usar la parte menos conocida de tu nombre, pero nombre oficial, al fin y al cabo, para tu nueva identidad?<\/p>\n<p>\u2014Al contrario. As\u00ed ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil tramitar el nuevo pasaporte. James Douglas Morrison Clarke lo mismo puede ser Jim Morrison que Douglas Clarke. M\u00e1s o menos fue lo mismo que t\u00fa hiciste, \u00bfno, Jes\u00fas?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Es verdad. Es m\u00e1s sencillo. A m\u00ed me bautizaron como Federico del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, aunque todo el mundo me conoc\u00eda como Federico. As\u00ed que fue f\u00e1cil empezar a usar mi segundo nombre, Jes\u00fas, seguido de mi primer apellido, Garc\u00eda. Y dejando el segundo, Lorca, para la historia de la literatura. Y ahora, apurad el vino que tenemos una cita con el editor. Est\u00e1 ardiendo por conocer a esa nueva y desconocida voz de la poes\u00eda americana, reci\u00e9n instalada en Par\u00eds.<\/p>\n<p>Jes\u00fas Lens, en el d\u00eda del 50 aniversario de la (supuesta) muerte de Jim Morrison. \u00a1Salud!<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/twitter.com\/Jesus_Lens\" target=\"_blank\" rel=\"attachment noopener wp-att-31101\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-31101 alignleft\" src=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/00000-Twitter.jpg\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"47\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Este relato est\u00e1 dedicado a <strong>Fernando Mar\u00edas<\/strong><\/i><b><i>.<\/i><\/b><\/p>\n<p><i>De \u00e9l he aprendido que lo improbable no tiene que ser necesariamente imposible.<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2014\u00a1Gar\u00e7on! 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